PARKER Y KRISTINA. LA FUERZA DEL AMOR Capítulo 19

Capítulo 19

Durante el camino de vuelta, Parker tuvo que detener varias veces el coche, cada vez que el llanto se apoderaba de ella, cada vez que notaba como le dolía el corazón. Acompañaba su pesar llamando con la voz rota a Kristina. En ese momento, era consciente del daño que le había hecho, lo vio en sus ojos, lo mismo que la decepción, una mezcla de emociones que jamás quiso provocar en ella. Una de las veces que detuvo el coche, le entró una llamada, se percató que era su amiga Úrsula, dudó en contestar pero quería saber que había ocurrido con aquel hombre del campus. Cuando Úrsula oyó su voz, le impactó tanto que le prohibió seguir conduciendo en aquellas condiciones. Le dijo que la esperara en aquel pueblo donde se había detenido y ella iría hasta allí.

Cuando llegó al lugar donde se encontraba Parker se quedó impresionada, estaba destrozada lo único que fue capaz de hacer fue abrazarla hasta que pudo calmar algo el pesar que tenía. Tras asegurarle que el hombre que había estado preguntando se había marchado sin más, la miró esperando que le contara lo que había pasado, imaginaba que aquel viaje lo había hecho para encontrarse con Kristina.

-La he destrozado.

-Parker… -le advirtió acariciándole la cara.

-Debiste verla, su mirada, no voy a perdonarme esto… -se limpiaba las lágrimas con un pañuelo.

-Tranquilízate, tú no tienes la culpa.

-Sí, claro que la tengo, la tengo porque sin darme cuenta me he enamorado de ella. Sin saber cómo, sin esperarlo. Siento un amor tan grande por Kristina que me siento horrible por hacerle el daño que le hecho.

-¿Parker estás segura de lo que dices? -la miró preocupada ante aquella confesión tan rotunda. Ella asintió mientras se formaba un puchero en su barbilla-. Está bien…

-Sé que no puede ser que tenemos tantas cosas en contra… sin embargo, con todo en contra Kristina pensó que podríamos estar juntas si hubieras visto cómo le brillaba la mirada, y yo muriéndome de ganas de abrazarla y no soltarla jamás, de decirle adelante, hagámoslo porque te amo, pero no fui capaz.

-Parker no es fácil, cariño -frunció los labios podía imaginar el dolor que ambas se habían causado.

-Me besó.

-¿Y? -preguntó mirándola con temor.

-Le devolví el beso y tuve que hacer verdaderos esfuerzos para detenerme.

Su amiga fue incapaz de responder aquella locura, intuía desde el principio que Kristina había removido en su amiga cosas que le daban miedo, mucho miedo pero Parker acababa de confirmarle sus sospechas, no había sido una tontería, su preocupación constante por ella, sus llantos cuando hablaban del tema, era porque estaba enamorada y era consciente de lo complicado que resultaba.

-¿Qué dijo?

-Que estaba jugando con ella, que era yo quien iba a verla, le dije que la echaba de menos y… -volvió a llorar.

-Bueno… está bien… vamos a hacer una cosa, vamos a intentar acabar con esta presión que estás viviendo, mira sé sincera contigo misma, dime lo que sientes de verdad te hará bien escucharlo en voz alta y dejar de torturarte.

-No puedo dejar de pensar en ella, de querer verla, tengo que repetirme una y otra vez no puede ser que Kristina está prohibida para mí, aún así he venido porque necesitaba una excusa para poder estar con ella. Le he rozado las manos y ha sido como si el mundo se detuviera para ella pero también para mí. ¿Por qué lo he hecho? Porque lo necesitaba -se detuvo suspirando mientras se apartaba algunas lágrimas-. He tratado de ser contundente con ella para evitarle más sufrimiento pero todo ha sido a base de mentiras, de frases hechas porque no podía decirle que siento cosas muy fuertes por ella, que me vuelve loca pero soy cobarde para seguir adelante, soy cobarde para afrontar una relación con una chica tan joven, me da miedo entregar el corazón a alguien con quien posiblemente no salga bien, y por eso prefiero seguir con mi vida a pesar de no ser feliz.

-¿Únicamente te hace detener esas ansías de estar con ella la diferencia de edad?

-Sí, ella tiene que explorar la vida, tiene que descubrir todo lo que yo ya he hecho, si nos diéramos una oportunidad posiblemente le estaría cortando las alas de descubrir otras posibilidades en su vida, ella es joven y yo… -cerró los ojos suspirando con una pena infinita.

-¿Te das cuenta qué en ningún momento has nombrado a Amanda?

-Lo sé.

-¿No crees que te están ocurriendo cosas muy fuertes que no puedes dejar pasar?

-Úrsula estoy confundida, tengo miedo y siento que he destrozado la vida una la persona que es muy importante para mí. Pero… ¿qué futuro me esperaría a su lado?

-El que tú quieras, el que ella quiera. Por lo que dices esa joven -acentuó de manera intencionada la palabra-, tiene muy claro lo que quiere, más claro que tú, para empezar a ella no le importa la diferencia de edad. Y mucho me temo que tampoco que estés casada y mucho menos que seas su profesora. Esa chica te ha dicho claramente que te quiere, tú eres la que debe mover ficha ahora pero el miedo no te lo permite, lo sé, es el miedo el que no te ha permitido hablarle con el corazón. Deja pasar unos días, cálmate y piensa, porque te digo una cosa, Kristina ha removido tanto tu interior que ha logrado que te plantees y valores cosas que seguramente existían en ti, pero tal como pasa con tu matrimonio, estaban en ese mundo rutinario del que ella te ha hecho salir de golpe.

-Quiero a Amanda -le dijo con rotundidad.

-Querer no es amar.

-Pero Kristina es un imposible aunque la amo.

-Piensa en ti, Parker. Kristina tendrá que lamer sus heridas como tú las tuyas.

-Dime que he hecho bien con Kristina, dime que no puedo escuchar a mi corazón, simplemente no puedo.

Úrsula no supo que contestarle, verla tan mal le provocaba una duda terrible. Tan solo entendía que aquella situación iba a costarle muy cara a Parker, bien por Amanda o bien por darse cuenta que había perdido la oportunidad de ser feliz junto a Kristina, y ese segundo pensamiento le perseguiría por siempre si no intentaba estar con ella.

Mientras tanto en su habitación Kristina sentía un dolor que no lo podía soportar, se sentía defraudada por Parker, no por sus palabras, si no, porque cuando la había besado notó no solo como se disparaban las pulsaciones de su corazón, también el de ella, estaba defraudada porque si ella quería luchar por ese amor que, ya nadie le iba a negar que existía, la actitud de Parker con su rendición la defraudaba. Para ella asumir todo cuanto sentía era complicado, y sabía que le quedaba lo peor porque al besarla todas sus dudas se esfumaron de un solo golpe, la amaba. Estaba dispuesta a luchar con todas sus fuerzas por aquel “nosotras” a ella no le importaba la diferencia de edad, nunca fue un problema, Parker quiso hacerle creer que nada más sentía una atracción por ella pero sabía que sentía muchas más cosas y estaba dispuesta a ayudarla a superar sus miedos, a estar a su lado para afrontar el divorcio. Incluso dejaría la universidad por ella pero necesitaba en su vida la presencia de Parker.

Sabía que su madre había llegado a casa, incluso escuchó la voz de Julián por ese motivo se arregló para salir no le apetecía lo más mínimo tener que hablar con nadie ni que nadie le siguiera insistiendo en qué ocurría, Se maquilló para que no se notara lo mucho que había llorado. Tomó aire decidida a pasar de largo de la presencia de su madre y Julián, así tendría tiempo para reponerse.

Bajó las escaleras y vio que Alexis estaba en medio del comedor esperando su presencia, entonces sacó su teléfono móvil como si hubiera recibido una llamada.

-Mamá vuelvo en un rato.

-Cuando vuelvas hablaremos sobre esto -levantó su diario al aire mostrándoselo.

-¡Pero qué haces con mi diario! -se precipitó hasta ella casi arrancándoselo de las manos y con gesto de profundo malestar.

-Puedes estar tranquila no he leído nada, lo habías dejado olvidado en el suelo. Pero sé que en él hay una verdad que me estás ocultando, ahora estamos solas, y quiero que me digas realmente que es lo que está pasando. ¿De acuerdo?

Alexis hablaba con la seriedad marcada en su rostro, sin duda, ya no iba a darle más tiempo para que le dijera la verdad. Kristina entendió por su mirada que el momento que tanto miedo le daba había llegado.

-De acuerdo -se sentó quitándose la chaqueta que se había puesto para marcharse, Alexis se sentó junto a ella con el rostro tenso sintiendo los latidos del corazón porque se percataba que aquello que guardaba para sí debía ser grave-. No estoy orgullosa de lo que hice, ¿lo sabes?

-Sí -respondió entrecerrando los ojos.

-La verdad que no fue ningún profesor a quien le ofrecí sexo… -le costó decirlo, tragó saliva sin poder controlar los nervios-. Fue a alguien que tú conoces.

-¿Yo? -la miró sin entender.

-Ese profesor es una mujer, es Parker, Parker Forsyth, mi profesora.

En ese instante Alexis se quedó perpleja, no sabía como reaccionar estaba tratando de procesar la explicación de su hija, rápidamente le llegó a su mente aquella mujer que estuvo en su casa, ¿cuántos años tendría? Estaba más próxima a su edad que a la de Kristina. Tuvo que hacer un esfuerzo para controlar su reacción ante el impacto que le había provocado la noticia.

-¿Parker?

-Sí, ella es la profesora con la que quise… bueno ya sabes -elevó los hombros mientras retiraba la mirada de los ojos de su madre-. Ella es lesbiana…

-Ya… -no podía dejar de mirarla estaba desconcertada, tan solo asentía lentamente con la cabeza.

-Todo lo que ocurrió fue con ella -susurró sin mirar a su madre.

-¿Pero según tú no ocurrió nada? ¿no? -preguntó con el gesto repleto de ansiedad por la respuesta.

-Bueno… la verdad que en el campus no, ella vino ayer… hablamos y…

-¿Ella vino, aquí? -preguntó acentuando el “aquí” sin dar crédito a las palabras de su hija, tenía a Parker en ese momento en su cabeza y estaba empezando a indignarse- ¿A qué? ¿Qué quería?

-Ella vino para hablar y… -se detuvo un instante para tomar aire y continuar ante la atenta mirada de su madre, se levantó del sofá con ciertos nervios ante la actitud de Alexis-. Estaba preocupada por mí quería saber cómo estaba.

-¿Pasó algo? -su voz se mostró titubeante como si quisiera saber pero al mismo tiempo prefiriera omitirlo.

-No por su parte, pero cuando se iba la besé.

-¡Kristina! -se puso en pie al tiempo que alzaba la voz.

-Mamá, ella me paró los pies fue muy tajante -tras decirlo elevó un hombro como si así pudiera quitar hierro al asunto-. Así que realmente no pasó nada entre las dos aunque reconozco que porque ella estuvo contundente deteniéndome.

-Un momento, un momento -levantó la mirada nerviosa mientras se frotaba la frente totalmente desconcertada-. No me lo puedo creer.

-¿Qué me guste una mujer?

-Cariño, a ver, ¿alguna vez has sentido esa atracción física por una mujer o solo ha sido por ella?

-No, pero… cuando conocí a Parker desde el principio despertó en mí una parte que me atrae sin poderlo evitar, me gusta y aunque a veces me cueste entenderlo, cuando estoy a su lado me siento segura de los sentimientos que provoca en mí. Pero no he sentido eso por ninguna otra mujer.

-Bueno… entonces está claro.

-Mamá… -cerró los ojos-. Déjame terminar, por favor. Cuando se fue Parker ayer, me dijo algo que… me ha hecho pensar.

-¿Qué te dijo? -en ese momento le hubiera gustado tener delante a aquella mujer que estaba mareando a su hija, de eso no tenía la menor duda.

-Me sugirió que quizá yo ya tenía esos sentimientos hacia las mujeres desde siempre y que…

-¡A ver si lo entiendo! -la interrumpió bruscamente su gesto al escuchar las palabras de su hija fue de enorme indignación-. Ella, Parker, es tu profesora con lo cual debería ceñirse a hablarte de su asignatura y no de tus sentimientos, y por supuesto nada de ir a tu casa, teniendo en cuenta que por lo que veo te dijo muy alegremente que era lesbiana, ¡por no entrar en el tema de la edad!, me parece increíble que teniendo en cuenta lo que ha ocurrido entre vosotras se atreva primero a venir aquí cuando estás sola, y después a sugerirte cosas que a ella no le incumben. Me parece totalmente fuera de lugar que te aconseje sobre ese tema, o más que aconsejarte te está influyendo empujándote con este asunto de alguna manera hacia ella.

-Eso no es verdad ¡Parker me está ayudando! -le dijo con una sonrisa incrédula marcada en su rostro ante las palabras de su madre que hablaba con un tono irascible.

-¡Ella no te está ayudando con lo que ha hecho está totalmente descalificada para ayudarte!

-Mamá, ella no ha hecho nada.

-¿Qué no ha hecho nada? ¡Me acabas de decir que te ha besado!

-¡Pero fui yo!

-Se está aprovechando de ti ¿no te das cuenta? ella no sabe cómo ha sido tu vida ni las experiencias tan horribles que has tenido con los chicos, creo que eso te está condicionando para que sientas esa atracción por ella, porque has llevado una carga emocional muy fuerte con lo que has vivido y quizá pienses que es más sencillo con una mujer.

-¿Cómo? Quieres decir que como me ha ido mal con los hombres por esa razón tengo este sentimiento hacia las mujeres ¿Eso es lo que dices?

-No lo sé, Kristina -dijo molesta y tras un profundo suspiro con el que trato de tranquilizarse agregó-. Pero creo que podría sucederte eso, solo que Parker te está tratando de confundir.

-¿Tan complicado es entender que Parker me atrae y me atrae mucho? -Alexis exhaló un profundo suspiro sin poder ocultar su enfado-. ¿Te cuesta admitir que puedo ser homosexual? ¿Tanto te molesta admitir que me guste? ¡Qué quiera estar a su lado! Sí, claro que te molesta, porque lo que realmente no admites es que me guste una mujer.

Alexis no supo que contestar su cabeza bullía en aquellos momentos con todo cuanto le había estado diciendo Kristina. Sentía que su corazón había recibido un duro golpe, se daba cuenta que aquella profesora había manejado terriblemente a su hija. Kristina ante su silencio cogió la chaqueta y el bolso una vez había metido su diario dentro y le dijo.

-¿Sabes qué? Pensé que tú me entenderías, que el problema lo iba a tener con mi padre pero que tú lo entenderías pensé que sería más sencillo contigo.

-¡Espera un momento, por favor! -la llamó yendo tras ella-. Me acabas de decir un montón de cosas que ni siquiera había pensado podrían sucederte ¿puedes darme un momento para que lo procese? Y estoy de acuerdo con lo que te ocurre siempre y cuando sea verdad.

-¡Oh ya veo, cuando sea verdad! Dime la verdad, mamá ¡no puedes aceptar tener una hija a la que le gusten las mujeres!, claro que dirá tu grupo de distinguidas amigas y qué dirán en el club.

-¡Basta ya Kristina esto no tiene nada que ver con lo que estás diciendo!

-¡Claro que tiene que ver! Aceptas a Lucas porque no es tu hijo, pero claro, no me puedes aceptar a mí porque eso sería una decepción para ti.

-Eso no es verdad, Kristina -le respondió algo herida-. Si eres gay ¡eres gay!

-¡Solo decirlo ya te provoca cólera!

-¡Kristina no eres justa! Malinterpretas todo cuanto te digo. Nada más te estoy diciendo que estás en un momento de tu vida donde si alguien influye de mala manera en ti puede desencadenar dudas y confusión, la universidad afecta es otro mundo que se abre a nuestros ojos y si encima tienes a alguien que tiene experiencia en la vida y sabe muy bien como llegar a atraerte es más que posible que pueda empujarte a la situación en la que te encuentras ahora.

-Mira… déjalo… no quiero discutir más lo único que te pido es que no le digas nada a mi padre, ¿podrás hacerlo?

-Por supuesto que no voy a decirle -la miró con el ceño fruncido.

-Jamás pensé que pudieras decepcionarte por lo que soy y no por lo que hice. Me ha costado mucho tiempo decírtelo, ¿sabes?

-¡Kristina no estoy decepcionada! ¡Kristina, por favor ven aquí!

Pero después de decir su frase con paso firme se marchó. Alexis no podía creer lo que acababa de ocurrir, no podía entenderlo. En ese instante recibió la llamada de su marido para verse antes de ir a una reunión y tomarse un café juntos. Lo agradeció porque sentía que estaba perdida con la noticia y reacción de Kristina, le había prohibido decirle a Sonny pero necesitaba ayuda para saber qué hacer en esa situación y, sobre todo, necesitaba descargar su furia contra Parker con alguien.

-¿Qué te pasa? -le preguntó él al verla seria y con gesto preocupado.

-Se trata de Kristina -Alexis mantenía el gesto serio mientras hablaba-. Me ha dicho que se siente atraída por una mujer.

-Bueno… eso no es tan grave, te recuerdo que Lucas es homosexual, cuando me lo dijo…

-Julián, sé perfectamente que no es grave, pero en la discusión que hemos tenido Kristina no ha entendido mis palabras o yo no he sabido explicarme, se piensa que me ofende que exista la posibilidad de que sea gay y que me ha decepcionado por eso. Casi me acusó de homofóbica.

-Eso es absurdo -sonrió con ironía.

-Kristina tiene sentimientos hacia su profesora, ella es lesbiana además mucho mayor ¿puedes imaginar quién ha empezado con esta locura, verdad?, estoy segura y, así se lo hice ver, que ha sido ella la que ha movido los hilos como si Kristina fuera una marioneta, le ha influido de alguna manera para no sé… ganársela y llevársela a la cama… supongo.

-¿Entonces le has dicho que ella no puede ser gay porque esa mujer la ha mareado, por así decirlo?

-Claro que no, pero es lo que ella ha entendido. Yo solo le he sugerido que podría estar confundida por Parker pero sí ser gay.

-¿Alexis, estamos hablando de sentirse atraída por una mujer? -la miró enarcando una ceja.

-Julián sabes que ella ha tenido relaciones muy complicadas.

-Tú también -la miró fijamente-. ¿Piensas realmente que podría verse influenciada por esas historias para sentirse atraída por las mujeres? ¿Crees qué lo que hace es tratar de estar con una mujer para que no le hagan daño?

-No lo sé -suspiró con fuerza-. Creo que es probable, sí, yo también estoy confundida ante la noticia. Pero debí callarme, creo que eso la ofendió y… conozco a mi hija cuando tiene esa actitud es complicado razonar con ella, y ahora no sé como hacerlo. Yo quiero como madre hacer lo mejor para ella, es un desafío para mí porque sé que tengo que luchar contra Parker que por supuesto va de buena pero que ha ido a mi casa y ha besado a mi hija -lo dijo con la voz cargada de rabia.

-¿Y crees que lo mejor para ella no es ser lo que sienta? ¿Es gay? pues…

-¡Fantástico si lo es! no voy a dejar de quererla por eso ni darle la espalda -dijo enfadada-. Si ella se reconoce así misma, perfecto. Pero lo que realmente me preocupa es que ella esté siendo presionada por esa mujer, porque para tomar la decisión que tomó, tuvo que haber algo por parte de esa Parker para que ella diera el paso que dio y que me lo confirma después de saber que se han besado. ¡Y eso es lo que me preocupa! Y como madre siento que debo hacer algo con esto.

Julián no quiso intervenir más, sabía que Alexis había tomado una decisión y no iba a hacerle cambiar de idea. Sin embargo se quedó ciertamente preocupado por Kristina.

Tras el viaje hasta Port Charles y la charla con Úrsula, Parker llegó a su casa se cambió de ropa y directamente se dejó caer en la cama. No quería pensar necesitaba tranquilizarse y dejar de repetir en su mente el beso de Kristina. Estaba con los ojos cerrados llorando cuando sonó el teléfono, miró la pantalla y allí estaba Amanda, respiró hondo para poder controlar su voz.

-¡Amanda! -se obligó a sonreír.

-Hola, ¿cómo estás?

-Bien, cariño ¿y tú?

-Cansada ya sabes… estas guardias es lo que tienen.

-Imagino, sí.

-¿Todo bien? Te noto constipada ¿puede ser? Tienes la voz tomada.

-Sí no sé si me he resfriado, ya me he tomado una pastilla -sonrió nerviosa-. Mañana estaré nueva.

-De acuerdo. Oye voy a dejarte que me llaman. ¿Todo bien?

-Sí, sí ya te lo he dicho -respondió con cierta preocupación ante su insistencia.

-De acuerdo, hasta mañana.

-Hasta mañana.

Al colgar, suspiró nuevamente. Sentía a Amanda tan lejos y a Kristina tan cerca que se abrazó a la almohada y, sin oponer resistencia, volvió a visualizar el momento en que Kristina se acercó a ella con gesto de tanto miedo como necesidad hasta rozar suavemente sus labios. Sonrió al recordarla pudo sentir el temblor en ella al acariciarla y como Kristina intensificó el beso que la tenía atrapada.

Anuncios

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s