PARKER Y KRISTINA. LA FUERZA DEL AMOR. Capítulo 21

Capítulo 21

Ajena a lo que ocurría entre Alexis y Parker, Kristina se encontraba en casa sentada en el sofá con su inseparable teléfono en las manos, miraba la pantalla porque le estaba escribiendo un mensaje de texto a Parker, necesitaba decirle lo que había ocurrido con su madre, que estaba destrozada por su reacción y sentía que perdía su cariño, justo lo que no quería y le daba tanto miedo. Estaba tan centrada en lo que escribía que ni se percató de la presencia de su hermana Molly, seguía tecleando ajena a su presencia:

Creo que no ha sido una buena idea, Parker, ya les he dicho mis dudas y la reacción de mi madre…

-¡Kristina! -le llamó fuerte.

-¿Qué pasa? -se quedó mirando a su hermana.

-No sé dímelo tú, seguro que estás escribiendo algo a Parker -Kristina cerró los ojos casada de dar explicaciones y borró el texto-. ¿Dónde está mamá?

-Igual debe estar buscando una nueva hija para adoptar, una que no le dé problemas ni sea homosexual.

-¿Por qué dices eso? -se sentó a su lado con gesto confundido.

-He hablado con ella y no ha ido bien, Molly. Le hablé de Parker y…

-¿Se lo ha tomado mal?

-No le gustó la idea de que yo sea…

-¿Qué te dijo? Te reprochó que te hayas enamorado de Parker -le interrumpió al ver su gesto.

-Ella no cree que me he enamorado, solo piensa que estoy confundida, que Parker se ha aprovechado de mí y que como he tenido malas experiencias en mi vida estoy terriblemente manipulada por ella.

-Kristina, no dijo nada que no sea cierto estás confundida.

-No, pero no con mis sentimientos hacia Parker, eso lo tengo muy claro -fue contundente al responder-. Pero ella siguió insistiendo que Parker ha influido en mí y se ha aprovechado de mi situación personal de esas malas experiencias.

-¿Ha dicho eso? -preguntó atónita.

-Entonces le pregunté cómo se sentiría si fuera homosexual y me respondió que lo aceptaría.

-¡Eso era lo que querías escuchar, Kris!

-Lo dijo con un nudo en la garganta por obligación pero no estaba creyendo esas palabras. Ella está segura de que no lo soy.

Molly sintió la pena con la que Kristina estaba hablándole. Parecía que por momentos Kristina iba avanzando en aceptar sus sentimientos, le dolería que su madre no estuviera a la altura porque veía sufrir a su hermana y sabía lo que le había costado tomar aquella decisión, trataba de ayudarla aunque no sabía muy bien cómo hacerlo, trataba de darle su opinión para tranquilizarla.

-Kristina… mamá.

-No, Molly, mamá quiere que seamos según ella ve la vida, que sigamos sus normas, que seamos correctas, que tengamos una vida feliz, no quiere una hija como yo me he dado cuenta de eso.

-¡Y no puedes pararte a pensar que está preocupada por ti!

-A mamá lo que no le gusta es la idea de tener una hija homosexual -siguió anclada en lo que le dolía.

-¡No digas tonterías! Ella quiere con locura a Lucas…

-Pero Lucas es su hijastro, es diferente. Y solo pienso que si mamá ha reaccionado así, ¿cómo lo hará mi padre cuando se entere de mi historia con Parker? -necesitó dar un suspiro porque notaba como el corazón estaba a punto de explotar-. No sé… he pensado que si llegado el momento tengo que decirle algo le diré que estoy confundida de mi sexualidad pero no le nombraré a Parker.

-¿Y no crees que eso va a enfadarlo más? ¿Cómo crees que se tomará tu confesión al saber que le has ocultado todo esto de Parker que es la profesora que él quería enfrentar? Desde el principio estás liando todo, Kristina. Y el enfado de mamá estoy segura que viene de ahí, de que no hayas sido sincera con ella desde el primer momento de que no hayas confiado en ella para contarle todo. Has mentido una y otra vez, le has dado vueltas a lo mismo una y otra vez. Sonny se enfadará si sigues ocultándole la verdad.

Kristina agachó la cabeza sin saber muy bien qué decir, por un lado sabía que tanta mentira iba a decepcionarlo, pero por otro le horrorizaba que supiera de la existencia real de Parker en su vida. Para su suerte se abrió la puerta, allí apareció Julián que tras pedirle a Molly que los dejara solos le dijo a Kristina.

-Tu madre me ha dicho lo que está sucediendo.

-¿Cómo? ¡Vaya qué rápido ha ido con el cotilleo! -exclamó con rabia.

-Kristina estaba muy preocupada necesitaba hablar.

-Y te ha dicho que está decepcionada conmigo y que yo no entendí nada de lo que ella me dijo, que estoy tan confundida que me lo tomé todo mal.

-Si te sirve te diré que no está decepcionada contigo, está decepcionada consigo misma.

-¿Crees que voy a creer eso? Mi madre jamás admite un error. ¡Jamás se equivoca ella es perfecta!

-Kristina no es fácil recibir esa noticia y ser capaz de actuar desde el corazón y no desde el miedo, en pocos segundos tu hijo al que amas profundamente te confiesa que es homosexual y tú en ese instante piensas desde el miedo.

-¡Pero es que ni siquiera le aseguré que lo era! Solo le dije que me sentía atraída por una mujer de un modo muy fuerte, que sentía cosas muy fuertes por ella ¿y qué hizo mi madre? Acusarla a ella de haberme manipulado.

-¿Y no crees que tu madre está preocupada por ti no porque lo seas o no, más bien por todos los problemas que has tenido? Tiene miedo a que sufras.

-Sí, claro le he dado motivos de sobra para que no confíe en mí para que crea que es una locura de las mías -lo dijo con la mirada perdida sintiéndose mal.

-Kristina tu madre es una gran persona que os quiere por encima de todo. Dale una oportunidad de que pare y asimile lo que está sucediendo.

Mientras tanto en la cafetería del campus, Parker miraba fijamente a Alexis con gesto serio, no le gustaba el tono que estaba utilizando ni mucho menos la manera tan directa de acusarla. Tragó saliva y le dijo.

-Jamás he tratado de imponer a Kristina nada que…

-¿No?, déjame que te recuerde esto, vienes a mi casa no una si no dos veces, permites que te bese y por si fuera poco le dices que tiene un sentimiento hacia las mujeres oculto en ella que tiene que descubrir. ¿De verdad eso no es imponer? ¡Tú eres la que has ido a mi casa dos veces! ¿Sabes lo que significa eso para ella que es débil?

-Kristina no es débil -sonrió de lado sentándose.

-Claro que lo es, y tú la has enredado supongo que con la intención de llevártela a la cama. Le permitiste que te besara respondiendo a ese beso -Alexis se lo dijo como si Kristina se lo hubiera contado tal cual, pero a esas alturas estaba segura que Parker sentía más de lo que decía por ella.

-Eso es cierto, me besó y me sorprendió con lo que tardé un poco en reaccionar.

-¡Claro! ¡Te sorprendió! -dio una pequeña carcajada-. Supongo que estarías contenta de que reaccionara así, la has manipulado tanto que me extraña que no te la hayas llevado a tu casa para acostarte con ella y anotarte otro nombre más de joven conquistada, a mí no me vas a engañar.

-Eso no es cierto no tengo una agenda gay donde ir reclutando mujeres para mi provecho, puede estar tranquila -lo dijo mostrando un gesto ofuscado ante aquella afirmación-. Ella es una mujer adulta que tiene un problema consigo misma, sí, es cierto, y que además necesita ayuda.

-La tuya no, desde luego -le recriminó con fuerza.

-No, la mía, no. Aunque me gustaría ayudarla porque sé cómo se siente, se lo aseguro. Y creo que debería separar el problema de la suspensión que es cierto, es un problema, con algo más grave que es el sentimiento que Kristina tiene hacia las mujeres y que de alguna manera ha volcado hacia mí.

-¿Sentimiento hacia las mujeres? -preguntó casi fuera de sí.

-Sí, señora Davis, lo ha tenido oculto y eso es lo que debería tener presente -le recriminó apenada por su reacción.

-Vale, ahora es cuando me vas a dar una charla para acusarme de que soy una homofóbica, ¡te diré algo! Puedes ahorrártela porque cuestionar la supuesta homosexualidad de mi hija no es rechazarla. Si lo fuera no habría problema pero aquí el problema eres tú -lo dijo con tanta rabia que sintió un alivio intenso.

-Alexis esto no se trata de mí, se lo aseguro, y ya que no puedo ayudar a Kristina directamente me gustaría poder decirle a usted algunas cosas al respecto.

-Sorpréndeme -le dijo con actitud irónica mientras se acodaba sobre la mesa cruzando sus manos a la altura de la barbilla clavando su mirada enfurecida en la suya.

-Kristina necesita que su madre la apoye porque se ha dado cuenta de que le ocurre algo que no es fácil de manejar, está aterrada.

-No, no está aterrada, mi hija está confundida por tu culpa, porque tú la has seducido creándole una duda que ni siquiera se le había pasado por la cabeza.

-Yo no he seducido a Kristina, no he hecho tal cosa -volvió a defenderse-. Kristina solo ha visto en mí a su profesora lesbiana que es feliz, ha tenido la oportunidad de reconocerse así misma, y eso es lo que le está provocando ese terror.

-¿Y por qué debería estar aterrada?

-Porque cuando das el paso de reconocerte a ti misma lo que más miedo te da es perder a tu familia, no tener ese apoyo que es necesario. Esa sensación de por aceptar lo que dicta tu corazón puedes perder todo lo que quieres, explicar a tu familia la situación es un paso muy difícil de dar y es lo que Kristina está sintiendo ahora, ese miedo a decir la verdad y no ser comprendida por quien para ella es lo más importante, su familia, en particular usted. Y es lo que como madre debería manejar.

Por unos segundos guardó silencio, la cara de Alexis era todo un poema. Para Alexis las palabras de Parker habían sido como un golpe en el estómago, no sabía muy bien qué responder.

-¿Qué quieres decir?

-Kristina acaba de reconocerse así misma.

-Ella ha estado con chicos siempre, ha hecho locuras por ellos jamás hizo nada por una mujer ni un solo comentario, ¡has sido tú! -insistía nerviosa-. En cuanto te aparte de ella todo volverá ser normal.

-Usted no me va a apartar de Kristina, yo me he apartado de ella y no me parece correcto que utilice la palabra “normal” para definir la situación. Insisto, Kristina ha tenido una confrontación consigo misma desde que entró aquí, ha conocido a una mujer lesbiana y eso le ha hecho hacerse muchas preguntas, está sola lejos de la familia y por primera vez se ha dado la oportunidad de sentir realmente, sin poner freno a quien le despertaba atracción. Solo que se equivocó hablamos mucho sobre este tema, créame que sus preguntas no eran como cualquier otra mujer puede preguntar por morbo o curiosidad, sus preguntas salían de su corazón, de su miedo, ella necesitaba explorar esa parte.

-¿Debo darte las gracias? -preguntó con gesto serio y dolido mientras enarcaba una ceja.

-En parte sí, porque Kristina no será feliz hasta que ella misma se acepte y sepa qué quiere en la vida. Pero sí, le aseguro que esos sentimientos que tiene hacia mí son reales, imagino que se asustó al sentirlos y se acercó más a mí porque necesitaba ayuda y en la medida de lo posible yo se la ofrecí, solo que ella entendió mal mi amistad, mi apoyo. Ella fue hacia una dirección que jamás podría ser.

-Me duele que haya buscado tu ayuda en lugar de la mía, y no sé si es gay o no, pero tú no sabes de su vida, de lo que ha sufrido y creo que tenerte a ti le ha dado una idea de protección hacia ella, piensa que lo que siente por ti es atracción cuando realmente lo que ve es que puedes protegerla.

-Puede ser porque yo he tratado de ser su amiga de ayudarla.

-¿Solo su amiga? -la miró con cierto desafío.

-Por supuesto, pero ella creyó que podría ir más allá y… bueno imagino que ahora no sabe muy bien qué debe hacer.

-¿Pero si solo eras su amiga, porque la besaste? -Alexis desconfiaba de ella que por mucho que trataba de hablarle no conseguía que dejara de hacerlo.

-Ya se lo dije -cerró los ojos con actitud molesta y le dijo tras respirar hondo-. Me sorprendió.

-Claro, ¿estás segura qué no le has dado ni una sola opción para que crea que podría ir más allá?

-Por supuesto -trató de ser firme pero la voz se le quebró.

-Ella ha perdido la opción de estudiar aquí, ni siquiera está segura de querer volver cuando pueda hacerlo -Parker desvió la mirada para que no pudiera ver que se sentía culpable-. Estaba segura que empezar a estudiar en la universidad iba a ayudarle en su educación y mejorar su vida, pensaba que podía encontrar el camino adecuado.

-Y ella también, y ahí está una parte de su problema, entró en una de las mejores universidades del país, y las cosas no han salido como ella esperaba.

-¡Claro porque la han suspendido por tu culpa! -volvió a recriminarle interrumpiéndola.

-Alexis es usted una mujer inteligente, no haga que deje de pensar esto. Kristina se ha metido en problemas por su modo de actuar, además lleva un sentimiento en su interior que la tiene desconcertada que le provoca pánico por eso ha ocultado durante todo este tiempo la verdad -tomó aire para decirle más tranquila-. Necesita que su madre se siente a su lado y la escuche, darle la oportunidad de abrir totalmente su corazón y explicarle lo que hay en él.

-¿Ella te dijo que yo no la escucho?

-No, no, pero el comportamiento de su padre haciendo que vinieran aquí para averiguar quien había sido el profesor con quien Kristina había tenido el problema no ayudó, ella debe sentir apoyo no que la acorralen, necesita respeto.

-Espera un momento, ¿Sonny hizo eso? -preguntó mirándola sorprendida.

-Sí, y tuvo que ser la propia Kristina quien detuvo aquella locura.

-Sonny es… es demasiado protector con ella y sus métodos no son siempre los mejores -entonces la miró desafiante y con una sonrisa triste por la actitud de Kristina le dijo-. ¿Así que mi hija te protegió?

-Sí, ella lo detuvo. Pero no por mí… si no… por su propia dignidad como un ser adulto que es. Alexis, Kristina lleva una carga muy pesada sobre sus hombros, ella quiere manejarlo sola pero no va a poder, necesita ayuda para sacar sus miedos, sus dudas del interior. Porque lo que está haciendo es esconderse, lo que le dije fue que debía buscar apoyo en la familia, que independientemente de lo que sintiera por mí, esa atracción o no, debía contarles sus dudas a ustedes dos porque necesita el apoyo de los dos.

-Sonny y yo somos muy diferentes, ella me hizo prometer que no le diría nada a él, entiendo cómo puede sentirse -dijo mordiéndose el labio ciertamente preocupada-. El hijo de mi marido es gay, yo al principio le ayudé fui un apoyo muy importante para él.

-Le aseguro que ese apoyo es el que ella espera de usted.

-Y lo tiene, quizá no he estado a la altura de lo que mi hija espera de mí y tenga que ponerme a trabajar con eso.

-Mire la verdad yo no he influenciado a su hija para que sintiera lo que siente pero si es cierto que tenemos una conexión especial, bueno tuvimos una conexión especial -trató de controlar su gesto al decirlo-. Eso no lo voy a negar, pero yo estoy casada y, además, ella es mi alumna… así que…

-Voy a ocuparme de eso también. Voy a ocuparme de mi hija y de esa atracción hacia ti.

-Sí, pero recuerde que ella ya no es una niña, es una adulta que necesita ser respetada en sus decisiones y ser tratada como lo que es -lo dijo con la voz rota mientras Alexis la miraba con la seguridad de lo que estaba tratando de decirle era sobre ella misma.

-Gracias por tu ayuda me has abierto los ojos en algunas cosas, también por aguantar mis acusaciones aunque… sigo pensando que hay más de lo que me cuentas pero… ese ya no es mi problema. Me gustaría decir que seguiremos en contacto pero espero que no sea así, espero que no tenga que volver a hablar contigo.

-Seguro que no, solo espero que Kris… Kristina siga sus estudios es muy inteligente y sería una lastima que desperdiciara la oportunidad de hacerlo, apóyenla en eso también. Y espero que a partir de ahora la vida le sonría y encuentre a alguien que la ame y respete de verdad, que sea digno de su amor.

-Yo también.

Sin decir nada más, Alexis abandonó aquella cafetería con sensaciones extrañas, pero sentía que se ahogaba y necesitaba salir de allí cuanto antes.

Por su parte Parker se quedó con una tristeza infinita que sabía a partir de ese momento viviría con ella. De pronto, su teléfono sonó y sorprendida vio en la pantalla que salía el nombre de Kristina.

Y allí estaba Kristina tras mucho pensarlo, tras escribir y borrar textos durante un buen rato, necesitaba hablar con ella para poder decirle que había hecho lo que le había pedido, en el fondo sentía que quizá si le decía aquello Parker volvería a visitarla o tendría una oportunidad de hablar.

-Parker gracias por contestarme, mira no voy a entretenerte -le decía nerviosa.

-Tranquila, ¿qué pasa? -le preguntó con gesto serio al notarla alterada.

-Verás he hablado con mi familia, les he dicho que…

-Sí, lo sé, me lo ha dicho tu madre.

-¿Mi madre? ¿Te ha llamado?

-No, ha estado aquí en el campus, acaba de irse ahora.

-¿Qué?

-Sí, y me alegro que por fin hayas podido sacar fuera lo que te hacía daño.

-¿Te… te… te ha molestado? -le preguntó con temor cerrando los ojos como si temiera la respuesta.

-No, Kristina, tranquila.

Parker lo dijo con un tono de voz tan suave y una sonrisa en sus labios que, Kristina a cientos de kilómetros de distancia, pudo imaginar el gesto en su cara y sintió un temblor en todo su cuerpo de felicidad.

-Gracias, Parker.

-No te preocupes, está bien. ¿Tú estás bien?

-¿Con quien estás hablando?

Ante ella con gesto serio apareció Amanda.

Anuncios

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

w

Conectando a %s