PARKER Y KRISTINA. LA FUERZA DEL AMOR. Capítulo 85

Al día siguiente, las dos hermanas con Emily acudieron a casa de la pareja, al llegar estaba solo Kristina preparando la comida.

—Venid a la cocina que estoy a punto ya de terminar la comida, no creo que Parker tarde mucho.

—Al final Parker va a conseguir que seas una buena cocinera y todo.

—Sí -sonrió tan amplia como bobamente.

—Oye… ¿qué te pasa? -le preguntó Sam-. ¡Estás más radiante de lo habitual!

—¿Sí? -se mostró feliz-. Bueno… ya os vais a enterar.

—¿Tiene algo que ver con vuestra visita a la clínica? -preguntó Molly acariciando a Ilsa.

—¡No os lo voy a contar hasta que esté aquí Parker!

—Deberías decirle a Parker que no sea tan fogosa, llevas un mordisco en el cuello.

—¡Mira que se lo digo! -se tocó el cuello ante la carcajada de las dos hermanas-. ¡Oh eres mala, Molly!

—Me encanta averiguar detalles íntimos -le dijo sonriendo con gesto burlón.

—Es cierto, eres mala Molly -agregó Sam de una manera distendida.

Para suerte de Kristina Ilsa se movió y supo que allí estaba Parker. Quien había decidido no decirle nada de la presencia de Alexis en el restaurante. No había por qué ponerla más nerviosa de lo que estaba, le gustaba descubrir esa Kristina que rebosaba felicidad pero también un estado de nervios que nunca había visto en ella. Le encantaba la sensibilidad que tenía, cómo la cuidaba y su manera de sorprenderla una y otra vez le provocaba una ternura que nunca sintió con anterioridad. Sonrió, se percataba que nunca antes había estado tan enamorada como lo estaba de ella. Eso sí, también le sorprendía su comportamiento hacia sus hermanas, le hacía gracia la complicidad que tenía con ellas porque eso le hacía a ella senir que formaba parte, al menos, de una parte de su familia. Momentos antes de llegar a casa le había enviado un mensaje recordándole que se quitara la alianza antes de entrar. Lo hizo con una sonrisa divertida y aunque sabía que la noticia iba a ser bien acogida por ellas, no podía dejar de sentir ciertos nervios en la boca del estómago.

—¡Hola Ilsa! -acarició al animal y al levantar la mirada allí estaban todas las Davis mirándola.

—¡Hola, mi amor! -se encaminó Kristina hacia ella y la besó sonriente.

—Hola, chicas. Mira quien ha venido también, Emily -le dijo dándole dos besos a Sam y dejando uno en la frente de la pequeña.

—¿Qué tal estás? -le preguntó Sam con una sonrisa.

—Bien, bien. Creo que aún no nos hemos repuesto de estos días -miró sonriente a Kristina quien elevó los hombros al tiempo que mostraba una sonrisa amplia y feliz-. ¿Qué tal Molly?

—Muy bien.

—¿Cómo llevas el temario para el examen?

—Bien -sonrió de oreja a oreja.

—¿Se lo has preguntado de verdad, Parker? -la miró seria Kristina.

Y con aquella pregunta las bromas se fueron sucediendo en contra de Molly por lo responsable y empollona que era. Parker se excusó un momento para dejar las cosas en la habitación y lavarse las manos. Al tiempo que las dos hermanas ponían la mesa, y Sam dejaba a la pequeña Emily en el cochecito para que siguiera durmiendo, bajo la atenta mirada de Ilsa, que había decidido debía cuidar de aquella cosa que olía a vida.

Comieron entre risas mientras le contaban lo ocurrido en la conferencia con Dorotea, Sam les confesó que no entendía como la sociedad seguía siendo tan retrógrada y Molly también hizo su aporte más desarrollado sobre el tema, algo que provocó las burlas y risas de las dos hermanas mientras Parker sonreía divertida. Después le pidieron a Sam que las pusiera al día sobre su situación personal y les contó que las cosas iban despacio pero afortunadamente parecía que se podía solucionar.

Recogieron la mesa y en una de las veces que entró Molly vio sorprendida que sobre la mesa había una botella de champagne.

—¡Vamos a tomar champagne! Eso quiere decir buenas noticias -apuntó Molly.

—Te lo he dicho -le susurró Kristina divertida a Parker que estaba preparando las copas y le dejó un beso en la frente.

—¿Qué le has dicho?

—¡Qué eres muy perceptiva! Mira en eso te pareces a Parker.

—¡Qué bueno! -dijo Parker mirando a Kristina sonriente al quedarse solas no pudo resistir besarla y preguntarle en voz baja-. Así que perceptiva.

—Vamos… lo sabes… siempre lo has sido.

Por unos segundos pareció que había pasado el ángel del amor, se quedaron mirando a los ojos en ellos había tanto reflejado que podían pasarse horas mirándose la una a la otra.

—¿Qué más tengo que sacar a la mesa? -apareció Molly que no se había percatado hasta que vio el gesto de las dos de la situación.

—Eh… ya está Molly -respondió Parker sonriendo a Kristina.

—¡Perdón! -le susurró a su hermana.

—¡Eres inoportuna!

—Estáis todo el rato igual ¡cómo no lo voy a ser!

—¿Y pasa algo? ¡Es maravilloso!

Las dos dieron una carcajada mientras Molly abrazaba a su hermana.

—Me alegro tanto de verte así, de verdad. Te merecías por fin encontrar a alguien que te hiciera feliz.

—Parker no me hace feliz -sonrió de lado-, me hace inmensamente feliz.

—Lo sé. Y me alegro que lucharas por ella.

—¡Kris! -la llamó Parker bajo la sonrisa de Sam.

—¡Ya vamos, cariño!

Sobre la mesa, unos pasteles de Eugene que enloquecían a Molly. Sam también los disfrutó mientras Kristina con toda la fuerza que tenía abría la botella de Champagne y llenaba las copas.

—Bueno queridas hermanas -se pasó la mano por el pelo echándose hacia detrás de la oreja un mechón, se le notaba algo nerviosa pero con una sonrisa tan ilusionada que las dos hermanas la miraban sin poder dejar de sonreír, al igual que Parker que en ese momento le cogía la mano-. Queremos anunciaros que nos vamos a casar.

—¡Qué! -fue una exclamación conjunta y feliz de las dos.

—Sí, ¡nos casamos! -explotó feliz dando una carcajada Kristina.

—¡Eso es maravilloso!

Las dos se levantaron dando muestras de felicidad por las dos, las abrazaron y Kristina no pudo evitar emocionarse mientras Parker la abrazaba sonriendo.

—¿Ya puedo ponerme la alianza, cariño? -le preguntó para calmar aquellas lágrimas que se habían apoderado de ella.

—¡Claro! -sonrió sintiéndose un poco tonta por llorar.

—¿Y cómo ha sido? ¡Contadlo todo! -apremiaba dando palmas Molly.

—Os lo voy a contar yo -decía riéndose Parker-. Vuestra hermana que es muy romántica me preparó una cena que ni en la mejor película que se haya podido hacer en el cine. Y después me preguntó rodilla en el suelo, si me quería casar con ella.

—¡Oh! -dijo Molly emocionada.

—Siempre ha sido un tanto peliculera -aportó Sam tratando de rebajar la emoción que se había apoderado de Kristina.

—¡Fue maravilloso! -respondió Parker emocionada.

—¡Vamos a brindar porque esto se merece un brindis a lo grande! -dijo Sam elevando su copa, las demás la imitaron mientras Parker le daba un beso en el dorso de la mano a Kristina-. ¡Por vosotras! Porque a pesar de todo habéis luchado por vuestro amor.

—¡Por vosotras! -agregó Molly feliz.

Brindaron todas felices mientras Parker besaba a Kristina que se había quedado sin palabras.

—Gracias, chicas -dijo Parker.

—¿Y cuándo es la boda? -preguntó Molly.

—Hemos pensado que cuando acabe la universidad, este mes para mí va a ser complicado por los examenes.

—Claro ¿y al final habéis decidido qué hacer? -le preguntó Sam.

—Sí, eso es lo siguiente que os queríamos contar -dijo Kristina que se había recuperado de aquel ataque de emoción-. Una vez nos casemos nos iremos a Eugene, vamos a vivir allí.

—Creemos que es lo mejor -agregó Parker al ver el gesto en las dos hermanas.

—Sin duda, lo es -respondió Sam.

—Y cuando estemos allí ya tenemos hablado con una clínica de inseminación para tener nuestro primer hijo, bueno el primero lo va a tener Parker.

—¡Eso es muy bueno! -exclamó feliz Sam-. Estoy segura que vais a ser dos grandes madres.

—¡Brindemos por eso también! -levantó su copa feliz Molly, diciéndoles riéndose-. Y tendremos que abonarnos a los vuelos Port Charles Eugene porque pienso ir a visitaros mucho.

—Por supuesto que sí -respondió Parker.

—Y falta otra cosa, ¿Molly quieres ser mi madrina en la boda?

—¡¡¡¡¡Yo!!!!! ¡¡¡¡¡¡Pues claro qué quiero!!!!! -se levantó abrazándose a ella feliz- Me lo gané por soportarte ¡eso no lo sabe Parker!

—Sí, lo sé, sí -decía muerta de risa-. Bueno, Sam, ¿te importa ser mi madrina?

—¡Encantada,  es un honor para mí! -la abrazó divertida.

—Al fin y al cabo, si Kristina se animó a decirme la verdad fue gracias a ti.

—Solo necesitaba un empujoncito muy leve -dijo feliz abrazándose a su hermana que miró a Parker durante el abrazo y le guiñó un ojo.

—Felicidades, Parker -la abrazó Molly.

—Gracias, la verdad que os tengo que dar las gracias porque me habéis hecho sentir aceptada y querida, y sé la dificultad que entraña nuestra relación. Pero vosotras me habéis hecho la vida en Port Charles muy fácil.

—Bueno, tú haces feliz a Kristina y por eso nosotras que sabemos lo mal que lo pasó también te damos las gracias. El resto poco importa si la vemos feliz. Y estoy convencida de que la mejor persona que podía conseguirlo eres tú, Parker.

Las palabras de Sam llegaron a su corazón.

Durante un rato más estuvieron hablando divertidas, Kristina se había recuperado del todo y les contaba divertida por qué habían decidido tener dos madrinas, sus hermanas disfrutaron de verla tan feliz, hablar de la señora Davis, de la ferretería y de un futuro que estaban segura iba a ser maravilloso para las dos y los hijos que pudieran tener.

Llegó el momento de marcharse, Parker ayudó a Sam con Emily que se mostraba encantada cada vez que la cogía en brazos. Mientras Molly ayudaba a Kristina a recoger la mesa.

—Parker, ahora que no está Kristina delante, sé que no debe gustarte hablar de mi madre y sé que has tenido con ella un duro enfrentamiento, pero la conozco y aunque Kristina nos haya pedido que no le digamos nada, si no le decís que os vais a casar va a ser un duro golpe para ella. Porque a pesar de su comportamiento y aunque no la entendamos nadie, ella está sufriendo.

—Lo sé, Sam. Kristina me ha dicho que irá a hablar con ella.

—Sé que tú no te opones a que mi hermana y mi madre hablen, y te lo agradezco después de lo mal que te trata.

—No me opongo, Sam pero tampoco voy a dejar que le haga daño, porque con su actitud le está haciendo daño, y si te has dado cuenta como se ha puesto al deciros que nos vamos a casar, sé que es porque le hubiera gustado por parte de tu madre la misma relación fantástica que vosotras habéis tenido respetando su decisión de estar conmigo. Se lo dije a ella, no le voy a permitir que Kristina sufra por su comportamiento, creo que ha pasado suficiente tiempo para que se dé cuenta que amo de verdad a Kris.

—Lo sé, lo sé -dijo con tono de lástima-. Soy la primera que se lo digo.

—Pero soy consciente de que Kristina debe hablar con ella, incluso si quiere que vayamos las dos yo me quedaré más tranquila.

—Gracias, Parker.

—Solo espero que algún día Alexis no se tenga que arrepentir de esto.

—¡Ya está! -apareció Molly con una sonrisa-. Ya nos podemos ir.

Se despidieron con abrazos y besos. Parker había rodeado los hombros de Kristina que se había cogido a su cintura mientras las despedían.

—¿Ha estado bien, verdad? -la miró Kristina feliz.

—Muy bien, son adorables. Aunque, no tanto como tú. ¡Vamos Ilsa!

Estiró de su mano llevándola hasta casa, la perra saltaba feliz y Kristina caminaba como si flotara.

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4 pensamientos en “PARKER Y KRISTINA. LA FUERZA DEL AMOR. Capítulo 85

  1. ¡Qué alegría verte Kris! Te echaba de menos.
    Coincido contigo, yo creo que el personaje de Alexis es el más traumático de todos, porque por mucho que Parker y Kristina han sufrido, al final tienen la recompensa de estar juntas, pero Alexis no solo sufre por algo que nada más ve ella, si no, porque esa amargura la aleja cada vez más de su hija. Y no sé si es capaz de asumir su verdadero problema. Yo también le recomendaría un buen psicólogo.
    Gracias por leer y comentar.

    ¡Feliz Navidad para ti y los tuyos!

  2. Gracias Farren, yo creo que Kristina estaba tan nerviosa que no se percató de que su hermana le estaba tomando el pelo. Entramos en la recta final del fan fic y la cara de Alexis creo que será de lo más esperado. Jajajaja.
    Gracias a ti por leerlo y comentar.
    Un abrazo ¡Feliz Navidad! Para ti y tu familia.

  3. Vemos en tu historia, como la lucha por lo que se quiere, puede tener un final feliz, por muchos obstáculos que se ponga.
    En cuanto a Alexis, ya lo he dicho en otras ocasiones, esto va mucho mas allá de hacerla entender la relación de Kristina y Parker, esto va de que ella entienda que la vida que odia es la de ella misma que refleja en ese odio enfermizo hacia Parker, que es en realidad un odio enfermizo hacia ella misma, por el maltrato que ella misma ha recibido y que ha llevado al fracaso de sus relaciones, esto solo es posible superar con ayuda psicológica, para lo cual, ella debe aceptar que tiene un problema.
    Gracias por tu tiempo y por tu historia, un gran abrazo,, que tengas una dulce y feliz navidad junto a todos los tuyos.

  4. Jajajaja, esta molly y sus comentarios y Kris, cayo en la broma de su hermana.
    Parker fogosa, nadien lo discute estas dos juntas son intensas.
    Ya quiero ver la cara de Alexis cuando sepa lo de la boda 😈
    Gracias por el capy

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