PAKER Y KRISTINA. LA FUERZA DEL AMOR. Capítulo 40

Parker abrió los ojos de golpe, estaba sonriendo y sentía el corazón latir con fuerza. Qué fácil resultaba en los sueños, cuantas dificultades había en la realidad. Se desperezó mientras cerraba los ojos pensando en Kristina, como todos los días su primer pensamiento era ella.

Llegó a la universidad y al entrar, sintió que aquel lugar que tanto le gustaba, aquella profesión que tanto amaba era al mismo tiempo su cárcel, allí tenía una condena y era no poder estar con Kristina. Necesitaba hablar con ella y volver a encontrar un punto donde pudieran buscar con tranquilidad un acercamiento y tratar de verse, o quizá era mejor no acercarse a ella, le había vuelto a decepcionar y ya no sabía las veces que había sucedido, era un camino de ida y vuelta, querer y al mismo tiempo no poder. Estaba en su clase preparando el temario sola tratando de centrarse en lo que debía, cuando llamaron a la puerta.

Justo al otro lado se encontraba Kristina, había tomado aire antes de entrar, se había arreglado el pelo, la blusa y tras pensarlo mucho durante toda la noche, allí estaba frente a ella.

-El horario de atención es de diez a doce -indicó Parker sin apartar la mirada de lo que escribía.

-Lo siento pero no puedo esperar tanto.

-¡Kristina! -levantó la vista de los papeles dedicándole una sonrisa enorme y una mirada repleta de brillo, eran esas reacciones que por mucho que intentara suavizar se le escapaban del alma al verla.

-¿Llevas gafas, cuándo te las has puesto? -le preguntó divertida al verla.

-Bueno.. desde el año pasado, solo para leer -sonrió.

-Te quedan muy bien, estás muy interesante.

-Gracias -tras el piropo tuvo que suspirar para tranquilizarse-. ¿Qué puedo hacer por ti?

-Quería darte una buena noticia, mi cuñado ha despertado del coma.

-¿De verdad? ¡Oh me alegro muchísimo! -bajó del taburete adelantándose hasta ella, aunque se detuvo a una distancia prudencial.

-Sí, y lo mejor es que está bien, puede hablar, puede mover sus piernas que temían que no… -decía con una sonrisa feliz aunque demostraba estar algo nerviosa.

-Imagino el enorme alivio que debéis sentir, sobre todo tu hermana -se acodó en el atril.

-Sí, sí. Verás… mi hermana Molly no va a venir en un par de días porque quiere estar con ella.

-Dice mucho del buen corazón de Molly.

-Sí, es el buen corazón de las Davis -sonrió ampliamente.

Y volvió la magia a ellas, volvió ese instante en que se perdían en los ojos de la otra, en la sonrisa de la otra. Parker tuvo el flash del sueño y suspiró profundamente anhelando poder hacerlo realidad.

-Yo también tengo mi corazón y acabo de hacer algo por ti -le hablaba con una sonrisa en los labios que no podía borrar.

-¿Qué has hecho? -se había apartado del atril porque Kristina quiso apoyar su bolso allí. Parker la miraba intensamente aprovechando que estaba de espaldas, aunque como la conocía, temía qué sería aquello que había hecho por ella.

-Comprueba mi examen de estadística -Parker suspiró antes de coger el papel que le entregaba al ver el suspenso cerró los ojos negando con la cabeza-. Bueno como ves no he tenido demasiada buena nota.

-Kristina esta clase es de las más complicadas -le decía con cierta alteración ¿presentimiento? Al menos su corazón así lo entendía y empezó a bombear amor.

-No creas, no lo es tanto -le dijo como quien no quiere la cosa y gesto convincente.

-No sé que quieres que haga, yo no te puedo ayudar en estos temas -le decía elevando los hombros un tanto descolocada-. Ni la economía ni los negocios son mi fuerte.

-Ya conseguí ayuda, fui a mi tutor y no fue nada alentador al respecto de mis estudios por lo que he estado pensando toda la noche sobre este tema y lo que hablamos ayer, siento que el universo me está tratando de decir algo -decía con gesto divertido.

-Por supuesto que sí, te está pidiendo a gritos que estudies más, Kristina.

-Yo creo que es otra cosa, me esta diciendo que renuncie -le dijo elevando los hombros muy convencida de sus palabras mientras Parker la miraba boquiabierta-. Ahora mismo creo que no estoy en disposición de estudiar.

-Kristina -le advirtió cerrando los ojos mientras negaba con la cabeza, en ese instante entendió su presentimiento.

-Quizá deba concentrarme en el mundo real y vivir las experiencias que pueden ser beneficiosas para mí.

-¿Por qué tengo la sensación de que estamos volviendo atrás en el tiempo, repitiéndose la misma historia?

-Siempre has sido muy perceptiva -le respondió con cierto tono provocativo acurrucando los ojos con una sonrisa divertida.

-¿Por qué quieres dejar la escuela?

-Me quedo con que abandono estas clases que ahora no me llenan.

-¿Pero por qué, Kristina? -le preguntó nerviosa.

-Porque así no hay obstáculos entre nosotras para poder de una vez estar juntas.

Lo dijo con un poco de resquemor por la reacción de Parker, sabía que tal y como era, se iba a sentir culpable de su abandono en la universidad, otra vez y otra vez por ella, era una responsabilidad enorme sobre sus hombros, aunque su corazón latía feliz insistiéndole que aceptara aquella decisión de Kristina. Era la única opción que les quedaba si ella quería mantener su puesto de trabajo. La miraba con esos sentimientos enfrentados en su interior, mientras Kristina trataba de mostrarse segura ante la decisión definitiva que había tomado.

-No puedes hacer esto -le entregó el examen mientras volvía a sentarse.

-Ya lo he hecho -contestó firme-. He hablado con mi tutor y le he dicho que dejaba la universidad.

-Kristina… ¿no te das cuenta que vas a perder una gran oportunidad?

-¿Quieres escapar de mí otra vez? -le preguntó con tono irritado-. Ahora vas a cambiar tus sentimientos por lo que he hecho.

-No tiene nada que ver con mis sentimientos, se trata de que creo que has sido muy impulsiva, deberíamos haber hablado esto antes de hacerlo.

-No he sido impulsiva, me he pasado desde ayer que hablamos todo el tiempo pensando como solucionar el problema, y si lo hubiéramos hablado tú no me habrías dejado hacerlo porque eres capaz de sufrir antes de que deje la universidad, y yo no estoy dispuesta a ello.

-Pero esto va a crear problemas con tus padres, ya me tienen bastante manía como para que dejes la universidad por mí -habló con preocupación.

-Mis padres tendrán que darse cuenta que no doy la talla para estudiar esta carrera y van a echar el dinero a la basura, de eso no te preocupes déjamelo a mí. Además ellos solo quieren que sea feliz.

-Sí pero lo más lejos posible de mí -le dijo apoyándose con el codo sobre el atril y retirándose el pelo de la cara en actitud nerviosa-. Si saben que estás conmigo volverán a estar a mi alrededor para separarnos.

-Estoy segura que cuando mis padres te conozcan bien dejaran de pensar eso -Parker la miró con dudas.

-¿Y si no lo hacen? -le preguntó preocupada.

-Soy adulta, Parker, y yo decido a quien quiero en mi vida, a quien me hace feliz realmente -Parker suspiró profundamente y Kristina con una marcada expresión de temor le dijo-. Y pensé que era lo que querías tú también. ¿Estoy equivocada?

Parker cerró los ojos, Kristina la volvía loca su ímpetu borraba las defensas que ponía, aunque ella misma se estaba reconociendo que esas defensas desde el día anterior habían dejado de existir, y como si pudiera revivir aquel sueño que le demostraba lo que realmente deseaba, lo que realmente quería vivir, le habló poniéndose nuevamente delante de ella.

-No, no estás equivocada, mis sentimientos por ti siempre han sido muy fuertes desde el principio.

-¿Y entonces qué es lo que te detiene? -la miró sin entender.

-Es tu educación, Kris. Y eso para mí también es importante, no puedes dejar de estudiar.

-Bueno no voy a abandonar mis estudios, seguiré estudiando, claro, pero es que ahora no es el momento -le dedicó una sonrisa conquistadora que provocó que Parker cerrara los ojos cruzando los brazos sobre su pecho mientras apretaba un labio contra otro-. Ahora no, Parker.

-Lo que quiero es que no te lamentes de tomar esta decisión -la miró intensamente con esa lucha que seguía teniendo entre lo correcto para Kristina y lo que ambas deseaban llevándolo a un extremo contrario, lo incorrecto para los demás.

-¿Lamentarme? Esta vida es muy corta, Parker, hemos perdido mucho tiempo ya, cuando la gente dice que hay tiempo para todo, no es verdad, el tiempo pasa muy rápido y si me dices que elija entre el amor y los estudios, lo tengo muy claro me quedo con el amor. Durante todo este año he pensado tantas veces la cantidad de gente que tiene grandes estudios pero es desdichada.

-Es cierto -puso gesto de compartir aquello porque era justo cómo se sentía ella.

-¡Ves! Pues ese no quiero que sea mi caso.

-Tu argumento es muy convincente -le dijo agachando la mirada.

-¿He ganado? -le preguntó con rapidez mirándola con una sonrisa contenida.

-¿Estás libre para cenar esta noche?

-Sí -sonrió con nervios.

-Entonces disfrutemos de nuestra cita.

Kristina agachó la mirada con cierto apuro mientras Parker la miraba con la fuerza del amor instalada en sus ojos. Tenía razón, si ella estaba dispuesta a estudiar más adelante en el tiempo, ella estaba dispuesta en ese instante a dejarse llevar por el amor que sentía y que veía de igual modo en Kristina.

Oficialmente, tenían una cita, su primera cita.

Kristina había decidido ir al hospital a ver a Sam, estaba tan feliz que cuando la vio sentada fuera de la habitación se dirigió a ella abrazándola con tal fuerza, que provocó en ella una carcajada.

-¿Qué te pasa?, ¡estás radiante! Espera esto nada más tiene un nombre… Parker.

-Sam te hice caso, hablé con ella, al principio le costó un poco ceder pero esta noche tengo una cita con ella -decía feliz cogiéndola de las manos.

-Me alegro -la abrazó sonriente.

-¿Te das cuenta? Lo que te dije que pasaría ha pasado.

-Pero… a ver… ¿es una cita oficial de pareja?

-Sí -respondió con una amplia sonrisa-. ¡Completamente!

-Enhorabuena, al final lo has conseguido.

-Solo necesitaba ver que ella seguía enamorada de mí, sabiendo eso nada más tenía que presionarla un poco.

-¡Eres la reina de la presión! Pero me alegro, espero que esta vez sea la definitiva y salga bien.

-Estoy segura, es que… Sam… es la mujer de mi vida. Solo… una cosa… no le digas nada a mamá aún.

-Tranquila, eres tú quien debe decírselo, no va a ser fácil, lo sabes.

-Solo sé que soy inmensamente feliz.

Su gesto y su voz mostraron a una Kristina enamorada e ilusionada, Sam la volvió a abrazar porque a pesar de tener todo en contra, por fin, Parker se había atrevido a cruzar el límite y entregarse a ella. No estaba segura que fuera a salir bien, pero… ver a su hermana así le daba una ligera idea de que iba a luchar por ese amor con uñas y dientes.

En su casa Parker se estaba tomando un té, necesitaba tranquilizarse aquella noche iba a ser realmente especial. No podía dejar de sonreír, hiciera lo que hiciera la sonrisa estaba perenne en ella. Tanto que decidida llamó a Úrsula.

-¡Buenas tardes, amiga! ¿Qué tal estás? -le preguntó.

-¡Oh no! ¡Digo sí! ¡Ha sucedido el milagro!

-¡Pero cómo lo sabes! -Parker la riñó divertida.

-¡Cuenta, cuenta, cuenta! -respondió la otra con total énfasis-. Tienes la voz de… ¡Kristina!

-Bueno, a ver estoy feliz eso lo primero pero… preocupada porque ayer tuvimos una charla y me besó.

-¡Qué raro que esa chica se lanzara a besarte, no va con ella! -murmuró tras dar una carcajada.

-Pero claro lo hizo en plena cafetería y a mí me entró el pánico…

-Imagino… ¡ay maldito destino! Las vueltas que os hace dar.

-Ni te lo imaginas porque esta mañana ha venido y me ha dicho que ha renunciado a la universidad por mí, para estar conmigo.

-¡Te la habrás comido, no! Eso es amor -decía impresionada por la decisión de esa chica.

-Estábamos en mi clase, por más ganas que tenía era imposible hacerlo.

-Pero si acababa de decirte que se había ido, ya no es alumna de tu misma universidad, es que Parker, ¡es para comérsela a besos! -decía muy seria.

-He hecho algo mejor, le he pedido si quería cenar conmigo esta noche.

-¿Le has pedido una cita de pareja?, no sé si me oyes pero te estoy aplaudiendo.

-Gracias -le dijo sonriendo feliz-. Estoy nerviosa, feliz, ansiosa…

-¿Has puesto las sábanas limpias?

-¡Es lo primero que he hecho al llegar! -dio una carcajada con su amiga-. Úrsula, ¿te das cuenta? Por fin… podemos tener una cita, no me lo creo.

-Ni yo que parecía un imposible. ¿Y sus padres? Porque puedo imaginarme a su madre subida al techo mordiendo la lámpara.

-Eso me da mucho apuro. Sé que no aceptan que estemos juntas, si además de eso, Kristina ha dejado la universidad por mí… puedes imaginar lo que van a pensar.

-Una batalla, y con esa madre tan posesiva con Kristina… amiga vas a tener que echarle mucho valor.

-No estoy dispuesta a perderla, ahora te aseguro que no.

-¡Bien! Así me gusta.

-Me siento como en una nube, por fin puedo estar con Kristina, por fin puedo disfrutar de ella como mi pareja, ¡es tan maravilloso! Suena tan bien.

Tantas veces se habían despedido con la voz rota por todos los acontecimientos que habían tenido que vivir, que escuchar a Parker hablar de amor y pareja, le hacía sentirse feliz por su amiga. Les había costado pero al final el amor siempre vence.

Cada una se arregló para la ocasión, Kristina optó por un vestido veraniego con una cazadora vaquera, y Parker por un pantalón y blusa negra. Antes de salir de casa, cada una se miró al espejo asintiendo lo que veían reflejado en él, dos mujeres radiantes de felicidad dispuestas a conseguir que el amor, por fin, fuera el verdadero protagonista de sus vidas.

Anuncios

4 comentarios en “PAKER Y KRISTINA. LA FUERZA DEL AMOR. Capítulo 40

  1. Lo siento se ha demorado un poco porque ayer se me borró entero y tuve que volver a reescribirlo. Espero te guste.
    Gracias, un saludo

  2. ¡Vamos a ver! Se acerca el momento. Creo que es el momento de ver si son capaces las dos de actuar en consecuencia. Alexis no es fácil de convencer, me temo.
    Un abrazo y gracias

  3. Nuevamente Kristina es la que da el paso necesario para estar juntas, lastima que Alexis no se lss va a poner facil, espero Parker este a la altura y empiece por fin a luchar por ambas.
    Estupenda la historia como siempre, saludo y abrazos

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s