PARKER Y KRISTINA. LA FUERZA DEL AMOR. Capítulo 31

La cena había sido de lo más amena, Parker agradeció el rato que había pasado con Úrsula. Había llegado a casa y al ir a buscar las llaves rozó la pantalla del móvil donde estaba el aviso del mensaje que Kristina había dejado, y sin darse cuenta le devolvió la llamada. Subió a la habitación, se dio una ducha rápida y se metió en la cama. Ni siquiera quiso mirar el teléfono, se acostó conectando la radio, desde que había vuelto de Port Charles le costaba conciliar el sueño y se obligaba a escuchar la radio para no recordar los besos de Kristina que tanto extrañaba, ni dar vueltas a su comportamiento ruin y que le había hecho daño a quien ella más quería, ni sentirse derrotada. Su mente pertenecía a Kristina, ni cuando se acostó se acordó de la llamada de Amanda.

Mientras, Kristina se había quedado dormida en el sofá, no aguantó despierta ni media película, Molly la ayudó a acostarse, cuando apagó la luz y estaba a punto de salir escuchó como Kristina llamaba a Parker, haciéndole sentir una profunda rabia. Se había burlado de su hermana, odiaba a esa mujer con todas sus fuerzas por destruirla y no iba a parar hasta lograr que su hermana la olvidara. Su madre le había enviado un mensaje preguntando por ella, y para avisar que aquella noche no iría a dormir. Alexis pasó la noche en un hotel bebiendo y llorando, tratando de olvidar su mísera vida, entre aquellas cosas que se mezclaban por su cabeza, pasó Kristina y el sufrimiento que le había proporcionado Parker.

-¡Maldita seas, Parker! ¡No voy a parar hasta destruirte como has hecho con mi pobre niña!

Al día siguiente, Kristina se levantó con un arduo dolor de cabeza, lo primero que hizo fue buscar su teléfono para ver la fotografía de Parker. Entonces le llegó el recuerdo de su hermana echándolo.

-¿Parker, no me has mentido, verdad? Sigo confiando en ti, solo necesito que me contestes y podamos hablar con tranquilidad. Nadie puede entendernos pero no me importa, solo me importa que estemos juntas.

Por su parte, Parker se encontraba en casa, estaba en la cocina preparándose el desayuno, mientras lo hacía había conectado el buzón de voz. Sonó el primer mensaje.

Parker, soy Amanda, este fin de semana vuelvo a la ciudad y me gustaría saber si podemos vernos. Espero tu respuesta.

Aquel mensaje provocó que girara su cabeza mirando el teléfono con el ceño fruncido no le provocó ni una pizca de alegría tan solo cierto asombro. El segundo mensaje le alertó, era el decano avisándole que pasara por su despacho, de repente le llegó la imagen de Alexis amenazándola con contar la verdad. Y por fin llegó el que le provocó quedarse inmóvil, sintiendo el dolor de Kristina gritándole desde el otro lado, se notaba que estaba borracha y aquello le partió el corazón. Nunca se perdonaría lo que había hecho pero, sin duda, era lo mejor para Kristina.

-¿Crees que es lo mejor para ella, de verdad? -le preguntó Úrsula cuando escuchó el mensaje-. Esa chica está destrozada porque te quiere.

-A veces me dan ganas de ir a buscarla.

-Pues hazlo, mira en esta vida de lo único que nos podemos arrepentir es de no hacer en un momento dado lo que nuestro corazón quiere. Y quizás eso te pase a ti con ella.

-No sé -respondió negando con la cabeza mientras se abrazaba así misma.

-¿Y ahora qué quiere Amanda?

-Ni idea. Espero que ni la llamada del decano ni la de Amanda tenga que ver con Alexis.

-¡Mira, Kristina ya te ha dicho que sabe que fue su madre quien te obligó a marcharte! ¡Deberías ir y hablar con ella!

-No, lo mejor para las dos es que esto quede así. Ahora ella está sufriendo y yo también, si vuelvo a buscarla o ella me busca a mí, volveríamos a empezar y volveríamos a sufrir más todavía. Debo cortarlo, no hay futuro.

-Te veo y a veces me pregunto si es posible que esa mujer, Alexis, te haya paralizado como lo ha hecho. La Parker que yo conocía lucharía por lo que quiere, plantaría cara a esa Alexis y le demostraría que ama a su hija, es más, la Parker de siempre la que aún sobrevivía a la manipulación de Amanda, iría junto a Kristina sin importarle las amenazas de su desquiciada madre, y se enfrentaría a quien fuera por ese amor que siente, la cogería y si fuera necesario huiría con ella. Esta Parker asustada, triste, apagada y sin su maravillosa sonrisa, no la reconozco.

Parker no contestó tan solo respiró profundamente.

En un restaurante de Port Charles, se encontraba Molly con Kristina, la había invitado a comer para poder charlar. Para ayudarla a salir de su monotonía con el dolor.

-Siento mucho lo de tu teléfono, Kristina no sabía qué hacer y… ¿no lo ha encontrado nadie?

-No, fui a ver pero… allí no estaba y nadie lo había visto.

-Te compraré uno, de verdad, me sabe fatal.

-No importa, no es necesario ya me has traído a cenar ya es suficiente. Además no estoy enfadada contigo, de verdad, con la única que estoy enfadada es con mamá. Tú hiciste mucho por mí ayer. ¿Por qué hay tres cubiertos en la mesa, a quién esperamos?

En ese momento Alexis apareció en el restaurante, Kristina cerró los ojos en señal de contrariedad.

-No me lo puedo creer ¿la has invitado?

-Sí, necesito que las dos hagáis las paces, no soporto veros así.

-Te ha amenazado con algo para que hagas esto, últimamente las amenazas se le dan muy bien -se levantó de la silla colgándose el bolso al hombro mientras Alexis resoplaba con cierto nerviosismo.

-Kristina, por favor escúchame esto ha sido cosa mía ella no sabía nada.

-Pensé que iba a tener una cena relajada con Molly -dijo Alexis-. Pero por favor me gustaría que te quedaras.

Entonces se acercó hasta ellas un periodista para preguntarle a Alexis cómo se sentía tras su suspensión como abogada. Las dos se miraron perplejas, Alexis le pidió que se fuera mientras Molly se sentaba mirándola aturdida por la noticia. Kristina la miraba con gesto serio de pie.

-¿Es cierto que te han suspendido? -preguntó Molly.

-Sí, me han suspendido por un año una vez pase el año la comisión decidirá si puede seguir trabajando como abogada o definitivamente me quitarán la licencia.

-Mamá… lo siento mucho -le dijo Molly afectada por sus palabras y el hecho de quedarse sin lo que tanto amaba que era su trabajo-. Es increíble todo lo que has perdido por Julián.

-La verdad que jamás lo imaginé -dijo con la voz entrecortada.

-Creo que yo tengo la culpa por desear esto para ti, no debí ser tan dura, anoche le dije a Molly que ojalá te suspendieran, lo siento me estaba volviendo loca porque le dijiste a Parker que rompiera conmigo, estaba muy mal cuando lo dije no pensé que ocurriría ni realmente lo deseo -el rostro de Kristina mostraba una seriedad intensa.

-Tú no tienes la culpa, Kristina, sé que no lo deseas de verdad y la única culpable de lo ocurrido soy yo, yo me dejé manipular por Julián y lo voy a pagar. Además puse mi familia en peligro soy yo la que tiene que pedir perdón por cómo me he portado.

-Mamá tranquila… estoy a tu lado y sabes que te quiero mucho -le dijo Molly cogiéndole del brazo mientras la miraba con un cariño infinito.

Alexis miró a Kristina que mantenía su gesto serio sin decir nada, hasta que finalmente dijo:

-Las dos te queremos, mamá.

-Kristina lo siento, sé que no tendría que haberme entrometido entre Parker y tú -la miraba con gesto de pena y añadió con la voz rota-. Lo siento, lo siento mucho.

-Gracias, mamá, es todo lo que necesitaba escuchar, que entendieras que te habías excedido que era mi vida… bueno… aunque si soy sincera tenías razón y tú también Molly porque si Parker hubiera tenido esos sentimientos que decía por mí, no habría permitido que nadie nos separara.

-Cariño… no me gusta verte mal -le dijo Alexis-. Sé que estás sufriendo mucho y… odio verte así.

-Bueno, dicen que el tiempo ayuda… cada día me duele un poco menos.

-Me alegro, me alegro muchísimo -respondió Alexis-. Oh… espera… Aaron vino a buscarme para entregarte esto, lo encontró ayer.

-¡Mi móvil! -exclamó sonriente mirando a Molly.

-Sí, alguien lo encontró y se lo entregó. Ya sabes que es un buen muchacho y se preocupa por ti.

-Mamá le dije todo lo que ocurría con Parker y solo amigos, mamá.

-Me alegro tanto que hayan encontrado tu móvil, me sentía fatal -le dijo Molly.

-Sí, bueno, es que ayer Molly me pilló diciéndole un montón de cosas a Parker y no tuvo mejor idea que echarlo, aunque me enfadé en su momento se lo agradezco porque lo único que estaba haciendo era humillarme más.

Entonces le dio a la tecla de encendido y un mensaje apareció en su pantalla.

En el campus, Parker estaba esperando nerviosa en el despacho del decano, no sabía muy bien que iba a decirle y la sombra de Alexis merodeaba a su alrededor.

-¡Parker disculpe mi retraso estaba atendiendo una pequeña urgencia!

-Tranquilo, ya he terminado mis clases.

-Bien, verá tengo un ofrecimiento para usted, me han dicho que quedaron sorprendidos con su conferencia en Port Charles, y tengo un par de universidades que me han pedido que acuda para hacer distintas exposiciones ¿qué le parece?

-Pues la verdad… me parece genial.

-Me alegro por usted, creo que esto le ayuda a que la gente olvide un poco todo lo que ocurrió con la señorita Corinthos-Davis. ¿Le ha vuelto a molestar?

-No, no -contestó nerviosa.

-Me alegro, cuando regrese a la universidad, no debe preocuparse me encargaré de que no tenga opción de acudir a su clase.

-Gracias.

Parker salió del despacho dando un fuerte suspiro de alivio, había imaginado que Alexis habría hablado con la universidad y no había sido así. Sin embargo, algo quedó en ella de esa charla, el regreso de Kristina. No había pensado en eso, si volvía iba a ser un verdadero infierno para las dos. Y aunque Úrsula trataba de animarla a ser valiente, le dolía tanto perderla que prefería pensar que con el paso de los días el dolor de Kristina menguaría y acabaría unida con aquel chico que tanto le dolía recordar. Pero otra cosa muy diferente sería tenerla allí, suspiró con cierto recelo, solo esperaba que su madre le impidiera volver porque si no lo hacía así, pondría en peligro su carrera.

En la comida, Kristina al darle al botón de encendido de su teléfono vio que tenía una llamada, su gesto serio y triste desde que entró al restaurante, cambió de golpe iluminándose radiante.

-¡Dios mío! -exclamó feliz.

-¿Qué pasa? -le preguntó Molly.

-¡Parker me llamó! -le dijo con una sonrisa de oreja a oreja enseñándole la pantalla mientras Alexis cerraba los ojos con profundo malestar.

-Kristina puedes dejar a un lado el teléfono y hablar con nosotras, por favor -rogó Alexis.

-Parker no me dejó un mensaje de voz seguro que prefirió hablar conmigo -dijo con esa felicidad que estaba haciendo añicos a Alexis, se daba cuenta que la presencia de Parker era más fuerte que ella.

-Bueno… no creo, Kristina si hubiera querido hablar contigo te lo hubiera dicho en el mensaje -le respondió Molly mirando con ciertos nervios a su madre que estaba empezando a perder la compostura-. ¿Y si se equivocó? ¿Y si no te quería llamar? No es normal que llame y no diga nada, seguro se equivocó. Puede pasar.

-No, Parker no hace nada por accidente. Ella está tratando de hablar conmigo -se mostró encantada mientras Alexis continuaba con cada frase que decía enfadándose más.

-Te recuerdo que te dejó, y además fue tan cobarde que ni siquiera habló contigo, te dejó una nota. Y te recuerdo que no ha contestado a ninguna de tus llamadas, ni mensajes. Veo clarísimo que no quiere hablar contigo.

-Bueno Molly… tal vez se ha dado cuenta de su error y estoy segura que lo ha debido de reconsiderar -decía sin despegar sus ojos de la pantalla del móvil como si así pudiera estar mas cerca de Parker.

-¡Ya está bien! ¿Sabes qué? Eso no es así -explotó Alexis-. Realmente no puedo seguir escuchándote, no puedo Kristina. Si Parker hubiera querido hablar contigo, te hubiera dejado un mensaje ¡y no lo hizo! ¿De acuerdo? -Kristina la miraba perpleja-. No ha cambiado nada, nada.

-¿Cómo puedes decirlo con tanta seguridad?

-Cuando la vi después de pasar la noche contigo no tuve que presionarla demasiado para que te dejará, se podría decir que sintió un gran alivio podía quitarse un problema que era lo que tú te habías convertido. ¿Sabes lo que me dijo? Que para ella aquella noche no había significado nada ¡y lo peor es que le importaste tan poco que ni siquiera te lo dijo en persona!

-¿Qué querías que me tratara como te trata a ti Julián?

-¡Qué estás diciendo!

-Mamá, por favor baja la voz -le advirtió Molly que vio como se enfadaba.

-¿Estás comparando tu situación con Parker con el horror que estoy viviendo yo? Escúchame bien, lo único que quiero es que no te haga daño, ¡no te das cuenta que Parker lo único que te ha entregado es dolor! ¡Y lo único que ha hecho ha sido utilizarte para su propia satisfacción! ¿Crees que has sido la única a la que ha seducido con ese fin?

-¡No me lo puedo creer! -dio una gran carcajada-, hace unos segundos me estabas dando un discurso sobre que sentías mucho todo lo que habías causado ¡y ahora me dices todas estas mentiras! ¡Parker no es así! ¡Y no sientes para nada lo que hiciste!

-Kristina -alzó la voz Alexis.

-¡Por favor bajar la voz las dos! ¡Ya está bien! -trató de mediar Molly-. Kristina vale ya piensa lo que dices porque después te arrepentirás.

-¿De qué me voy arrepentir? De decir que mi madre es una mujer amargada y trata por todos los medios que yo también lo sea, que me aparta de Parker que me ama y además miente sobre ella. ¡No fue algo inocente! -le recriminó con fuerza mientras fruncía su frente en señal de gran enfado-. ¡Cuántas mentiras más vas a decirme sobre ella! ¡No, mamá, Parker me quiere y lo sé! Y estoy segura que esta llamada es porque está luchando por mí a pesar de tus amenazas -lo dijo con tanta rabia como la que tiró la servilleta sobre la mesa-. ¿Y sabes qué más? No vas a conseguirlo, no vas a lograr hacer nada para impedirme que vaya a verla.

Kristina estaba dispuesta a ponerse a caminar cuando Alexis se levantó con un considerable enfado cogiéndola del brazo y deteniéndola en seco ante la mirada horrorizada de Kristina.

-¿Dónde crees que vas? -le preguntó enfadada estirando de ella.

-¡Vete al diablo! -espetó Kristina con fuerza.

-¡No vuelvas a hablarme así! -le mantenía cogida del brazo con fuerza ante la mirada preocupada de Molly-. ¿Crees que eres la única persona del mundo que tiene problemas? ¡Deja de ser una niña malcriada y caprichosa! ¡Haz el favor de crecer!

-¡Suéltame! -le gritó Kristina deshaciéndose de la mano de su madre sobre su brazo.

-¡Lo siento, lo siento! -le dijo con la mano sobre el estómago en señal de nerviosismo.

-Cada vez que me dices que lo sientes, te creo menos.

Se dio la vuelta marchándose de allí. Alexis se quedó de pie como si fuera una estatua. Fue Molly la que le ayudó a sentarse, le dio un vaso de agua para que se tranquilizara y le dijo:

-Mamá, Kristina es adulta, no puedes tratar de manejar su vida, quizá necesite darse de bruces con esta relación que tiene con Parker, solo así se dará cuenta de su error y la dejará porque todos vemos que Parker no la quiere.

Tras la discusión con su madre, y el intento fallido de hacerles creer lo que ni ella misma creía de estar superando que Parker la dejara, fue hasta casa con la intención de llamarla. Sin embargo pensó que por teléfono no era la manera de hablar el tema, sabía que Parker salía a correr temprano antes incluso del amanecer, sería un buen momento para hablar con ella aunque tuviera que conducir de noche. A las tres de la mañana cuando Molly y Alexis aún dormían, se dio una ducha rápida buscó en el armario una camiseta lo suficientemente sugerente para estar frente a ella, para tratar de presionarla algo más. Cuando se miró en el espejo sonrió con picardía dando por bueno el resultado que veía.
Eran las seis de la mañana y tras tomar un zumo, Parker se dispuso a salir por el campus a correr, era su mejor manera de quemar su punzante y creciente rabia. Se puso los cascos sin mirar el móvil, se había prometido así misma que dejaría de hacerlo buscando los mensajes de Kristina. Había terminado la carrera, se estaba quitando los cascos de música cuando de repente:

-¡Parker!

Anuncios

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s