CARTAS PARA UN AMOR IMPOSIBLE. CAP 4

agua_1024x768
http://www.fondosdeescritorio.com

Rosario apartó por unos segundos la mirada del papel. Sintió como se aceleraba el corazón y nada más había leído el título. De repente, el sonido del mar parecía asemejarse al sonido de su interior, la sangre golpeaba sus venas de igual manera que el agua lo hacía con las rocas. Aquel símil, le provocó que la piel se erizara. Sacó una botella de agua fresca que se había comprado, agradeció que al igual que una cascada de agua que baja de la montaña, aquel trago bajara recorriendo su garganta, volviéndole a dar vida.
-¿Qué guardas aquí, Marga? –murmuró pasando la página del título para comenzar a leer.
LUNES 21 ABRIL 2013
Hoy he decidido empezar a escribirte cartas que van dedicadas a ti sobre lo que me está sucediendo. Nunca he hecho esto, no sé muy bien si esta es la manera adecuada. De todos modos, imagino que quedará en mi baúl de los recuerdos, muy lejos de ti. Pero es una manera de no volverme loca y dejar fluir lo que por dentro me quema. Hace exactamente veintiún días que empecé a trabajar contigo. La primera vez que subiste al coche te miré por el espejo retrovisor y me pareciste una mujer hermosa. Hasta graciosa con tu poco pelo y la media melena revuelta. Lo que más me llamó la atención fueron tus ojos negros, grandes, expresivos, que cuando me miraban me hacían tiritar. No exagero si te digo que a veces debía sujetar bien mis manos en el volante para que no lo notaras. Me pediste con tu exquisita educación que te llevara hasta donde después iba a ser mi trabajo contigo. Durante el trayecto, hablaste varias veces por teléfono, tu voz es tan sensual, creo que no eres consciente del poder que tiene. Hoy 21 de Abril, ha sido un día especial para mí. Como ya tienes algo más de confianza, has dejado a un lado tu trabajo y hemos mantenido una conversación. Me has hablado de tus hijos que han decidido volar lejos de ti, cada uno se encuentra en un punto demasiado alejado. Uno en Estados Unidos, otro en Australia. También me has hablado de tu marido que trabaja en Madrid. He sentido una punzada estúpida en mi corazón. Y hasta casi podría decirte que me he sentido ridícula. ¿Celos? ¿Celos de quién no conozco, ni de quién sabe de mi amor? Porque lo que siento es tan parecido al amor.
Aquella palabra impactó a Rosario, se quedó totalmente atónita ante un sentimiento que desconocía pudiera sentir Marga hacia ella. Sin darse cuenta su respiración se aceleró, sintió un remolino en su interior que no sabía muy bien cómo controlar. Miró al cielo dejando sus ojos clavados en él, era como si pudiera ver allí a Marga mirándola. ¡Cómo podía no haberse dado cuenta!
-Últimamente se me escapan muchas cosas, no puedo vivir nada más trabajando. Marga… pero entonces ella era lesbiana –murmuró con el ceño fruncido-. Por eso había tanta chica en su velatorio.
Se calló porque estaba realmente impactada. Allí en aquella roca estaba empezando a sentir sin saber muy bien porqué, que su vida se desmoronaba, sus cimientos temblaban bajo sus pies. Necesitó leer más, las páginas siguientes iban narrando los días que había compartido, entre líneas podía ver claramente lo enamorada que estaba. Hasta que llegó a una de las cartas más tristes para ella. No se inmutó cuando unos pescadores pasaron por detrás con sus utensilios para pescar. Toda su atención estaba centrada en esas páginas.
VIERNES 2 DE MAYO
Como todos los viernes desde que entré a trabajar, o bien te llevo a la estación, o bien voy a recoger a tu marido. Hoy debo recogerle a él. Me duele el alma cuando sube al taxi, es como si su presencia en el asiento trasero violara nuestro espacio. Le sonrío aunque me dan ganas de no hacerlo. Pero sé que una de las cosas que te gustan de mí, es que soy educada y trato siempre de ser respetuosa. Si supieras lo que me cuesta serlo con él. Lo miró por el retrovisor, está hablando con alguien y por su tono no creo que seas tú. No me gusta, este hombre me da mala vibración, cuando él entra el taxi parece quejarse de su presencia. Ya sabes que tanto el taxi como yo formamos uno. Vuelvo a mirarle porque en ese momento estoy parada en el semáforo, está tecleando en su iphone. Le envidio, le envidio profundamente con una intensidad que me llena de ira. Él puede tocarte, rozar tus labios, tu cuerpo, dormir abrazado a ti. Sí, le envidio.
Baja del coche y se despide con un hasta luego frío y distante, no creo que repare en mí. Soy demasiado poco para él, sin embargo tú, tú me haces sentir que soy alguien, tu respeto y a tu manera muestra de cariño, me hace feliz. Pero hoy me ha quedado un mal sabor en el cuerpo. Así que he ido con Andrea y Pilar a pasar la noche loca, he bebido no sé cuánto, lo necesitaba, no quería imaginar lo que estarías haciendo con él. He llegado a casa acompañada de una chica que no recuerdo ni el nombre, he hecho el amor a un cuerpo que mentalmente me llevaba al tuyo sin serlo. Cerraba los ojos y pensaba en ti, en tu boca, en tu piel, en tu aroma, ese que dejas al salir del coche. Mi adorada Rosario, he debido murmurar tu nombre porque la chica cuando se iba me ha dicho que estoy fatal de la cabeza. Puede ser. Hay momentos que tengo miedo de lo mucho que te necesito. No puedo apartarte de mi mente. Pero hoy más que nunca, necesitaba hacerlo.

Volvió a dejar de leer, cada palabra le afectaba sobre manera, en ese momento en que conocía los sentimientos de Marga, llegaba a ella alguna imagen donde reconocía esa especial manera de mirarla, de tratarla. Cerró los ojos llenándose por la visión de la espuma blanca del mar al romper contra la roca. Unas pequeñas gotas la salpicaron, provocando que abriera nuevamente los ojos. Miró el cuaderno y no supo que hacer, si seguir leyendo o dejarlo olvidado allí en una roca. Le estaba haciendo mucho daño cada página de aquel diario con las cartas.

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s