UN TRÍO DE MUERTE. CAP 6

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-Hola, soy Leire –se presentó con otra sonrisa cautivadora y, realmente, satisfecha al ver a su clienta.

-Adelante.

Leire pasó dejando a su paso el aroma de un perfume afrutado y fresco. Maca se sorprendió al ver ante ella a una mujer de no más de treinta años, morena con una melena lacia, alta, estilizada y con una belleza impactante. No tenía nada que ver con Esther.

-¿Te preparo una copa? –le preguntó sonriendo tratando de recomponer sus pensamientos en lo que tenía que hacer.

-Sí, por favor –Maca le alargó el brazo entregándole la copa y una sonrisa-. Gracias.

-¿Te pago ahora? -la miró, ntensamente, a los ojos.

-Sí, lo tienes justo, ¿verdad?

-Sí, sí tal y como quedamos por teléfono –Maca sacó el dinero entregándoselo en mano y tras contarlo, le sonrió con picardía-. Bien…

-Hoy tengo suerte…

No hablaron mucho más, Leire fue directa a su camisa, Maca se dejó hacer. Nunca había tenido sexo sin participar, trató de relajarse y disfrutar porque Leire era buena. Su mente comenzó a trabajar lejos de lo que su cuerpo estaba sintiendo. ¿Cómo podía demostrar que Esther era inocente? ¿Por qué tenía esa corazonada? ¿Estaba en lo cierto Tur?, esa mujer desde que la había visto le había provocado una atracción. A ella que era sobre todas las cosas profesional. ¿Se estaría dejando llevar? No, estaba segura que Esther no mentía, que Teresa no mentía, ambas le habían parecido dos mujeres honestas. Su corazón se estaba alterando, pero su mente seguía trabajando. ¿Y si Elena había cometido el crimen en realidad? ¿Y si su forense se equivocaba? ¿Cómo iba a demostrar que Esther era la asesina? ¿Con sus huellas? De repente el orgasmo le hizo gemir y borrar todas las preguntas de su mente.

-Vaya… no ha estado nada mal –musitó como si en lugar de aquella frase hubiera dicho que llovía.

-Me alegro –se puso sobre ella sentada a horcajadas.

-Sí, ha estado muy bien –acarició lentamente los muslos de Leire.

-¿Quieres más?

-No… déjame que me recupere… eres una maravilla –sonrió ampliamente tratando de controlar su ritmo cardíaco-. No me han mentido.

-¿He sido una recomendación? –le guiñó un ojo dejándose acariciar mientras se quitaba el sujetador dejando al aire su voluminoso pecho.

-Sí… ¡Y no se han equivocado! –con un ligero movimiento, Maca se sentó acoplando a Leire entre sus piernas-. Me han dicho que no trabajas sola.

-¿Eso te han dicho? –le lamió la mejilla, provocando un escalofrío en su piel.

-Que tienes una compañera… ¿Esther…?

-Sí… te han informado bien –le decía moviendo sus caderas contra el sexo de Maca.

-Me gustaría que la llamaras… -Maca separó el cuerpo de Leire para tocarla con sus dedos.

-¿Ahora?

-Sí, me muero por hacer un trío… sé que sois muy buenas.

-De acuerdo –musitó cerrando los ojos de placer.

-Llámala… venga…

-Aunque no me está gustando –decía tiritando por el placer rque estaba sintiendo en ese momento-, no me está gustando que me hables de ella ahora.

Maca se dio cuenta que Leire no sabía que Esther estaba detenida. Cuando terminó de recibir placer, tras un resoplido y un pequeño grito se levantó, Maca la observaba detenidamente. Llamó, notó su extrañeza en el gesto, volvió a llamar.

-Lo siento, debe de estar trabajando…

-Vaya… ¿ella trabaja por su cuenta?

-No –se sirvió otra copa-. ¿Quieres una?

-No, gracias –se tapó con la sábana-. ¿Podré contrataros para mañana?

-En cuanto la localice no habrá problema –se sentó a su lado sonriendo ampliamente.

-Hacéis buen equipo, ¿no es cierto?

-¿La verdad? –Maca sonrió-. Me joroba reconocerlo, pero es buena. Si quisiera nos forraríamos.

-Me gustas –le acarició el pelo-. ¿Y por qué no quiere?

-Es una chica honrada, eso para ser puta es un problema –sonrió, mordiéndose el labio inferior, entonces le dijo mirándola con deseo-. No entiendo que me hayas contratado, no creo que lo necesites.

-Quería hacer otras cosas… probar, innovar…

-¿Sabes? Me gusta tenerte de clienta… en cuanto me conteste Esther, quedamos.

-De acuerdo.

La noche había llegado a la ciudad, en su celda, Esther sentía que algo estaba desestabilizándose en su interior. Comenzó a temer que la inspectora le hubiera mentido, que habría dicho su nombre por televisión, su madre estaría decepcionada y dolida. Eso la estaba haciendo enloquecer, se levantó del delgado y viejo colchón, anduvo tres pasos para un lado, tres para otro. Se puso la mano en la frente, después en el pecho, estaba perdiendo el control, notaba como si fuera una fuerza superior a ella, algo que estaba empujándole a respirar con dificultad, comenzó a toser, no podía más, sintió miedo, pánico, horror. Se desató un llanto feroz en ella, era consciente que debía hacer algo, necesitaba dar un giro a su situación. Decidida a ella se acercó hasta la pequeña ventana que tenía con barrotes y comenzó a gritar con desesperación:

-¡Socorro! ¡Por favor! ¡Socorro! ¡Me muero… me muero! ¡Ayuda! ¡Inspectora! ¡Inspectora!

4 pensamientos en “UN TRÍO DE MUERTE. CAP 6

  1. Os pido disculpas, Kris, la verdad que voy tan mal de tiempo que no me doy cuenta que no selecciono la posibilidad de los comentarios. Ahora, ya están activados. Gracias por recordármelo.
    Un abrazo.

  2. La personalidad de Maca se va poco a poco conociendo. Pero Esther sigue siendo un misterio. Esconde cosas sin duda, aunque no sea la asesina y tiene un plan ¿para qué? esa es la pregunta

  3. Esto cada vez se pone mas interesante, es admirable como enganchas y haces disfrutar con cada uno de los capítulos que publicas de esta historia

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