PARKER Y KRISTINA. LA FUERZA DEL AMOR. Capítulo 93

OS DESEO UN FELIZ AÑO 2018.

GRACIAS POR HACERME FELIZ EN ESTA NUESTRA CASA. RECIBID MI ABRAZO FUERTE Y REPLETO DE LUZ

El silencio se hizo entre las dos. Pasaron unos segundos donde cada una sopesó la respuesta y finalmente Parker aguantando aquella mirada pétrea le dijo con seguridad.

-No, no voy a moverme de su lado.

Alexis apretó las mandíbulas con rabia mirándola fijamente pero Parker le mantuvo la mirada. Era como si aquella pequeña tregua que se habían dado con el abrazo acabara allí, la tensión entre ellas volvía a ser intensa. Parker temía que Kristina pudiera percibirlo y entonces le dijo tratando de controlar el temblor en su voz, porque la rabia que sintió ante aquella pregunta le estaba provocando unas ganas terribles de sacar a Alexis del brazo y echarla fuera. Pero pensaba antes que en lo que ella quería hacer, en la necesidad de Kristina.

-Mi amor tu madre está aquí con nosotras. ¿No es maravilloso?

Alexis sonrió de lado, negó débilmente con la cabeza mientras se giraba para mirar a su hija. Suspiró con fuerza cogiéndole la mano y dejándole un beso en la frente.

-Cariño…

Fue lo único que pudo decirle. Se le había formado un nudo en la garganta que le impidió hablar tan solo la acariciaba con cuidado e intenso amor. Parker se había sentado en la silla que había alejada a la cama. No podía entender su actitud volvía a ser esa Alexis letal contra ella, con ese odio que pensaba había aflojado pero que se daba cuenta quizá tan solo había sido una necesidad de sentirse reconfortada. Pero aquella actitud nuevamente le aterraba, ¿cómo despertaría Kristina? Quería pensar que lo haría como siempre, sonriente y queriéndola. No le dio tiempo a pensar mucho más porque de repente vio como Alexis salía precipitadamente de la habitación. Suspiró con fuerza ¿por qué le costaba tanto dar su brazo a torcer? Admitir la realidad y dejar de sufrir porque sabía que estaba sufriendo. Se levantó y volvió a acercarse hasta Kristina.

-Todo está bien, cariño más tarde volverá hemos estado juntas esta noche esperando que nos dijeran que estabas bien -trataba de modular su voz porque era consciente que Kristina la conocía muy bien y no quería fallarle. Le cogió la ano nuevamente y comenzó a acariciarla despacio con toda su ternura-. ¿Sabes de lo que me estaba acordando, Kris? Cuando viniste a clase para hablar conmigo y decirme que Valerie no era tu pareja, aquella carita que ponías… sentía que lo estabas pasando tan mal que me moría de ganas de abrazarte, ¡cuántas veces tuve que reprimirme abrazarte, mi amor! Por eso ahora siempre que puedo te estrecho entre mis brazos -le besó la mano sonriendo-. Cuando decidí dar el paso que tú me reclamabas nunca pensé que lograríamos formar una pareja como realmente lo hacemos, al final, voy a creerte cuando dices que nuestra conexión forma parte del universo y tiene un poder cósmico. Por eso estoy segura que todo va a salir bien, porque esa conexión te va a traer a mí otra vez -la miraba con el gesto repleto de esperanza-. Te adoro, cariño.

Alexis había salido hasta la sala de espera, al llegar se notaba que había llorado y le costaba respirar.

-¿Mamá? -se precipitó Molly hasta ella.

-Tranquila, cariño, tranquila es que…

-¿Le ha pasado algo?

-No, Sonny está igual. Pero esa maldita mujer le he pedido que me dejara sola con Kristina y no le ha dado la gana.

-Alexis -le advirtió Sonny.

-¿Sabe qué señora Davis? Creo que usted necesita algo que la calme y esta vieja que soy yo, necesita algo de comer que la comida del avión es una reverenda porquería. ¿Me acompaña usted a la cafetería?

-Pues… -no sabía muy bien qué decir.

-Así dejamos que sus hijas puedan entrar también y usted descansa un rato la tensión que lleva.

-Ve, mamá. Toma algo que se nota que estás mal.

Tanto Sam como Molly sabían que la señora Davis iba a hablar con ella quizá con el tono que ninguna había hecho. Las dos se miraron al ver como la mujer sorprendía a Alexis agarrándose de su brazo mientras se marchaban hasta el ascensor. Al tiempo que Sonny entraba para estar con su hija. Sam miró a Molly con gesto de susto diciéndole.

-¡Le va a dar lo suyo!

-Esperemos que sí.

-Su malestar es irracional -decía Sam negando con la cabeza.

-No la entiendo -respondió Molly con gesto serio.

-Ni yo, no tiene explicación.

Mientras, en la habitación, Sonny había entrado con sigilo. Al verlo Parker le apretó el brazo como muestra de ánimo. Él se acercó hasta Kristina, mientras Parker salía al pasillo.

Las dos mujeres habían llegado a la cafetería. Se habían sentado en una mesa apartada y aunque la señora Davis se había mostrado agradable, Alexis no se fiaba mucho de ella. Tras pedir la señora Davis le dijo.

-No pensé que Kristina ha heredado la inteligencia y el buen corazón de su padre, y de su madre únicamente la belleza. Pensé que sería al revés.

La mirada de Alexis echaba chispas contra ella.

-Te voy a decir dos cosas, una a mí esas miradas ya no me afectan tengo mucho años y me resbalan, dos soy vieja y no tengo filtros digo absolutamente lo que pienso sin importarme una mierda como te siente a ti.

-¡Pero usted quién se cree que es para hablarme así! -respondió ofendida.

-Soy alguien que quiere mucho a tu hija, la adora más bien. Y le tengo un infinito respeto a Parker. Soy quien ha estado tratando de calmar el llanto de Kristina cuando me hablaba de ti, soy la que le recomendó que enviará a la mierda a su estúpida madre y me respondió que eso no lo haría nunca porque era su madre. ¿Lo vas entendiendo ya?

En el pasillo Parker había roto en un llanto que no pudo controlar. Necesitaba llorar antes de volver a entrar, y confiaba lo suficiente en Sonny como para tomar ese pequeño descanso. Su alma gritaba dentro de su cuerpo, ¿qué pasaría cuándo se despertara Kristina? No quería pensar en ello pero no quería verla sufrir, no quería que los miedos que ella sabía tenía y que habían tratado de curarlos juntas salieran convirtiendo su despertar en una pesadilla. Quería protegerla de su propio pasado pero no sabía si podría hacerlo, y eso la tenía realmente preocupada. Entonces vibró su móvil. Miró la pantalla y como siempre que se sentía rota ahí estaba Úrsula para rescatarla. Suspiró con fuerza para tranquilizarse.

-¡Parker cariño cómo van las pruebas del vestido! No tengo fotos.

-Úrsula.

-¿Parker qué pasa no me asustes?

Mientras le contaba lo que ocurría con Kristina, Alexis miraba desconcertada a la señora Davis. Quien lejos de parar siguió apretando un poco más las clavijas del helado corazón de Alexis.

-Hace muchos años conocí a los padres de Parker, una pareja maravillosa, amable, cariñosa, atenta, educada, tal como ves a Parker. Después, conocí a su mujer muy diferente a ella no me gustaba, no pegaban para nada ¡no señor! Y después conocí a una joven que entró en mi ferretería con una sonrisa en los labios pero una sombra en los ojos. Al saber quién era, la novia de Parker me dijo muy orgullosa la contraté y entonces me di cuenta que ella era la adecuada. Hacen una pareja maravillosa, ¡oh es cierto! Para ti no porque Parker se encaprichó de tu hija y la manejó hasta hacerse con ella.

-¿Eso se lo ha dicho Parker? -la miró seria con una sonrisa repleta de sarcasmo.

-No, eso me lo ha dicho tu hija. Fíjate que Parker habla poco de ti. ¡Y tiene para explotar! -dio una carcajada-. Te voy a decir algo, Alexis. Te lo voy a decir con respeto por el cariño que le tengo a tu hija, pero tú como madre deberías ir besando el suelo que pisa Parker -Alexis abrió sus grandes ojos tratando de fulminarla con la mirada. Pero tal y como le había dicho la señora Davis le resbaló aquella mirada-. No he visto a nadie mirar con el amor que la mira ella, ni cuidarla, ni tratarla con la ternura que lo hace, respetarla como lo hace Parker. Al igual que ver como Kristina le corresponde, son una pareja feliz y maravillosa que lo único que hacen es amarse. Porque es amor por ambas partes, quizá no empezaron como debían, no te digo que no, pero te digo una cosa… ¿qué es lo más importante para ti, ver a tu hija feliz o verla con alguien acorde a su edad e infeliz?

-Está de más esa pregunta.

-No querida, contigo no está de más, a ti habría que grabártela a fuego para ver si así eres capaz de darte cuenta de que Parker y Kristina, Kristina y Parker son inmensamente felices juntas, y les veo un futuro maravilloso, no porque sea bruja que es lo que debes estar pensando de mí, si no, porque las he visto juntas en los malos momentos porque también los han tenido, las he visto mirarse y decirse con la mirada lo importante que es la una para la otra. Mi consejo aunque no me lo has pedido es que aceptes esa relación, que te permitas descubrir el amor que se tienen. Acepta a Parker porque a Kristina no la ha amado nadie como ella. De otro modo, vas a perder no solo a tu hija que debe ser muy doloroso, también perderás a tus nietos y a una nuera que vale oro.

-¿Usted cree que van a ser felices, de verdad?

-Ya lo son -respondió contundentemente.

-¿Y el día de mañana cuando Parker tenga sesenta años y mi hija cuarenta? ¿Cree que será feliz Kristina? -la miraba duramente.

-Por supuesto que sí. Porque tienen un vínculo muy fuerte, son conscientes de esa diferencia que al mismo tiempo las hace más fuertes.

-Yo no lo creo.

-Porque no te has permitido verlas juntas.

-¿Qué cambiará?

-Todo, absolutamente todo. Porque te dará igual la edad de Parker, la diferencia que hay entre ellas, te dará igual todo porque verás que ese amor es puro e infinito. Kristina ha tenido mucha suerte ella misma me lo ha dicho. Te digo esto porque quiero a tu hija es una chica encantadora, con carácter y que desde un principio quiso estar con Parker. Ha luchado contra ti, contra la gente que les ha faltado el respeto, contra Amanda, contra quien ha hecho falta por hacer respetar su unión. ¿No crees que es hora de ver la realidad?

-Me da miedo.

-Bien, acabas de decir algo muy importante y lo has dicho en voz alta. Te da miedo, a ti a Alexis Davis, para Kristina el amor de Parker es su vida y la hace feliz. Esa es la diferencia que deberías aceptar.

-¿Y si sale mal?

-Permíteme que te diga esto, ¿cuántas relaciones has tenido y te han salido mal? -Alexis agachó la cabeza-. En el amor nadie puede decir que es eterno, puedes intuirlo y cuando las descubras tú misma perderás el miedo, ese miedo a que tu hija sufra. Porque es feliz.

-Ha sufrido mucho.

-Eso es pasado, nadie venimos a este mundo exento de sufrimiento. ¿Tú ahora la ves mal?

-No -dijo como si esa negación le rompiera el corazón.

-¿Entonces encuentras sentido a tu distanciamiento? Lo has intentado todo y no te ha servido de nada, has tenido enfrentamientos con las dos que no las ha hecho separarse. ¿Alexis no crees que es hora de ceder a ese miedo que te bloquea? ¡No son tus enemigas! Es más, necesitan que estés a su lado. Parker no tiene nada más que a Úrsula, tus hijas la están ayudando y se han convertido en familia ¿no las ves? ¿Crees que Sam que es una mujer increíble o Molly que es inteligente a rabiar y más lista que el hambre si vieran en Parker algo malo que pudiera hacer daño a su hermana, no habrían actuado? -Alexis asintió con lágrimas en los ojos, era cierto y no podía negar que le provocaba malestar la relación de inmenso cariño que veía entre las cuatro-. Sonny la ha aceptado no está contento pero al menos ha aceptado y conforme más conoce a Parker más seguridad le va dando esa relación.

-Parker se burló de mí.

-¿Cuándo? -la miró con gesto de sorpresa.

-Cuando vino a mi casa y me dijo que era su profesora, después me dijo que no había nada entre ellas, pero se acostó con mi hija.

-¿Y por eso tienes que crucificarla? Hasta donde yo sé no te mintió, quizá sí se equivocó por dejar que tus amenazas de que no haría feliz a Kristina le hicieran huir -le dijo con contundencia gesticulando fuerte con sus manos-. Pero todos nos equivocamos ¿tú no te has equivocado nunca?

-Por supuesto que sí, pero no he tratado de tener ninguna relación con alguien más joven.

-Es joven pero no es una niña, es una mujer que tomó la decisión de conquistar a Parker.

-Nunca debió consentirlo.

-Querida, entonces no has amado como crees. No, entonces habrás querido pero no amado, porque comprenderías que Parker luchó con todo lo que tuvo a su alcance pero no podía arrancarse el corazón, de la misma manera que Kristina no podía oprimir su amor por ella.

Alexis se quedó mirándola fijamente.

-Hablamos de amor, Alexis. ¡Qué malo está el café en este hospital! -protestó como era su costumbre con el ceño fruncido mientras daba un sorbo.

-Quiero a Kristina y estoy sufriendo muchísimo desde que conoció a Parker.

-Claro que la quieres, eso ya lo sé. Pero quizá la única culpable de ese sufrimiento eres tú misma, o mejor dicho, tu miedo por ver a Kristina feliz.

-No es fácil.

-Créeme lo es, uno cuando quiere a un hijo quiere verle sonriente, ilusionado, feliz y yo veo así a Kristina todos los días. En Eugene todo el mundo hablaba de ellas por lo felices que se les ve, por la bonita pareja que hacen, todo el mundo las quiere ¿por qué no vas a quererlas tú? Piénsalo y te lo vuelvo a repetir, Parker la ama mucho más de lo que ella misma cree. ¿Nos vamos, esto no vale nada? ¡Qué malo está!

En el teléfono seguía Parker con Úrsula le había contado todo lo ocurrido entre lágrimas.

-Me lo tenías que haber dicho.

-Úrsula no puedes hacer nada, no puedes venir quería evitar que estuvieras preocupada. Sé que va a despertar.

-Imagino que debes estar destrozada, menos mal que está la señora Davis ahí.

-Bueno, y las dos hermanas de Kristina se están portando muy bien conmigo, incluso Sonny.

-Cariño debes ser fuerte no dejes que la bruja de tu suegra se acerque a ella en caso que se despierte mal, no vaya a confundirla que es muy mala.

-Lo sé.

-No sé que decirte, pobre Kristina -susurró a punto de llorar-. Pero todo va a salir bien, esto tiene que ser por algo bueno, a vosotras las cosas buenas os llegan después de las malas, así que piensa que el motivo de este accidente será algo bueno.

-Gracias, Úrsula tú siempre ayudándome.

-Te quiero mucho, amiga. Por favor si necesitas algo a la hora que sea me llamas.

-Tranquila, lo haré.

-Quiero estar tranquila sabiendo que me vas a hacer caso.

-Sabes que sí -se limpió las lágrimas que le caían sin poder retenerlas.

-Parker, Kristina es fuerte y te ama, el amor todo lo puede.

-Sí -le salió una sonrisa abatida y cansada.

Al colgar, las palabras de su amiga se le quedaron resonando en la cabeza. ¿Tendría razón? Llegaría algo bueno después, ¿pero qué? Los pensamientos se le fueron con rapidez al ver salir a Sonny con gesto compungido. Sintió tanto verlo así, aquel hombre duro había perdido a un hijo y Kristina seguía sin reaccionar, lo miró con pena ese gesto provocó que el hombre se abrazara a ella y rompiera a llorar.

-Se va a recuperar, Sonny. Lo va a hacer.

Después de Sonny, entró Sam y Parker lo agradeció, primero porque le llevaba un vaso de té caliente que le haría bien y un sándwich, después porque empezó a hablarle de cómo se estaban portando los niños con Ilsa, así como le contaba a Parker cosas de Kristina que le provocaron reír a las dos. Lo mismo pasó con Molly, después de la impresión de verla con la ayuda de Parker hablaron de cosas divertidas y cuando tuvo que marcharse, acabó abrazando a Parker mientras rompía a llorar. La última que entró fue la señora Davis, con ella el momento fue intenso.

-Querida Kristina, cuando despiertes ya puedes ir preparándote no he probado un café tan malo como el de este hospital, vas a tener que compensarme. Por cierto, espero que el café que sirváis en el convite sea mejor, ¡o no contéis conmigo de madrina!

-Señora Davis -sonrió Parker.

-Cariño, despierta pronto que tenemos muchas cosas qué hacer.

-Ya le he dicho que tenemos que solucionar el tema de los vestidos de las madrinas.

-Es cierto.

-Nosotras vamos a ir de blanco -le dijo Parker.

-¿Sabéis cómo vais a ir? ¡Y la sorpresa! -la miró sonriendo.

-Kristina me pidió que fuera de blanco.

-¡Ah, claro! Kristina que sepas que tienes un poder sobre esta mujer que no sé yo… le pides que te baje la luna ¡y ella va y la baja!

En ese momento la señora Davis se percató como Parker se limpiaba las lágrimas. Le dolía mucho verla así, pero sabía que tenía que pasarlo.

A media tarde le habían dicho que se iban a marchar porque el médico dejó orden de que no pasara nadie más, tampoco quería agobiarla. Todos se retiraron, mientras la señora Davis se iba a casa de la pareja. Parker le había dado las llaves y Sam se había encargado de dejarla allí. Al quedarse sola se sentó junto a ella, le acariciaba la mano, le dolían los ojos de fijarse en ella, en su gesto, en sus manos. Pero parecía que seguía intensamente dormida. Y eso no era buena señal. Llegó la noche y las enfermeras del turno le entraron algo para que pudiera cenar. Lo agradeció a pesar de no tener hambre pero debía pensar en estar fuerte porque la recuperación de Kristina podía ser agotadora. Salió del cuarto de baño y se acercó hasta ella. Durante la tarde le había hablado de cosas que habían vivido juntas, le había dado los recuerdos y besos de Úrsula. Y le había vuelto a poner la música.

-¿Sabes una cosa Kristina? Estoy pensando que cuando vayamos a Eugene tendremos que sacar las cosas de la habitación pequeña y prepararla para el bebé. Sé que vamos a disfrutarlo, estoy segura que serás una gran madre. Porque eres una gran pareja, mi amor.

Hablaba y no podía evitar que le voz le saliera con cierto agotamiento, llevaba tantas horas sin descansar que su cuerpo le estaba pasando factura. Le dio un beso en la frente y volvió a sentarse en el sillón. Cerró los ojos un momento, aunque tan solo fuera un minuto pero necesitaba descansar. De pronto le pareció oír algo. Abrió los ojos asustándose miró a Kristina pero seguía igual. Entonces volvió a oír un leve quejido.

-¡Kristina! ¡Kristina, mi amor! -se precipitó hasta ella cogiéndole la mano y hablándole con los nervios desatados.

-Me duele…

-Cariño… tranquila… tranquila -llamó al timbre mientras lloraba emocionada de ver que podía hablar dándole besos.

-No.. no…

-Kristina cariño tranquila…

-Fuera…

Entonces entraron las enfermeras que le hicieron apartarse un poco para poder trabajar con Kristina que a pesar de hablar no había abierto los ojos.

-¡Kristina puedes oírnos! -pero no contestó por un segundo Parker se quedó pálida-. ¿Kristina?

-Sí -respondió débilmente con la voz intensamente ronca.

-¿Puedes abrir los ojos? ¡Inténtalo!

-Me duele…

-Vamos a ponerte algo para el dolor, ¿te duele la cabeza?

-Sí… me duele -insistía ante el gesto de dolor de Parker.

-Ahora vas a notar alivio…

Kristina volvió a guardar silencio sin abrir los ojos. Las enfermeras le pusieron una inyección en el gotero. Y le dijeron a Parker que tuviera paciencia, era un despertar de lo más normal. Pero era importante que había podido responder. Parker agradeció los ánimos que le dieron, pero ¿qué quería decir aquel fuera? No se lo tomaría al pie de la letra. Se acercó a ella mirándola con gesto repleto de ternura y esperanza. Le acarició lentamente el dorso de la mano, le dejó un beso suave pero repleto de amor. Frunció los labios sin apartar los ojos del rostro de Kristina. Y entonces volvió a besarla cuando sus labios rozaban su piel Parker escuchó como Kristina murmuraba débilmente:

-Parker.

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4 comentarios en “PARKER Y KRISTINA. LA FUERZA DEL AMOR. Capítulo 93

  1. Hola Laura, Feliz Año para ti.
    Personalmente ha sido un capítulo muy intenso para crear, llegar a la explicación de Alexis poder al menos entenderla a través de las palabras de la señora Davis, ¡ha sido un trabajo duro! Pero necesario el personaje de la señora Davis. Bueno… a mí también me da pena que se acabe pero… todo debe tener un final.
    Gracias por comentar. Un abrazo

  2. Feliz año Farren para ti y tu familia ¡y mucho ánimo!
    Siempre he creído en la fuerza de los personajes secundarios, esos que no salen en todos los capítulos pero son inmensamente necesarios para la historia. La señora Davis lo es. Y espero que sí, después de la intensidad de sufrimiento que han tenido en unos horas, les llegue la calma.
    Gracias por comentar. Un abrazo

  3. Un capítulo emocionante con la señora Davis…..ya sabia yo que esa no se iva a cortar ni un cachito…..me encants el amor de parker a kristina pura envidia sana….que bonita historia no kiero que acabe😢😢😢😢😢 feliz año nuevo a todos

  4. Feliz año, en compañía de sus seres queridos, bendiciones y un fuerte abrazo.
    La regaño la señora Davis, ya vio que son más las personas que apoyan la relación de Kris y Parker.
    Le cantaron sus verdades y en su cara 😆😂, no pudo con la señora Davis, y todas las verdades que le dijo.
    Rojando que con esto, Alexis ya acepte a su Nuera, y sobre todo vea crecer a sus nietos.
    Que bueno que Kris ya despertó, y lo más hermoso es que lo primero que dijo fue el nombre de Parker, que esto sea una buena señal .
    Des pues de una gran tormenta, viene la calma.
    Gracias por el capy , asta mañana 😉
    PD.
    Disfruten de esta noche vieja, que para el año nuevo la resaca estará buena 🍸

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