PARKER Y KRISTINA. LA FUERZA DEL AMOR. Capítulo 92

¡Hola mi gente!

Con este capítulo ya vamos a ir entrando en la recta final de la historia. Sé que hoy es corto. Pero necesitaba partirlo, también sé que lo entenderéis.

Gracias por acompañarnos. Un gran abrazo.

El médico la miró con un gesto de consideración. Había percibido desde el primer momento lo que esa chica significaba para aquella mujer.

—Eso quiere decir que de momento hemos conseguido dar un paso importante. Sin falsas esperanzas pero un paso importante -le dijo sonriendo-. Ahora quiero que entre y hagamos lo mismo que ayer, háblele. Me han dicho que se van a casar.

—Sí, así es.

—Imagino que le haría ilusión.

—Mucha -sonrió aunque trató de hacerlo con seguridad terminó por rompérsele la sonrisa.

—De acuerdo, pues me gustaría que le hablara de eso. Ella no va a reaccionar de inmediato pero sí podemos empezar a llamarla, el siguiente paso es que recupere la consciencia y entonces evaluaremos qué sucede. Las próximas veinticuatro horas serán cruciales. La voy a mantener en la UCI pero van a poder estar con ella, he visto que le ha puesto música, eso es muy bueno me parece que usted ha decidido hacer las cosas a mí manera.

—Me dijeron que era bueno y necesito que vuelva a mí. Confío en usted.

—Vamos a hacer todo lo posible para que se recupere.

Tuvo que esperar más de quince minutos para que le hicieran pasar, los métodos de aquel doctor eran extraños pero ella estaba convencida de que la iba a salvar. Había leído algunos artículos sobre algunos enfermos en estado de coma y estaba muy de acuerdo con sus métodos. Entró, se puso una bata y se colocó donde la enfermera le dijo, primero le dijeron que tocara su mano y después que le hablara. Al terminar, salió hasta la sala de espera.

—¿Qué ha pasado? -le preguntó Sam.

—De momento ha respondido al retirarle la ventilación, respira por sí sola -sonrió mientras Molly se abrazaba a ella y los demás daban un respingo feliz.

—Pero entonces… ¿ahora despertará? -le apremió Sonny.

—El doctor ha dicho que debemos que ir paso a paso, pero es esperanzador que sea capaz de respirar. Ahora le ha hecho las pruebas y he estado con ella, no ha hecho ningún gesto, ni ha movido ningún músculo pero ya me ha dicho que lo importante es lo que vean en el TAC. En cuanto lo estudien nos dirán.

—Lo ves, Parker, te lo he dicho, cariño, te lo he dicho -le decía la señora Davis abrazando a una Parker que agradeció aquel abrazo que tanto le reconfortaba.

—¿Y vamos a poder pasar a verla? -preguntó Molly-. ¿La van a sacar de ahí?

—De momento van a dejarla aquí porque está más vigilada, pero me ha dicho que nos van a dejar estar con ella.

—¡Gracias a Dios! -susurró Sonny.

—Me ha insistido mucho en que hay que ir paso a paso sin hacernos grandes ilusiones. Ahora hay que esperar a ver cómo y cuándo despierta.

Al menos fue una noticia que les provocó a todos un momento de calma.

—Deberíamos turnarnos para no acabar agotados -dijo Sam.

—En cuanto se despierte, sería lo mejor -apuntó Sonny.

Alexis se había sentado apartada de los demás, saber que respiraba por sí sola le hizo tener esperanzas nuevamente. Frunció los labios tratando de no llorar, ni pensar en lo que podría llegar con el despertar. Apoyó la cabeza sobre la pared al tiempo que recordaba el momento que había vivido en la intimidad con su hija.

Kristina… cariño… soy yo… ¡oh mi amor! Siento tanto esto, siento tanto que estés así que haya pasado esto… -se secó las lágrimas con un gesto de rabia-. Es injusto no puedes dejarte vencer mi vida, tú eres fuerte, siempre lo has sido. No puedes rendirte ahora, necesito que estés bien… tenemos tanto de que hablar -hizo una pausa para tomar aire-. Lo siento, lo siento… mi vida… lo siento… sé que te he hecho daño pero solo he tratado de protegerte, ayudarte a que no sufrieras. Porque yo sí miro al futuro, y quería protegerte de otro dolor. Por favor Kristina, lucha por salir de esto. Te quiero cariño, te quiero muchísimo a pesar de lo que te digan.

Alexis suspiró.

—Mamá vamos a bajar y desayunas.

—Quiero esperar a ver qué dice el médico. Tú deberías irte, Emily te necesita.

—Y yo necesito que mi hermana despierte. Entonces me iré.

Alexis la miró con pena mientras le cogía la mano tratando de darse fuerza mutuamente.

Pasó un rato hasta que el doctor salió. Todos se pusieron en pie volviendo a la situación anterior, Sonny se colocó entre Alexis y Parker.

—El TAC nos muestra que todo evoluciona según lo previsto. Su estado es bastante bueno y estoy convencido que en pocas horas va a despertar. Es un gran paso que respire por sí misma y que la lesión haya sido curada prácticamente en su totalidad con la operación. Sé que les preocupan las secuelas que pueda tener al despertar. Hemos estudiado la zona afectada, si bien es cierto, que todo fue muy rápido y logramos atajarla con brevedad lo más seguro es que pueda afectarle tanto al habla como a sus emociones. Pero hasta que no despierte no sabremos exactamente hasta donde se verá afectada.

—¿Qué quiere decir con sus emociones? -preguntó un tanto descolocada Alexis.

—Puede reaccionar de un modo abrupto, no es lo mismo que sufrir una amnesia que casi casi lo descarto, más bien puede tener cambios de humor, no reconocer sus propias emociones como sus sentimientos, miedos, alegrías todo cuanto ella ha vivido puede aflorar en su mente de nuevo -Parker cerró los ojos nerviosa-. Esto suele ser pasajero pero puede suceder que sufra episodios algo complicados, puede distorsionarse su realidad aunque aparentemente esté bien.

—¿Pero es temporal, verdad? -preguntó Sonny.

—Así es. Pero hay que pasar esas crisis, esas subidas y bajadas. ¿Me explico?

—Sí, doctor -respondió Parker con un nudo en la garganta.

—Quiero que piensen bien cuando vayan a pasar lo que van a decirle, ella necesita escuchar sus voces pero también necesita calma. Preferiría que ni llorasen, ni se mostraran nerviosos ni le cuenten cosas que pueden alterarla.

—Claro, doctor no tenga duda que así será -afirmó Sonny con rotundidad.

—Y me gustaría que estuviera usted con ella, si se encuentra bien y con fuerzas para ello -le dijo a Parker ante la mirada asesina de Alexis.

—Sí, por supuesto.

—Dejaré pasar a otro miembro de la familia pero estará cinco minutos. ¿De acuerdo? -los miró a todos.

—Sí, doctor -le dijo Sonny.

—Acompáñeme señora Forsyth, e insisto es muy importante la tranquilidad de la enferma.

Antes de marcharse Parker se giró buscando la mirada de apoyo y cariño de la señora Davis. Ésta la abrazó tratando de calmar su corazón y el miedo que le había reflejado en su mirada. La entendía, no hacía falta que le dijera que temía lo que podría suceder quizá no con Kristina pero sí con Alexis. Molly abrazó nuevamente a Parker, lo mismo que Sam que entendieron perfectamente que fuera ella quien estuviera a su lado.

Al quedarse solos, Sonny suspiró sentándose abatido mientras Sam le decía a Alexis.

—Mamá vamos a tomar algo.

Alexis no le contestó tenía un gesto marcado en la cara que mostraba su decepción. Molly se sentó junto a la señora Davis quien le cogió la mano tratando de darle ánimo.

Antes de entrar a la habitación donde habían trasladado a Kristina, el médico le dijo a Parker.

—Las enfermeras me han comentado que la madre de Kristina ha discutido con usted, no me suelo meter en problemas familiares pero, necesito calma para mi paciente.

—Gracias, doctor. Digamos que no nos llevamos bien pero no va a pasar nada mientras estemos con ella.

—Aproveche el tiempo para tratar de relajar a Kristina para su despertar. Si necesita algo, si pasa algo, si nota cualquier cosa llame al timbre.

—Gracias por todo.

En la cafetería, Alexis estaba ante un café con la mirada perdida a través del cristal que daba a la calle. Sam había captado su malestar ante las palabras del médico. Pero no quería hacer más sangre de la que ya debía estar sufriendo en su interior. De repente, le preguntó a su hija.

—¿Quién es esa mujer? -la miró fijamente.

—La señora Davis.

—Ya sé que es la señora Davis, lo he escuchado, pensé que era la madre de Parker.

—No.

—¿Me lo vas a contar o es un secreto? ¿Quizá fue pareja de Parker? Porque así es como veo a tu hermana en un futuro.

—Es una vecina de Eugene -explotó con un gesto de total reproche cerrando los ojos tratando de controlarse-. Y como has visto quiere muchísimo a Kristina ha venido desde allí por ella.

—¿Y desde cuándo una vecina se preocupa tanto por mi hija? ¿Acaso esta es su nueva familia? Parker y esa mujer por la que da de lado a la suya.

—¿De verdad me preguntas eso? Parker es su pareja y va a ser su mujer te guste o no, y la señora Davis las ha ayudado mucho en Eugene. Si hubieras hecho lo que debías, escuchar a Kristina, dejar a un lado tu obsesión con Parker, aceptarla y que todo hubiera transcurrido como debía ser, te hubieras enterado de muchas cosas y quizá mi hermana no tendría que volver a huir para poder ser feliz.

—¿Me estás reprochando que se va por mí?

—No, no te lo estoy reprochando, te lo estoy confirmando. No tiene ningún sentido que te pongas como te pones con su relación. Que el día de mañana habrá diferencia, claro, ¿crees que Kristina no lo ha pensado?

—No es lo mismo pensarlo a que suceda.

—¿Y qué? ¿Qué piensas que pasará?

—Tu hermana tendrá que vivir atada a una mujer que no le va a hacer feliz, tendrá que cuidar de ella, no cuidar no, lo que tendrá que hacer es cargar con ella cuando todavía se sienta con ganas de disfrutar de la vida, ha hipotecado sus mejores años por estar con alguien que egoístamente se  encaprichó de Kristina.

—¡Esto no tiene ningún sentido, mamá! ¡A estas alturas aún estás con esos pensamientos! ¿Tan ciega estás como para no ver el sufrimiento de Parker? -se pasó las manos por la cara en actitud nerviosa mientras se mordía el labio inferior-. ¡Si fuera un capricho para Parker!, ¿crees que estaríamos así? ¿A punto de casarse, de ser madres? A veces pienso que no conoces a Kristina lo suficiente, que hablas por ella como si realmente estuvieras tú en su lugar porque no confías en ella, pero Kristina tiene muy claro su vida y solo espero que se recupere del todo para poder llevar a cabo su sueño que es vivir con Parker, formar una familia y ser felices.  Y por cierto, Kristina no ha dado de lado a su familia, ni siquiera a ti, porque te recuerdo que cuando la atropllearon venía de hablar contigo y decirte que se ia a casar. La única que se ha apartado de ella y de su mujer eres tú. ¿Te ha quedado claro, mamá?

Alexis la miró seria mientras soltaba poco a poco el aire por la nariz. Mientras le hablaba de formar una familia, ella tan solo pensaba en la posibilidad de que Kristina se despertara y sus emociones fueran las de antes de conocer a Parker. Quizás el accidente tenía un por qué, y ese era que Parker se diera cuenta de que Kristina no la quería realmente. Cerró los ojos tratando de visualizar el momento. Sam la miró con la esperanza de que aquel gesto fuera porque estaba tratando de aceptar lo que le había dicho.

Parker acababa de entrar al nuevo mundo que se había creado para Kristina y ella. Agradeció que le hubieran retirado la ventilación, no le impresionaba tanto verla tal como estaba, llevaba las gafas de oxígeno en la nariz, los goteros, el vendaje aparatoso en la cabeza, y los cables conectados a aquella máquina que controlaba el corazón y que seguía manteniendo el sonido que le daba vida y tranquilidad a Parker. Se acercó con cuidado, le acarició la mano con una sonrisa en su rostro que trataba de mantener a raya las lágrimas, después le acarició la mejilla y finalmente, le dejó un suave beso en los labios. Tenía tal necesidad de besarla, de sentir su respuesta de aquellos besos que la llenaban de momentos maravillosos durante el día, durante todos los días que habían compartido desde que se habían unido. Mantenía una sonrisa que si Kristina hubiera abierto los ojos se hubiera percatado de su tristeza.

—Mi amor ya estoy aquí y no voy a marcharme, me dejan estar contigo -le cogió la mano mirándola fijamente por si hacía algún movimiento-. Cariño… ya falta menos para que despiertes, poco a poco vas a salir de ese sueño que tienes, y vas a darte cuenta de lo mucho que te queremos todos. Fuera están esperando poder pasar, y estaremos aquí contigo sin dejarte sola, mi vida. ¡Qué ganas tengo de que abras los ojos! Tenemos que hablar de cosas de la boda que aún nos faltan, porque no pienses que voy a ser yo la que lo organice mientras estás aquí ¿eh? Yo no soy tan romántica como tú, ni tan maravillosa para preparar las cosas. Te quiero, te quiero mucho más de lo que creía, Kristina.

La observó con calma pero nada había variado, no había ni pestañeado, ni los pitidos de la máquina habían dado muestras de alteración, no la apretaba la mano ni había intentado hablar ni siquiera había percibido un lento movimiento de cabeza. Sabía que iba a desesperarse si tardaba en volver en sí, pero quería mentalizarse que se iba a despertar, antes o después y que debía estar preparada para el momento, la mejor manera de prepararse era recordar cosas que habían vivido juntas, momentos únicos y maravillosos que debían tratar de revivir pero con mayor intensidad y mucho mejor, porque en ese momento en que apoyaba su frente sobre la mano de Kristina, se daba cuenta de lo felices que iban a ser.

En la sala de espera, Sonny estaba hablando con la señora Davis. El hombre había encontrado un poco de refugio en ella, incluso una calma para la ansiedad con la que se sentía desde que había conocido el accidente de su hija. Habían llegado Mikel y Dante para poder acompañar a su hermana y al tiempo darle algo de consuelo a Sonny. Mientras que Molly se había apoyado en el hombro de la mujer que trataba de animarla.

En el momento en que Alexis y Sam entraban por la sala, la enfermera había acudido a ellos para preguntar quién iba a entrar. Sonny miró hacia Alexis para que lo hiciera ella.

Ante la puerta de la habitación Alexis tomó aire, al abrir, vio que Parker estaba medio sentada en la cama con la mano de Kristina cogida entre las suyas y justo en ese momento le estaba dejando un beso mientras alcanzó a escuchar como susurraba.

—Te quiero, mi amor.

Alexis pasó y cerró la puerta. Al escuchar los tacones, Parker se retiró una lágrimas que caían de sus ojos. Ante ella se paró Alexis. Parker no le dijo nada tan solo se apartó para que pudiera hablar con ella, y estar a su lado. Pero entonces la voz acerada de Alexis le dijo.

—¿Puedes dejarme a solas con mi hija?

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Un comentario en “PARKER Y KRISTINA. LA FUERZA DEL AMOR. Capítulo 92

  1. Esa Alexis me esta hartando, espero que ya recapacite, y no le hable cosas malas de Parker , por que aun sigue con esa idea loca, y enfermiza de separarlas.
    Que el milagro ocurra, y ya despierte.
    Estaría fenomenal que Kris, tenga todos los recuerdos del amor vivido con Parker, y la reconozca.
    Asi ya matan a Alexis de coraje, jeje 😉😂 mentira pero aver si asi deja de estar jodiendo, y vea que no puede, y ni podrá romper ese amor.
    Hazme el milagro siip .
    Gracias por el capy, y hasta mañana.

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