PARKER Y KRISTINA. LA FUERZA DEL AMOR. Capítulo 86

 

FELIZ NAVIDAD

La semana para la pareja pasó a toda velocidad, Parker comenzó con la preparación de los exámenes, Kristina a prepararse el examen que finalmente tenía fecha y además, juntas buscaron el lugar idóneo para poder celebrar la boda. Antes que nada tuvieron que ir hasta los juzgados para poder solicitar su casamiento. Además, Parker fue con Sam para ver algunos vestidos, mientras Kristina se había ido con Molly directamente a una tienda en la que era clienta y la recibieron encantada de poder crear el vestido que ella pidió.

También durante la semana no hubieron más encuentros fortuitos con Alexis. Algo que ella había agradecido profundamente. Ni Molly ni Sam habían mencionado a la pareja en una comida que tuvieron las tres, las dos hermanas trataron de evitar más problemas hasta que Kristina fuera para hablar con ella. Sam llevaba a Molly en el coche para dejarla en su casa cuando le preguntó.

—¿Crees que mamá por fin se tragara el orgullo y aceptará a Parker?

—No lo sé, yo creo que en algún momento todo lo que le hemos dicho tiene que hacerle ver que está equivocada.

—Me duele que se vayan.

—Y a mí, pero es lo mejor.

—¿Te das cuenta que Parker ha logrado que cambiáramos nuestra opinión sobre ella?

—Yo no pensaba como tú -le aclaró y Molly asintió cerrando los ojos-. Después de todo lo que me había contado Kristina entendí que quizá la manera de empezar no fue la más ideal pero que la quería no había duda.

—¡Y lo qué les ha costado! -sonrió-. Es una bonita historia de amor.

—A veces no hace falta sufrir tanto, pero ellas sin duda han demostrado que ese amor es fuerte, y Parker ha demostrado que a pesar de todo ama a Kristina de verdad.

—Estoy segura que van a ser muy felices.

—Yo también, ¡ya era hora que Kristina fuera feliz! -le dijo Sam sonriendo.

—Ahora solo falta que mamá nos dé una alegría y cuando le diga que se van a casar acepte finalmente a Parker.

—Eso sería un bonito milagro.

El viernes había llegado y Kristina estaba esperando en la puerta de la universidad a que Parker saliera con su maletín. Esta vez había ido sin Ilsa. Al verla salir levantó la mano como siempre regalándole una amplia sonrisa a la que Parker a duras penas podía resistirse. Al llegar hasta ella se besaron.

—¿Cómo estás mi amor? -le preguntó Kristina.

—Muy bien. ¿Qué tal ha ido el examen?

—Mejor de lo que esperaba.

—Eso es estupendo.

—Cariño hoy no me apetecía cocinar, he pensado que si no te importa comemos en el Kelly’s y nos vamos a casa a descansar para esta noche.

—Me parece perfecto. Esto de tenerlo tan cerca de casa es una suerte -sonrió abrazándola.

Antes de entrar, Kristina se aseguró que su madre no hubiera tenido su misma idea. Sin embargo, cuando se fueron a sentar Jordan la saludó.

—¡Hola Kristina!

—¡Jordan! ¿Qué tal?

—Muy bien y ¿tú?

—Bien, te presento a Parker mi pareja.

—Encantada -le dijo Parker dándole la mano.

—Igualmente. Me alegro de verte, Kristina.

—Yo también.

—¿Puedo decirte una cosa, en privado? -la miró con gesto serio.

—No, lo que me tengas que decir dímelo, aunque imagino que debe ser sobre mi madre y no tengo nada de que hablar con ella.

—Disculpa Kris, tengo una llamada -dijo Parker cogiendo el teléfono y marchándose.

—Kristina, tu madre lo está pasando mal porque ella lo quiere, está claro. Pero estoy segura que puedes lograr que deje de comportarse como una energúmena. Ten presente que es tu madre.

—Lo tengo muy presente, Jordan. Y por eso me duele el doble. Todos han aceptado mi relación, han aceptado a Parker, todos menos ella por su estúpido orgullo.

—Tienes razón, y he sido testigo de cómo mira tu madre a Parker y del odio que puede llegar a tenerle -ante la mirada de Kristina le explicó el día que las vieron-. Dale una oportunidad.

—Le he dado muchas, Jordan.

—¡Sois muy iguales! Por eso chocáis.

—Te equivocas, no choco por ser igual que ella.

—¿Recuerdas las veces que discutisteis sobre Julián? ¿Las veces que tú le dijiste que lo dejara?

—Por favor no compares a Parker…

—Por supuesto que no, pero tú actuaste contra ella de igual modo.

—Lo mío era justificado.

—Para tu madre lo suyo también, porque no confía en Parker. Porque para Alexis lo que ha hecho contigo es tan malo como lo que tú veías que Julián hacía con ella. Ese es el problema que está convencida en que te manipula porque en el fondo, ella no puede entender lo que te ha pasado, en el fondo te envidia porque tú has sido valiente y has luchado por ser feliz, mientras ella sigue enganchada a esa mala vida que tiene con Julián. Te estoy dando una pista para cuando hables con ella, tira del hilo Kristina, eres inteligente y quizá la única que pueda hacer que Alexis y Parker se toleren.

—Parker tolera a mi madre, otra en su posición te aseguro que habría actuado contra mi madre mucho antes.

—Pues más fácil me lo pones. Yo me alegro de verte tan bien, ¡y no te pongas a la defensiva conmigo! Te quiero ayudar porque conozco a tu madre y sé que lo debes estar pasando mal con ella. Y ella por cabezota.

—Lo siento es que…

—Para mí tienes muy buen gusto -le sonrió tratando de relajar su gesto serio-. Y estoy segura que si tú crees que es tu felicidad lo será. Sabes que te aprecio aunque estés un poco loca. ¿Hablarás con Alexis?

—Sí, mañana iré a hablar con ella.

—Me alegro. Despídeme de Parker.

Salió y Kristina se sentó con gesto pensativo.

—Otra vez la arruga, cariño -le dijo Parker dejándole un beso en la frente.

—Tengo necesidad de irme de aquí, poder ir a comer contigo a donde queramos con tranquilidad.

—Ya queda menos -le sonrió.

—Se me está haciendo largo.

—Kristina tranquila, mira que cuando te pones así cuando el miedo te acosa lo sodomizas con pesadillas horribles.

No me lo recuerdes que aún no lo he podido olvidar -frunció los labios.

—¿Hemos venido a comer y relajarnos. o a dejar que una amiga de tu madre nos ponga tristes?

—¡Tienes razón!

—Háblame de tus hermanos que al menos sepa de que puedo hablar con ellos -le dijo sonriendo mientras elevaba las cejas.

—Ni se te ocurra decir que eres de los Red hasta que no estemos casadas.

La carcajada de Parker se llevó toda su preocupación.

Tras llegar a casa, decidieron darse un par de horas en el sofá dedicándose mimos, besos y momento de tranquilidad. Ilsa que ya se había acostumbrado al ajetreo que a veces tenían, dormía plácidamente a los pies de Parker.

Mientras, en casa de Sonny, Carly lo había preparado todo. Había hablado con Dante, Michael y Avery sobre cómo se debían comportar con Parker, aunque los tres se mostraban encantados de que por fin Kristina hubiera encontrado a alguien que la hiciera feliz. Sonny vio asombrado que ninguno de ellos puso mal gesto al saber la noticia, ni siquiera asombro por la diferencia de edad entre ellas. Aún así, Carly trató durante el rato previo al encuentro de hablar con todos, incluido Sonny que tenían que actuar con naturalidad y ayudar un poco a Kristina que seguía sufriendo las embestidas de Alexis.

Antes de salir de casa ambas se miraron tratando de calmarse una a la otra. Se dieron un beso y le pidieron a Ilsa que cuidara bien la casa hasta su vuelta. El animal las miró con gesto de pena pero ante un gesto de Kristina se tumbó.

—La señora Davis tiene razón, nos tienes a Ilsa y a mí a tus pies.

—¡Me encanta! -la besó en el ascensor-. Pero si hay alguien loquita de amor soy yo. Y me muero por verte vestida de novia.

—¡Yo también! No pensé que me haría tantísima ilusión.

—¿Y cómo va la elección del vestido?

—Bien, cariño ¿la tuya? -le preguntó mientras esperaba que saliera del portal y le cogiera la mano.

—Bien, bien…

—Me alegro.

—Espera… sé que no debemos hablar esto, pero… me encantaría que te casaras de blanco -le dijo deteniéndose en su camino.

—No puedo vestirme de blanco, cariño -Kristina la miró enarcando una ceja-. Hemos tenido sexo antes de la boda y para esas cosas soy un poco estricta.

—¡Parker! -le riñó porque pensó que iba a decirle que era su segunda boda, a su grito le siguió una carcajada divertida y repleta de fuerza de Parker-. Mira que eres…

—¿Por qué quieres que me case de blanco, a ver, cuéntame?

—Vale, voy a decirte una cosa pero no quiero que te rías.

—De acuerdo -se puso seria.

—Cuando estábamos separadas, yo jugaba a imaginar nuestro reencuentro, también que volvíamos juntas y que nos casábamos, lo hacía todas las noches antes de dormirme. Entonces te imaginaba vestida de blanco.

—Tus sueños son infalibles, cariño -le dijo con un mohín simpático.

—Me haría mucha ilusión.

—¿Las dos de blanco? -le preguntó enarcando una ceja.

—Las dos.

Entonces como siempre que terminaban de hablar y ponerse de acuerdo se abrazaron riéndose y sintiendo el mismo latido en cada corazón, ese latido que gritaba acompasado el amor más grande que jamás habían sentido.

Llegaron a casa de Sonny, y por mucho que Parker trataba de acostumbrarse a sus hombres de seguridad, le costaba hacerlo. Les abrieron la puerta y antes de entrar a casa Parker le susurró.

—Espero que el día de nuestra boda no los traiga.

—Será complicado que no lo haga -le dijo arrugando la nariz

—Me encanta cuando pones esa carita -la besó con rapidez ante la sonrisa divertida de Kristina-. ¿Ya estás más tranquila?

—Sí, la verdad que estaba más nerviosa con mis hermanas. No sé por qué me puse a llorar.

—Porque para ti, tus hermanas significan mucho y su reacción fue tan tierna que te hizo sacar ese lado sensible que tratas de ocultar. Kristina, ser sensible no es ser tonta como crees.

—Lo sé, pero nunca me ha gustado llorar.

—Es muy sano -le guiñó el ojo.

Les abrió Carly con una sonrisa de oreja a oreja. Kristina estaba convencida de que las trataba tan bien, porque Alexis las trataba tan mal. Era como un pulso entre las dos, de siempre ambas habían luchado juntas para sacar a Sonny de sus problemas con la justicia, pero al mismo tiempo, eran dos mujeres incompatibles, polos opuestos. Kristina sonrió con aquel pensamiento.

—Pasad, pasad están en el salón, bueno tu padre en el despacho que ha surgido algo de última hora.

—¡Qué raro! -dijo sonriendo Kristina que cogió de la mano a Parker-. Vamos te voy a presentar a mis hermanos.

Al entrar, allí estaban sus cuatro hermanos, la sensación que tuvo Parker fue que tanto para ellos como para Sam y Molly, aceptaban aquella relación sin tener en cuenta otra cosa que no fuera la felicidad de Kristina. Le alegró ver el cariño que se tenían a pesar de no verse seguido. Kristina y Parker les hablaron de Eugene contestando a las preguntas que les hacían sobre las maravillosas playas que decían habían. Se burlaron de Kristina al saber que hacía footing, hasta que finalmente llegó Sonny.

—¡Kristina! -dijo con felicidad y bajando el tono mientras Kristina iba a darle un beso dijo-. Hola Parker.

—¡Ya era hora, papá! -le saludó poniéndose en pie Kristina y abrazándolo.

—Señor Corinthos -respondió Parker saludándole desde la distancia como solían hacer.

—Disculpadme pero tenía algo qué hacer. ¿Cenamos, Carly?

—Sí, sí, ya está todo preparado tan solo debemos sentarnos.

Cuando iban a entrar en el comedor, Sonny detuvo disimuladamente a Parker. Kristina no se percató porque iba cogida de su hermano Dante riendo de buena gana.

—¿Podemos hablar un momento antes de cenar?

—Sí, claro -respondió con cierta sorpresa.

—Quiero que te enteres por mí, pero me gustaría que esto quedara entre tú y yo -Parker la miró desconfiada-. He tratado de ayudaros con Alexis. No se me ocurrió mejor manera que investigarte a ti, para poder desmostrarle que eres una persona responsable y de fiar -la cara de Parker era de absoluta impresión-. Sé que esto no te debe gustar pero…

—Pues no, la verdad. No creo que sea muy ético lo que ha hecho. ¿Por qué no me ha preguntado a mí? Le hubiera dicho lo que desea saber, que por otro lado imagino que debió buscar si he tenido algún otro desliz con alguna alumna como piensan ustedes que es mi relación con Kristina -su tono le dejó ver que estaba cabreada.

—Exactamente eso.

—¿Y Alexis ha quedado satisfecha? ¿Quiere que le diga la respuesta?, nunca aceptará nuestra relación y me parece muy mezquino que haya rebuscado en mi pasado aunque no tengo nada que ocultar, pero la verdad ya se la he dicho tanto a ella como a usted, solo que no quieren aceptarlo, y le aseguro que no me voy de su casa porque Kristina no se merece eso ya que está ilusionada con sus hermanos.

—Tan solo trataba de acercar a Alexis -trató de disculparse.

—Alexis debería haberse acercado a su hija sin necesidad de algo tan humillante, porque lo que les debería importar es la felicidad de Kristina y creo que su hija a mi lado es tan feliz como lo soy yo con ella.

—¿Qué pasa? -apareció Kristina con gesto serio.

—Nada, cariño. Nos hemos quedado hablando un momento -trató de sonreír aunque Kristina que la conocía sabía que estaba realmente enfadada-. ¿Vamos?

—Sí, vamos.

Kristina miró a su padre con el ceño fruncido, ¡otra vez!, pensó. ¿Otra vez poniendo a prueba a Parker? La detuvo antes de entrar al comedor.

—Cariño, no pasa nada, estábamos hablando nada más.

—Por tu cara sé que sí pasa.

—Vamos a cenar, hemos venido aquí para pasar un rato agradable ¿no? ¡Pues venga!

No lo dijo en voz alta pero pensó ¡cuánto antes empecemos, antes acabaremos!

Antes de sentarse, Parker tomó aire para tratar de tranquilizarse, no podía creer que alguien hubiera estado hurgando en su pasado. Sin embargo, Carly y los hermanos de Kristina lograron rebajar su tensión convirtiendo una velada más agradable de lo que había empezado.

Terminada la cena, Carly les hizo pasar al salón donde iba a servir champange para celebrar que Kristina estaba tan feliz. Parker sonrió al ver como Kristina la miraba algo nerviosa.

—Vamos a brindar por vosotras dos -dijo Carly feliz elevando la copa.

—Por vosotras -dijeron todos.

—Bueno, tenemos algo que deciros y aprovechando el champange creo que es buen momento.

Parker la miraba sonriente, sus ojos se llenaban de ella y era capaz de olvidarse de su encontronazo con Sonny. Y él no perdía detalle de aquellas miradas, sonrisas cómplices que se habían dedicado durante la noche. Pero aún dándose cuenta de todo lo que existía entre ellas, la voz de Kristina arrasó con todas esos pensamientos.

—Nos vamos a casar.

El gesto de Sonny alertó a Kristina.

 

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8 comentarios en “PARKER Y KRISTINA. LA FUERZA DEL AMOR. Capítulo 86

  1. Así es Farren, yo creo que ahora veremos si la pareja ha evolucionado en cuanto a este tema. ¿Os acordáis Parker cuando guardó silencio del encontronazo con Alexis? Pues ahora tendrá que demostrar si aprendió o prefiere no hacerle daño con la verdad.
    Jajaja Sonny tiene una montaña rusa de sentimientos hacia su hija y Parker.
    Un abrazo. Gracias a ti por leer y comentar.

  2. Feliz Navidad 🎄 en compañía de sus seres queridos.
    Lo sigo diciendo, me gustaría que Kris se enterara de que Sony investigo el pasado de su prometida.
    Kris le preguntara a su prometida de la platica de su padre, espero que le cuente todo, ya que si se entera por otra persona , kris le puede reclamar y hasta molestarse con Parker .
    Jajaja Sony con esta noticia se muere ,y lo terminan de matar si le dicen que piensan tener un bebé.
    Carly y sus hermanos estoy segura quelas felicitaran , y estarán más que contentos con la noticia.
    Gracias por el capy, hasta mañana 😏

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