El Mar Me Lleva A Ti

Frente a la taza de café

Hoy, con la mañana azulada

Y repleta de calma,

Tu recuerdo cobra fuerza en mí.

No es que te he olvidado, ¡qué va!

Pero a veces, como hoy, llegas insistente

Con tu sonrisa fresca,

Con tus ojos castigados pero a veces brillantes.

¿Recuerdas nuestras sonrisas?

Te confieso, Pepa, que todos los días me refugio en ellas.

¿Y sabes?

A veces voy al mar

Para gritarle que ahora es el quien debe cuidarte,

Quien debe darte lo que yo te di

Cuando estuviste junto a mí.

Recuerdo lo que te gustaba ir,

Nos mojábamos los pies

Y me contabas historias de pescadores valientes,

Porque lo tuyo no fueron cuentos de princesas ni príncipes

Lo tuyo siempre fue el sufrimiento.

Recuerdo cuando en verano

Sentadas bajo un manto estrellado,

Nos apartábamos de todos

Y me contabas esas historias desgarradoras de la guerra,

Tú diste forma a tantos personajes que hoy creo,

Tú diste voz a los que no pudieron alzarla

Tú me diste lo que hoy soy,

Sin demasiado cariño, no hacía falta,

Porque todo en ti era amor,

Y hoy cuando miro a través del humo de mi café

Te veo y siento lo tierna que eras,

Pero esa fuerza de luchar en la vida por sobrevivir

Te hizo fría, dura,

Aunque por mucho que la vida se empeñó,

Jamás pudo endurecerte el corazón.

Y ése, hoy en mí, late menos fuerte

Porque no estás tú para darme fuerza.

Por eso voy al mar,

A decirle que te cuide,

Que lo que yo hice con amor

Lo haga él con pasión.

La misma pasión por la vida que me enseñaste.

 

Anuncios