PARKER Y KRISTINA. LA FUERZA DEL AMOR. Capítulo 95

Disculparme pero hoy hasta ahora mismo no he podido ponerme a escribir el capítulo.

Gracias por la espera.

Parker se quedó durante unos segundos como si fuera una estatua, sus músculos se habían tensado no podía procesar aquel estado de aparente locura. Pero no se permitió mucho más tiempo allí parada en la puerta, dejó el bolso y se acercó hasta la cama.

-¿Qué ha pasado? -les preguntó nerviosa.

-¡Parker, Parker! -gritaba llorando al verla.

-Cariño… ¿qué te pasa? Estoy aquí, mi vida -le decía con el tono repleto de dulzura-. Mi amor…

Sonny y Alexis se retiraron aparentemente cansados por el esfuerzo que estaban haciendo para que no se quitara la vía. Sam se había quedado a los pies de la cama sin moverse la visión de su hermana le había dejado sin reacción.

-No te vayas… -le decía llorando.

-No voy a irme.

Parker le sonrió tratando de no mostrarle el miedo que sentía en ese momento, ni que se percatara del temblor de sus manos. La besó con ternura mientras Kristina se aferraba a su cuello llorando. Alexis en ese momento retiró la mirada mientras Sonny resoplaba tratando de recuperar la calma.

-¿Cómo estás, mi amor?

-Me duele la cabeza -le decía controlando sus lágrimas.

-No llores por favor…

-Pensé que me habías dejado.

-¿Tú crees que yo haría algo así?

-No -dijo volviéndose a abrazar a ella.

-Entonces… solo he ido a darme una ducha. Sam me ha llevado.

-No te vuelvas a ir -le rogaba con gesto repleto de pesar mirándola fijamente como si en la habitación no hubiera nadie más.

-De acuerdo, no voy a moverme de tu lado -la volvió a besar.

-No me sueltes la mano.

-No lo haré. Te quiero, mi amor.

-Y yo. Pero no te vayas. No me dejes sola.

Sonny cruzó una mirada con Alexis y Sam que al ver la situación había abrazado a su madre por la espalda. Habían sido testigos de un momento repleto de ternura por parte de Parker hacia Kristina, y de un amor incondicional y casi rozando el pánico por perderla de Kristina. Decidieron salir y dejarlas solas. Parker asintió con la cabeza ante el gesto de Sonny entendiendo lo que le estaba diciendo.

-Mi amor… tranquila… todo va a pasar -le susurró.

Kristina seguía aferrada a su mano, mantenía los ojos cerrados y de vez en cuando suspiraba por el sofoco que había pasado. Aquella reacción descolocó a Parker realmente era lo que menos esperaba. Le acarició la frente y volvió a besarla.

-Parker…

-Estoy aquí. Descansa tranquila.

Fuera en el pasillo los gestos de Alexis y Sonny eran realmente impactantes. Sam les preguntó.

-¿Qué ha pasado? -los miró con los nervios reflejados en la mirada.

-De repente se ha despertado, le hemos preguntado como estaba pero ha llamado a Parker, le hemos dicho que no estaba y se ha vuelto loca, no sabíamos como detenerla -decía Sonny realmente aturdido.

-Si no llegáis a venir no sé… -susurró Alexis afectada.

-No os lo toméis así, ahora mismo su cabeza no está del todo bien, ya lo sabéis.

-Sí pero la ha llamado a ella y ha reaccionado cuando la ha visto -musitó Sonny.

-Será mejor que la dejemos tranquila con Parker, al menos hasta que su cabeza vaya asentándose en sus recuerdos.

-¡Qué casualidad que los que hayan aflorado en ella sean contra sus padres!

-Mamá -le llamó la atención.

-Necesito tomarme algo va a estallarme la cabeza.

-Sonny -le apretó el brazo y él asintió con gesto preocupado.

Mientras fuera del hospital la señora Davis se había llevado a Molly para que comiera. Aquella chica era diferente a Kristina pero se notaba su mismo buen fondo, aquello le daba esperanzas de que Alexis no eran tan terrible como quería aparentar.

-Gracias por venir, señora Davis. Sé que ha hablado con mi madre y espero que a usted si le haga caso.

-Bueno, tu madre tiene un conflicto consigo misma, nada más había que llegar a él. Espero que pueda aceptar a Parker poco a poco, no serán intimas pero al menos que la respete.

-Por el bien de Kristina espero que sea así.

-Creo que le ha quedado claro que o cambia o va a perder a Kristina para siempre.

-Sam y yo -entonces sonó el móvil-. Es Sam. ¿Dime, Sam? ¡Cómo! ¿Pero está bien? Señora Davis, vamos mi hermana ha tenido una crisis.

Las dos llegaron hasta el hospital donde Sam las estaba esperando. Les contó lo ocurrido y que habían decidido turnarse con Parker, las tres que había mandado a Sonny y a su madre a casa.

-Creo que la parte emocional que ha despertado es el miedo a perder a Parker, mi madre y Sonny parece que le han desatado ese pavor.

-Pues déjame decirte que me alegro -dijo la señora Davis.

-Yo también, se han ido realmente afectados.

-¿Y qué hacemos? -preguntó Molly preocupada.

-Pues he pensado quedarme yo hasta que tenga que ir a por Jake.

-Yo puedo quedarme por la tarde -dijo Molly.

-Está bien. Yo me encargo de llevarme a Parker a comer y cenar, que es capaz de no hacer ni una cosa ni otra y me quedaré por la noche con ellas.

-Al menos hoy, a ver mañana si va mejorando -dijo preocupada Sam.

-¿Mejorará, no? -preguntó Molly preocupada.

-Claro que sí, Molly. Tu hermana está dando muestras de que va mejorando poco a poco -le sonrió la señora Davis.

Tras la charla con Sam, Alexis y Sonny salieron a la calle con una sensación extraña. El despertar de Kristina, aquella reacción tan desesperada, les había provocado un duro sentimiento. Tanto fue así que Sonny cuando entraron en el coche no fue capaz de darle al contacto, y Alexis se había quedado sentada mirando fijamente a través del cristal. Había sido un golpe que les había empujado conjuntamente al abismo.

-¿Te das cuenta lo que somos para ella? -le preguntó Sonny muy afectado.

-Me niego a pensar que su comportamiento es por esa razón.

-El daño que le hemos hecho -murmuró como si no la hubiera escuchado.

-¡Vamos Sonny! No puedes tomártelo como algo personal, su cabeza está confundida.

-¿Aún quieres engañarte? -la miró fijamente con gesto serio-. ¿A quién llamaba desesperadamente, Alexis? Dímelo.

-Sonny me niego a pensar que nos ve como dos monstruos, somos sus padres, la queremos y somos los encargados de protegerla, es lo que hemos tratado de hacer, velar por ella.

-Pero la hemos querido proteger de alguien que no significa lo mismo para nosotros que para ella, la hemos querido proteger de la única persona que no debíamos. ¿Te das cuenta del daño qué le hemos hecho? Su reacción ha sido como si me destrozaran el corazón, y creo que es justo lo que hemos hecho con ella. La hemos destrozado, Alexis.

-Solo buscamos lo mejor para ella -trato de insistir aunque lo hizo con la voz rota.

-Kristina está enamorada de verdad de alguien que además nos ha dejado muy claro que la ama.
Alexis fue incapaz de decir nada, tan solo cayeron lagrimas de sus ojos, unas lagrimas que quizá trataron de ablandar su corazón.

Mientras en la habitación, Kristina se mostraba inquieta, había querido quitarse la vía, Parker no podía separarse de ella, parecía que su cabeza no cesaba de enviarle imágenes, que le hacían daño por sus gestos y por más que intentaba calmarla no podía, tampoco Sam que se había quedado con ella para ayudarla. Al fin, después de una hora de lucha con ella tratando de que se calmara, al final se quedó tranquila. Sam miraba preocupada a Parker, se le notaba afectada por el estado de Kristina y le dio rabia aquella situación, le recordaba a la que ella misma vivió con Jason.

-Parker se ha quedado tranquila, ve a la cafetería y toma algo. Estás con un café y no quiero pensar como va a ser la noche.

-Me duele tanto verla así -dijo con gesto apenado.

-Lo sé.

-Espero que estas crisis pasen pronto.

-Seguro que sí. Ya has oído lo que ha dicho la enfermera, está yendo todo según lo previsto. Hazme caso, por favor.

-¿Pero tú sola vas a estar bien? -la miró con preocupación.

-Sí, está tranquila. Ve -le sonrió tratando de darle ánimo.

-No tardo.

-Tarda, tomate el tiempo que necesites.

Al salir se encontró con la señora Davis sentada en la sala. Parker trató de controlarse pero al verla toda la tensión que llevaba acumulada explotó convirtiéndose en un llanto acogido por los brazos de la mujer, que le invitaba a llorar y descargar sus miedos. Comieron juntas aunque Parker más por no aguantar la mirada enfadada de la señora Davis que por tener apetito. Durante la comida no hablaron mucho con el café a Parker pareció entrarle unas ganas locas de hablar, necesitaba sacar de dentro su preocupación.

-Necesito que deje de sufrir. No lo puedo soportar, preferiría que me pasara a mí.
-Bueno pues entonces estaría compartiendo esta comida con Kristina en tus mismas condiciones, es decir, rota, abatida, y con ganas de ser ella la que estuviera en esa cama.

-No entiendo por qué ha tenido que pasar esto.

-No intentes entender a la vida, ella te pone retos que hay que ir superando, nada más. Este reto, dentro de lo horrible, te va a permitir seguir esos caminos junto a ella y eso, cariño, ya es mucho.
-¿Sabe que?, le dije a Kristina que no podíamos tener luna de miel, pero le aseguro que me la pienso llevar de viaje. Quiero vivir intensamente cada minuto que podamos tener juntas en esta vida -apoyó el codo sobre la mesa y su mano en la frente-. Dios mío no sabía que se podía amar tan intensamente, nunca sentí este amor por nadie.

-Quizás esa sea una lección de este accidente. Daros cuenta de lo mucho que tenéis juntas, aunque lo sabéis quizá lo teníais que sufrir para aferraros a ese amor que es tan grande.

-No sabría cómo vivir sin ella.

-Pues ya sabes, tienes que vivir cómo has dicho. Porque si algo ha demostrado Kristina es que su cabeza de todas las cosas horribles que ha vivido ha elegido el miedo a perderte y eso me demuestra que significa lo mismo que me estás diciendo tú, que no ha amado a nadie cómo te ama a ti.

-Gracias por ser mi apoyo -le cogió la mano apretándola con cariño.

-¡Cómo me vuelvas a dar las gracias me voy a enfadar y además de verdad! -le dijo con el rostro serio.

-¿Vamos?

-¡Vamos! Esta noche me quedo contigo.

-Señora Davis, prefiero que vaya a casa y descanse.

-Bueno… ya veremos.

-¡Es cabezota, eh! -le dijo Parker sonriendo.

-¡Lo que soy es vieja y chocha! -consiguió arrancar una carcajada aunque apagada en Parker-. Y esta vieja y chocha tiene ganas de verte sonreír de verdad.

-Y yo de ver a Kristina con su sonrisa.

-Oye, una cosa, espera, siéntate.

-¿Qué pasa? -le preguntó con el ceño fruncido.

-¿Has hablado con Alexis?

-No.

-¿Nada?

-No, nada. Desde que me dijo que me fuera que quería quedarse sola con Kristina en la habitación, me negué por supuesto, y ya no hemos vuelto a cruzar palabra ni para bien ni para mal. ¿Por qué?

-Esa mujer tiene un problema serio, y no sé si va a ser capaz de resolverlo.

-Honestamente, creo que no.

-¡Vamos!

Durante la tarde, Molly estuvo acompañando a Parker. Kristina se había despertado un par de veces, había hablado cosas que no tenían demasiado sentido pero no había vuelto a tener ninguna crisis. Para que Parker pudiera cenar, la señora Davis pasó y se quedó junto a Molly por si se despertaba y efectivamente, Kristina abrió los ojos.

-¡Hola, mi princesa! -le dijo la señora Davis-. ¡Menudo susto nos has dado! ¿Crees que eso se le hace a esta vieja?

-Pero si Parker es su ojito derecho -sonrió mientras trataba de humedecerse los labios.

-Espera Kristina, que Parker me ha dicho que te ponga esto -le pasó una gasa húmeda por los labios.

-¿Dónde está?

-Ha bajado a cenar -le dijo la señora Davis-. ¿Cómo estás?

-Como si me hubiera pasado un camión por encima.

-Bueno te pasó un coche -sonrió Molly.

-No recuerdo nada -frunció la frente.

-Tranquila, es normal. Te han tenido que operar.

-¡Y mi pelo!

-¡Y dale con el pelo! -protestó la señora Davis-. El pelo crece.

-¿Por qué no está Parker? ¿No se habrá ido con Amanda, no? -Molly puso gesto serio.

-¿Con Amanda? -preguntó la señora Davis enarcando las cejas.

-¡Oh no! Se ha ido.

-No, está cenando con Sam -le dijo Molly preocupada.

-No se ha separado de tu lado ni un instante y necesita comer.

-¿Seguro?

-Sí, Kristina, seguro.

-¿No se va a ir, verdad?

-¿Dónde se va a ir con lo embobada que está contigo?

-Eso es verdad -sonrió levemente-. Y yo con ella.

-Pues ya está…

-¿Kristina? -la llamó Molly al ver que cerraba los ojos-. ¡Cómo está con Parker!

-Está enamorada, Molly muy enamorada.

En el ascensor, Parker iba hablando con Úrsula se mostraba un poco más tranquila aunque le había dicho que esos cambios en Kristina le dolían. Hablaron durante un buen rato y al abrir la puerta, vio a Kristina riendo de buena gana con las ocurrencias de la señora Davis. Al verla así sintió como su alma renacía de nuevo.

-¡Pero qué sorpresa! -dijo exultante de felicidad.

-¡Parker! -la llamó Kristina.

-Hola, mi vida -se acercó al tiempo que Molly se apartaba para que pudiera darle un beso-. ¿Cómo estás?

-Echándote de menos ahora lo puedo decir.

-¿Y eso? -preguntó divertida tras besarla.

-La señora Davis no me deja.

-¡Es peor que una niña! ¡No paraba le hemos dicho que te llamaba una vez más y nos largábamos!

-Menos mal que has venido tú y me vas a mimar -le dijo con tono meloso.

-¡Oh no! ¡Ya empiezan! Molly toquemos corneta de retirada.

Parker exhaló un profundo suspiro que demostró a las dos que por primera vez en dos días se mostraba tranquila.

Después de alguna broma más por parte de la señor Davis, ambas se marcharon dejando solas a la pareja. Kristina le había pedido a Parker que le cogiera la mano. Estaba tranquila acariciando aquella piel que la erizaba, a veces con los ojos cerrados, a veces mirando a Parker y sonriendo. A última hora de la noche entró la enfermera para retirarle el gotero del calmante.

-¿Cómo se encuentra? -le preguntó.

-Estoy un poco mareada.

-Eso es normal.

-Y muy cansada.

-También. De momento no voy a poner más calmantes a no ser que el dolor vuelva y entonces nos avisa.

-Muchas gracias -le sonrió con amabilidad Parker.

-¿Qué hora es?

-Son las once y media.

-¿Dónde está Ilsa?

-En casa de Sam. Está bien -sonrió dándole la mano.

-Acuéstate conmigo -la miraba con gesto de suplica.

-¡Kristina! ¡Cómo me voy a acostar contigo! -la miraba sonriendo.

-Me vuelve loca tu sonrisa. Pues subiendo a la cama.

-Cariño estamos en el hospital.

-¿Y? -le preguntó elevando los hombros y con gesto serio.

-Pues que no puedo acostarme a tu lado -respondió con los ojos abiertos como platos tratando de mostrase firme aunque se moría de ganas.

-¿Hay un cartel que pone Parker no se puede acostar con Kristina? ¿Dónde está ese cartel?

-¡Kristina no tienes arreglo, eh! -le decía muerta de risa.

-Te echo de menos a mi lado.

-No me he separado de ti nada más que para ir a comer.

-Pero en la cama… -le insistía con gesto cada vez más de pena.

-¡Está bien! Cuando venga la enfermera me va a reñir con toda la razón del mundo -decía mientras se ponía en el lado que no llevaba la vía.

-Espera que me pongo un poco para allí.

-No te muevas, Kris. Tienes mal la costilla.

-¡Cómo duele! -se quejó al intentar moverse.

-Te lo he dicho.

-Me encanta que me cuides -decía sonriendo ampliamente.

-Esto… ya verás… madre mía -susurraba apurada.

-Venga…

-A ver…

-Pásame el brazo.

-¿Pero por dónde, Kris? Te voy a hacer daño en la cabeza -decía riéndose.

-¡Qué no! Pásalo que me apoye en tu pecho -respondía riéndose también.

-Me voy a caer.

-Pero quieres estarte quiera, Parker -le decía muerta de risa-. Me duele la cabeza si me rio.

-¡Esto no está bien! ¡Cómo me voy a estar quieta tendré que subir!

-¡Calla y abrázame! Si dicen algo les dices que te he amenazado con el gotero -soltó una carcajada al tiempo que se quejaba.

-Kristina -no podía dejar de reír.

Fue un momento donde Parker pudo descargar todas las emociones que llevaba dentro. Poder reír nuevamente con Kristina le hizo olvidar todos sus miedos, sus preocupaciones. Al final, pudieron calmarse Parker tenía abrazada a Kristina sobre su pecho, la mano que llevaba el gotero la había dejado sobre la pierna de Parker y la otra la había entrelazado con sus dedos.

-Llevas mi alianza.

-Sí, me la dieron porque te la habían quitado al ingresarte.

-¿No me la puedo poner, ya?

-No cariño, yo te la guardo -le decía besándole en la sien que tenía descubierta.

-¿Y mis padres?

-Han estado aquí todo el tiempo, y esta mañana mientras yo iba a ducharme han estado contigo.

-No me acuerdo.

-Bueno, mañana vendrán.

-¿Has tenido algún problema con mi madre?

-No, mi vida, tranquila -la besó.

-¿De verdad me vas a llevar a ver las auroras boreales? -le preguntó con los ojos cerrados.

-¡Y cómo sabes eso! -la miró con la frente arrugada por la impresión que le produjo.

-No lo sé, me ha llegado un pensamiento.

-Pues sí mi vida, voy a llevarte a dónde tú quieras. No sabes lo horrible que ha sido estar así sin saber qué iba a pasar contigo. No quiero que perdamos más tiempo, mi amor.

-Te quiero -susurró con poca fuerza en la voz.

-Yo también mi vida.

-Apaga la luz.

-No puedo.

-Estira el brazo -le ordenó.

-¡Oh!

Fue un pequeño quejido acompañado por una sonrisa. Finalmente Parker estiró el brazo y pudo dejar la luz más floja. Veía el gotero y además la veía a ella que se había aferrado a su cuerpo con una fuerza que le emocionaba. Suspiró con calma. No se cansaba de mirarla tenerla nuevamente era una sensación de volver a estar viva ella también. A pesar de no querer dormirse, el cansancio se fue haciendo dueño de sus ojos, no ayudó demasiado que Kristina aunque estaba dormida no cesaba de acariciarla. Poco a poco como si con esa caricia le estuviera cantando una nana terminó por dormirse.

El sol empezaba a salir entre las nubes en la ciudad, mientras en la habitación, Parker seguía durmiendo mientras tenía abrazado el cuerpo de Kristina que dormía plácidamente manteniendo sus manos entrelazadas. La puerta de la habitación se abrió se mantuvo abierta y lentamente volvió a cerrarse.

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8 comentarios en “PARKER Y KRISTINA. LA FUERZA DEL AMOR. Capítulo 95

  1. Gracias Patty por comentar. Estos días voy un poco justa pero intento colgar al día siempre, gracias por estar ahí.
    Un abrazo

  2. Gracias a ti Laura por comentar. Creo que necesitaban una escena tierna con todo lo que han pasado.
    Un beso.

  3. Gracias escritora por cada dia hacer lo imposible por subirnos el capítulo….. Ha sido muy interesante y mas la escena de hacer que se tumbe en la cama con ella….que tierno dios mio💕💕💕…..un besoo Idana

  4. Feliz Año Kris.
    Gracias, la verdad que ayer sí fue un esfuerzo jajaja, pero es otra manera de escribir contra reloj, muy intenso y algo estresante pero así también se aprende.
    Tenemos ahí a Kristina como decía antes va a ser el personaje que aclare un poco el camino que tienen que recorrer, para bien espero. Al menos, se ha despertado con la necesidad de estar con Parker, y eso siempre aportará cosas buenas. Alexis tiene mucho que trabajar. A ver si la señora Davis le ayuda.
    Un abrazo.

  5. Hola Farren, pues ayer por poco me tuve que poner a escribir como una loca en una hora que tuve. Hoy a ver si tengo más tiempo para poder repasarlo bien y escribir con más tranquilidad.
    En este punto que hemos llegado, personalmente, pienso que todo va a depender de Kristina, ella va a ser quien marque los pasos a seguir del resto de personajes. Esperemos que sea para bien.
    Un abrazo ¡ánimo!

  6. Aunque con un poco de retraso, Feliz Año, tanto a ti como a todas aquellas que te acompañan en esta tu maravilloso mundo de escritura.
    No hay nada que disculpar, complicaciones lo tiene todo el mundo y aunque a veces se quieran hacer las cosas oportunamente, no siempre se puede.
    En cuanto a la historia, entendible las crisis de Kriss al despertar y ver a sus padres, lo mínimo que podía pensar tal y como se han portado, es que habían echado a Parker.
    Aunque no parezca y esta vez le daré el beneficio de la duda a Alexis, todo lo que ha pasado, la conversación con la sra Davis, la ternura que ha visto en Parker para con Kristina etc,aunque todavía no quiera admitirlo, puede que este rompiendo con su coraza, pero como dice la sra Davis, “esta tiene un grave problema” por lo que, primero debe solucionarlos y sanarse ella misma..
    Estas dos son pura ternura, aunque aun les queda un gran camino a recorrer antes de la recuperación total de Kriss.
    Tu esfuerzo por no dejarnos sin el capitulo diario se agradece, saludos y abrazos como siempre.

  7. Yo pensé que hoy no habría capy, 😢
    Sonny reflexionando en todo el daño que lean echo a su hija, al intentar apartarla de Parker, y comprobando una vez más que esta relación tiene un gran futuro. Ya vieron que parker ama a su hija como nadie lo a echo.
    La señora Davis , es un gran apoyo y sobretodo , le saca una sonrisa a las cosas malas.
    Esta es la Kris que me gusta ver, descarada, amorosa, y siempre preocupándose por su mujer.
    Quien será la persona misteriosa de la puerta, será Alexis y Sonny, ojala para que les quede más claro el amor que ellas se tienen , hasta cuando Alexis deja de estar buscándole pleito a su Nuera 😄
    Gracias por el capy, hasta mañana.

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