SIN PASADO NO HAY FUTURO. CAPITULO 1

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Un nuevo día amanecía en Madrid, los periódicos, las televisiones e Internet abrían sus editoriales con la detención de los dos cómplices por asesinato, y del asesino confeso de Elena Soler y Luisa Sánchez. Por fin podían esclarecer el crimen y dar a conocer a los culpables. La sociedad siempre agradecía que se metiera en la cárcel a los asesinos, pero eso no evitaba que aquel brutal crimen sacudiera las conciencias de todos por el parentesco del asesino.

Ajenos a todo el revuelo y debates que había provocado la noticia, en la comisaria, Claudia hablaba con los detectives Martín y Tur, les estaba poniendo al corriente sobre las vacaciones de la inspectora. De pronto se llevó un pequeño sobresalto, su móvil personal sonaba.

-Disculpen –se apartó un poco de los dos hombres-. ¿Sí? Sí, soy yo… ¡cómo!

Su expresión fue acompañada por un gesto de desconcierto, los hombres se miraron entre sí alertados, pudieron percibir que algo grave acababa de ocurrir.

-Gracias, sí, sí vamos para allá.

-¿Qué pasa capitana? -le preguntó Martín preocupado por el gesto de angustia que se había dibujado en su cara.

-Han disparado a Maca en su casa… están operándola a vida o muerte… vamos…

Con la cara desencajada ante la noticia recibida, así entraron al hospital Claudia con los detectives, Tur y Martín. No podían dar crédito. Llegaron a urgencias preguntando por su compañera y la chica del mostrador, muy amablemente, les hizo pasar a lo que parecía una consulta pequeña. Tan solo una mesa con un ordenador viejo, dos sillas con el respaldo pelado, un cubo donde caían las gotas de una gotera, y en el techo de las ocho bombillas que había tan solo funcionaban tres. El aspecto de aquel tenebroso lugar era el fiel reflejo del estado actual de la Sanidad.

Los tres guardaban silencio, un pesado silencio con una carga de preocupación que les ahogaba. Agradecieron que el chirriar de la puerta les hiciera salir de sus pensamientos, casi todos los que les llegaban eran demasiado dramáticos.

-Buenos días, mi nombre es Lázaro Caballero, soy el médico que está al cargo de su compañera.

-Buenos días, doctor. Mi nombre es Claudia y me acompañan los dos detectives que trabajan con la inspectora, el detective Tur y el detective Martín -ambos le estrecharon la mano-. Por favor… ¿cómo está la inspectora?

-No voy a engañarles en ningún momento, está en estado crítico, ha recibido cinco disparos, el que más me preocupa es uno que ha pasado a escasos centímetros de la aorta y que estamos tratando en quirófano de salvar los desperfectos que ha ocasionado. No es fácil, ha perdido mucha sangre y además tiene dos balas en el hombro y otro en el bazo.

-No puede ser -murmuró débilmente Claudia mientras tomaba asiento.

-Voy a tenerles informados de todo pero… si la inspectora tiene familia yo la llamaría es muy probable que no supere la operación. Acompáñenme y les llevaré hasta la sala de espera, hemos habilitado un pequeño cuarto para ustedes.

-Se lo agradecemos.

Los tres salieron tras el doctor que les llevó hasta el primer piso, allí se encontraban los quirófanos y la sala de espera para familiares, en aquel momento estaba llena. Pasaron de largo y les abrieron una sala pequeña con dos sofás de dos plazas, allí estarían más tranquilos y, podrían como supuso el doctor, ponerse a trabajar sobre el caso de su compañera. Al shock de la primera noticia llegó el momento de cada uno interiorizar la posibilidad de que Maca podía morir, Claudia no pudo reprimir el llanto y fue consolada por un Martín que como su jefa había roto a llorar. Ante aquella escena, el duro e impertinente detective Tur tuvo que abandonar el cuarto, sentía que se estaba ahogando. Claudia y Martín trataron de darse ánimo.

-La inspectora es muy fuerte… Estoy seguro que saldrá de está.

-No lo puedo creer… ¿dónde está Tur? –preguntó Claudia mientras trataba de recomponerse.

-Fuera. No sabe expresar las emociones -hizo un gesto a modo de disculpa por su comportamiento.

Los dos salieron del cuarto y vieron que en el pasillo Tur no paraba de caminar de lado a lado, sus manos cruzadas se apoyaban suavemente en la barbilla. De repente les dijo a Claudia y Martín que esperaban tan nerviosos como él.

-Ha sido Esther, le pagué un servicio con la inspectora… ella ha pasado la noche en su casa.

Aquella confesión les cayó como un jarro de agua fría. Primero porque ante el dolor intenso que sentían no habían sido capaces de pensar quién podría haberle hecho aquello. La confesión de Tur sobre Esther les dejó helados.

-Lo dije… Lo repetí… ¡no me gustaba esa mujer!

-¿Y por qué hiciste eso? -le preguntó su compañero con el ceño fruncido.

-Se lo prometí a la inspectora.

-No puede ser… -susurró Claudia afectada-. A ver… a ver… no puede ser. Aquí los tres no hacemos nada, cinco disparos es un ensañamiento total hacia ella, quien lo hizo se quedó a gusto. Necesito que vayan a casa de la inspectora revisen todo al milímetro, ahora hablaré con el responsable que está llevando el caso. Les prometo que les voy a mantener informados de todo cuanto me vayan diciendo sobre Maca. ¡Dios mío, Teresa! Tengo que llamarla y a los padres también.

-No se preocupe capitana, nosotros nos vamos a encargar del caso y, si así ha sido ella, le juro que lo va a pagar muy caro.

A Claudia le sorprendió la contundencia en las palabras del detective Martín. Sabía que estaba afectado, no solo eso, dolido por no confiar en el instinto de Tur. Ella misma estaba desbordada ante aquella noticia. Necesitaba saber la noticia de que habían huellas de otra persona, que el arma la había comprado alguien ajeno a ella. De lo contrario, cargaría para siempre con el final que tuviera la inspectora Fernández.

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2 pensamientos en “SIN PASADO NO HAY FUTURO. CAPITULO 1

  1. ¡Hola Kris! Voy a intentar no haceros sufrir más que lo justo y necesario. Aunque es cierto que quiero darle otro enfoque, algo de misterio habrá. Espero poder mantener vuestra atención.
    Gracias por seguir estando aquí.
    Un abrazo
    ldana

  2. Buenas noches escritora, que decir de este primer capitulo, si antes los policías le tenían tirria a Esther, con esto de Maca seguro ni la dejan hablar…gracias por la continuación que por lo visto va a estar envuelta en la misma atmósfera de misterio que caracterizó a la primera parte de esta historia, espero no nos hagas sufrir muchos, pero aún así aquí estaré acompañándote en esta nueva aventura.

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