PARKER Y KRISTINA. LA FUERZA DEL AMOR. Capítulo 99

Parker mantenía su gesto de sorpresa pero se hizo a un lado para dejarle pasar. Alexis esperó a que cerrara la puerta ambas hicieron sus movimientos en silencio, como si se estuvieran desafiando. Sin embargo, Parker la sorprendió diciéndole.

-Voy a avisarla. ¿Quiere tomar algo?

-No, gracias.

Parker notó como se disparaban sus pulsaciones. Por un lado quería pensar que iba en son de paz, pero por otro, no le hacía ninguna gracia dejarlas solas. Esperaba que la señora Davis regresará pronto. Al entrar a la habitación, Kristina estaba sonriente pero al verla se le apagó la sonrisa de golpe.

-¿Qué pasa?

-Es tu madre, quiere verte.

-Mi madre -susurró impactada.

-Sí le he dicho que te iba a avisar para que entre. ¿La dejo pasar?

-Sí -respondió con alguna duda.

-Yo me tengo que ir.

-Vete tranquila.

-De acuerdo dame un beso ahora -se acercó para besarla.

-¿Y por qué ahora? -le preguntó al besarla.

-Porque luego estará tu madre y no quiero importunarla. Voy a hacerla pasar.

Kristina frunció la frente un tanto molesta ante aquella explicación.

Parker cerró la puerta de la habitación mientras suspiraba pensando en llamar a la señora Davis para que se diera prisa en volver.

Alexis se había quedado de pie mirando todo lo que había alrededor, se notaba que la casa era sencilla, no había nada que destacara en la decoración excepto un par de fotografías donde estaban las dos sonriendo. Se les veía felices y abrazadas. Quitó la mirada rápidamente de ellas, podría decirse que le escocían los ojos de verlas. Oyó los tacones de Parker y supo que se acercaba, exhaló un profundo suspiro para tranquilizarse. Al menos ella le había dejado pasar, lo que le daba miedo era que Kristina se negara a verla. Parker apareció ante ella con gesto serio.

-Pase por aquí -le señaló hacia el pequeño pasillo.

-Gracias.

La siguió durante los seis pasos que dieron hasta la habitación, abrió la puerta y la dejó pasar. Kristina estaba sentada en la cama con la espalda apoyada en varios almohadones, tapada con la sábana y el edredón, acompañada por Ilsa que levantó la cabeza para ver quien entraba, al ver a Parker empezó a mover la cola. Alexis se quedó a los pies de la cama. Era evidente la tensión que existía en ese momento entre las tres.

-Hola mamá.

-Kristina.

-Cariño me voy, la señora Davis lleva llaves.

-Ven -Parker puso gesto de advertencia porque sabía perfectamente porque la había llamado-. No tardes mucho, ¿vale?

-No, cariño. En cuanto termine la reunión con el decano vendré -le sonrió y entonces Kristina levantó un poco la cabeza.

El gesto de Parker fue un tanto de advertencia a Kristina pero no pudo resistirse a esos labios que la reclamaban. Se besaron mientras Alexis retiraba la mirada. Kristina acarició la cara de Parker que le sonrió. Entonces Ilsa se acercó hasta Parker para recibir sus mimos y una amplia sonrisa se dibujó en los dos rostros de las dos mujeres que amaban a aquella perra de igual modo.

-Adiós, Alexis.

-Adiós.

Parker salió con el estómago encogido por los nervios. Miró el teléfono por si la señora Davis le había llamado pero no había ni rastro de ella. Se puso el chaquetón tratando de escuchar si hablaban pero no podía quedarse mucho más tiempo. Tras coger el maletín y las llaves, se fue. Su gesto era claramente preocupado, al bajar las escaleras del portal se encontró con la señora Davis que al verla pensó que algo grave ocurría con Kristina.

-¡No me digas que otro ataque!

-Peor, señora Davis. Su madre está arriba.

-¿La bruja?

-Sí. Y me da mucho miedo. Kristina no está en condiciones para enfrentarse a ella.

-Bueno, tranquila, vete a trabajar que subo yo y estoy atenta. Aunque creo que Alexis de momento viniendo aquí, ya ha perdido su escoba le va quedando menos de bruja.

-No me fío -le dijo con gesto serio.

-Haces bien, venga… ve y céntrate en lo tuyo.

-Gracias, señora Davis.

La vio marcharse y cuando estuvo segura de que había girado la esquina, se marchó hacia la cafetería que había en la esquina. Se sentó junto a la ventana para ver si salía Alexis corriendo despavorida o por el contrario tendría que subir a casa. Le iba a dejar de margen para ello una hora.

Cuando Parker salió de la habitación, Alexis había pasado un rato bastante amargo. Primero el cariño, después el beso, la caricia de su hija y las fotografías. Era imposible huir de aquel ambiente tan repleto de amor por todos lados. Kristina la había observado fijamente como esperando que le dijera algo pero como no lo hacía terminó por hablarle ella.

-Puedes sentarte en la cama.

-¿Cómo estás? -le preguntó mientras se quitaba el abrigo y lo dejaba sobre sus piernas una vez sentada.

-Mejor. Se me ha pasado el mareo que tenía cuando he llegado.

-Poco a poco -le mostró una sonrisa un tanto forzada.

Ambas guardaron silencio. Kristina se daba cuenta como Alexis miraba la fotografía con gesto pensativo.

-Sí, mamá, lo que estás pensando es verdad es lo que tantas veces te he dicho, Parker me hace feliz, esa fotografía lo demuestra ¿verdad?

-Imagino que sí -le dijo mostrándose seria.

-¿Sigues odiándola?

-Kristina he venido porque necesitaba hablar contigo, de nosotras dos ¿podemos obviar a Parker? Por favor -le dijo gesticulando un tanto nerviosa con su mano izquierda.

En la universidad, Parker miró el teléfono con algo de ansiedad no tenía noticias de ninguna de las dos, y ella no iba a llamar para que Alexis pensara que estaba desquiciada, que realmente era como estaba. Llegó a la reunión con los demás profesores y el decano, algunos tuvieron la deferencia de preguntarle por Kristina, sobre todo, el decano que se mostró agradecido también porque a pesar de su situación había podido acudir a la reunión final que era tan importante.

-Decano, tengo los trabajos corregidos antes de venir he pasado un correo a los alumnos para que pasen a recogerlos.

-La verdad que la felicito porque no ha debido de ser fácil.

-No, no lo es se lo aseguro.

-Profesora Forsyth sé que me dijo que no pero la comisión me ha insistido para ofrecerle la plaza fija a usted. Me piden que reconsidere su negativa. ¿Podría contestarme mañana? Para que lo hable con su pareja tranquilamente y…

-Lo siento decano, pero la decisión ya la hemos tomado. Regresamos a Eugene en cuanto nos casemos, les agradezco mucho su interés y me alegra de verdad que después de todo lo que pasó sean capaces de darme otra oportunidad. Espero que esto sí siente un precedente para antes de tomar decisiones así de tajantes y duras, se escuche a las personas implicadas, a nosotras no se nos dio la oportunidad de aclarar que era mentira de lo que se nos acusaba, Kristina había dejado la universidad, nunca hubiera pasado nada de no haberlo hecho.

-Me merezco este reproche -le dijo con gesto serio.

-No es un reproche, es una sugerencia -le sonrió con una amplia sonrisa conciliadora.

-Está bien, no insistiré más. Pero como le dije le haremos una carta de recomendación.

-Gracias.

-¿Vamos?

-¡Vamos allá! -sonrió agradecida porque aquel hombre duro en su día había cambiado su actitud al respecto.

Mientras en casa, Alexis seguía sin moverse de los pies de la cama donde se había sentado, sobre sus rodillas el abrigo y el bolso. Kristina la observaba con atención estaba dispuesta a darle un voto de confianza.

-Kristina esto es entre tú y yo.

-No puedo obviar a Parker, y hablar de ti y de mí cuando somos las tres las que tenemos un problema.

-No, tú y yo somos las que hemos dejado de hablarnos. Y precisamente por Parker.

-Hemos dejado de hablarnos por cómo nos has tratado, a ella y a mí -le respondió firme y segura.

La miró con gesto serio, clavó sus ojos grandes en los de Kristina que la miró con cierta duda. Tras unos segundos donde parecía que estaba buscando las palabras adecuadas, Alexis habló con ella, con la voz entrecortada porque a pesar de querer mostrarse firme el dolor que sentía por la distancia se agarró a su garganta.

-Sé que desde el principio me he opuesto a tu relación, pero he tenido mis motivos para hacerlo, no es una oposición gratuita, simplemente creo que estás equivocándote.

-¿Aún me dices eso? -arrugó los ojos incrédula.

-Déjame hablar por favor. Sé que hice cosas que a ti te parecieron mal pero nada más quería protegerte de que sufrieras.

-Mamá me has querido proteger de la única persona que me ha amado de verdad ¡la única que no me ha hecho sufrir!

-¡Por favor déjame hablar! -insistió con gesto serio-. ¿Qué no te hizo sufrir? No digas eso porque no es verdad. Ella nunca debió acercarse a ti eras su alumna, y como profesora una de las reglas es que los alumnos son sagrados, pero ella hasta que no te metió en su cama no paró. Y eso para mí como madre me duele, me duele mucho. Me hizo mucho daño porque tú tenías una vida,tenías un buen chico enamorado de ti, tenías un futuro en los estudios y ahora lo que tienes es la vida que ella quiere que tengas y además, has dejado los estudios. Y con tu buen corazón dejaste que ella con mayor experiencia que tú en todo te confundiera. Kristina ¡por Dios! Jamás te atrajo una sola mujer… ¡y ojo! Por mí puedes tener las relaciones que quieras con las mujeres que tú quieras pero como madre veo que esta relación que tienes no es sana y desgraciadamente no acabará bien, os lleváis muchos años y pronto empezará a pasar factura. Y me duele ver como estás, me duele ver que es como si lo único que fuera importante para ti es ella, lo que me hace ver que tú la amas no voy a negar eso, pero ella sabía perfectamente cómo hacer para llegar hasta aquí para tenerte totalmente dependiente de ella. ¡Y te lo repito, Kristina! Puedes enamorarte de cualquier mujer… pero ella no es la persona adecuada y lo único que he tratado es de protegerte de ese dolor que sé vas a sufrir.

-¿Ya? -la miró fijamente.

-Kristina…

-Todos le han dado una oportunidad a Parker para conocerla y todos la han aceptado encantados porque se dan cuenta que me quiere de verdad. Pero bien, quieres hablar de ti y de mí, hablemos. Una madre puede proteger a su hija cuando la ve destrozada, como has hecho otras veces no te voy a negar que mi vida no ha sido fácil para mí ni para ti, pero jamás una madre debe querer destrozar la vida de su hija cuando precisamente tiene a su lado a una persona que la ama. Ella no cometió ningún error en el pasado, pero fuiste incapaz de darte cuenta de que te decía la verdad, que la que tuvo la mala actitud fui yo. No me escuchaste pero nunca pasó nada entre las dos cuando éramos profesora y alumna si es lo que te preocupa, si es lo que le reprochas a ella. Cuando vino aquí y estuvimos juntas por primera vez, fui a buscarla yo para decirle que estaba saliendo con Aaron ¿sabes por qué se lo dije? Porque quería verla sufrir por no ser valiente y aceptar que me amaba. ¿Y sabes lo que hizo ella? Decirme que siguiera adelante con mi vida junto a él porque lo quería era verme feliz. A pesar de amarme como lo hacía pensó en mí antes que en ella -Alexis cerró los ojos girando un poco la cabeza hacia la izquierda-. Hicimos el amor porque yo di el paso, porque le dije que no podía estar con él porque nada más pensaba en ella, porque mi vida era ella. Y ahí en ese momento que estuvimos juntas estaba divorciada. Después sufrió por darte el gusto a ti porque además la amenazaste y no quería perder su carrera que era lo más importante para ella. Y me mintió diciéndome que volvía con su mujer porque tú la presionaste con aquello que no tenía nada que ofrecerme. ¡No mamá ahora escúchame tú pero por favor, escúchame! -le cortó cuando Alexis fue a interrumpirla-. Lo único que yo quería era estar junto a ella, porque mi vida era ella, el único error que cometió fue no venir a buscarme antes. Y aún así me aseguró que no venía por mí, que no quería inmiscuirse en mi vida a pesar de estar divorciada y enamorada de mí. Cuando se enteró que había dejado los estudios por ella se enfadó conmigo porque quiere que estudie y tenga un futuro, me comprometí con ella a hacerlo cuando estuviéramos juntas, y lo estoy haciendo estoy estudiando pero necesitaba estar a su lado, mamá no podía dejarla escapar otra vez porque la amo. Y ella me ama a mí. Tú quieres ver a tu hija feliz, pues lo soy a su lado.

-Tú llamas amor a estar obsesionada por ella.

La señora Davis estaba empezando a ponerse nerviosa, Alexis no había salido de casa con lo que todavía estaba hablando con Kristina. Dudaba si subir o seguir allí en la cafetería con su café con leche esperando esa hora que le había dado a Alexis para que hiciera las paces con su hija, y le reconociera que realmente aceptaba su relación. A menos eso era lo que ella esperaba que hiciera.

Por su parte, Parker había terminado la reunión, miró el teléfono un tanto nerviosa seguía sin noticias y no sabía si eso era bueno o malo. Fue hasta su despacho para atender a los alumnos y se dio cuenta que estaban todos.

-Voy a atenderos a todos, os pido un poco de paciencia para poder hablar con vosotros uno a uno para el examen, ¿os parece bien? Dejadme que me prepare y os aviso.

Fue atendiendo uno a uno hasta que llegó el turno de Molly que era la que estaba más nerviosa de todos. Sabía que Parker sería justa con su nota de eso no tenía dudas. Al abrir la puerta la vio con sus gafas observando el móvil.

-¿Puedo pasar?

-¡Molly pasa, claro! -se quitó las gafas-. Toma tu trabajo la verdad que tengo poco que añadir has sacado una de las mejores notas, se nota que has trabajado mucho.

-Gracias -sonrió feliz.

-El examen final va a contar el cuarenta por cien de la nota, suelo dar más valor a los trabajos, pero eso no quiere decir que te confíes.

-Descuida, la verdad que me encanta tu asignatura y has conseguido que todos logremos engancharnos a ella -le dijo con una sonrisa sincera.

-Eres muy amable.

-Bueno, me voy que aún quedan tres compañeros. Parker, gracias por todo lo que me has ayudado y por hacerme ver que estaba equivocada contigo en todos los aspectos, también como profesora creo que eres una de las mejores que he tenido.

-Gracias, Molly.

Parker le sonrió agradecida por sus palabras que conociéndola sabía eran sinceras. Cuando se quedó sola, miró el teléfono dando un fuerte suspiro seguía sin noticias y con los nervios cada vez más disparados.

En casa Kristina había dejado pasar unos segundos, necesitaba que su madre ya que había dado el paso de ir a disculparse fuera consciente de que estaba totalmente equivocada.

-No mamá, no estoy obsesionada estoy enamorada por primera vez en mi vida. Y Parker lo está de mí.

-No puedo, Kristina… No puedo aceptarla.

-Entonces debes darte cuenta que el problema no es entre tú y yo, el problema es tuyo y tu negativa a aceptar algo que es evidente que nuestro amor es un amor de verdad, intenso, puro.

-¡Me gustaría qué fuera tan fácil como tú lo ves! -respondió cerrando los ojos mientras negaba con la cabeza.

-No, como yo lo veo no, como yo lo vivo.

-¿Y el futuro?

-Será un futuro maravilloso -le respondió sonriendo feliz.

-¿Con hijos?

-Sí, las dos queremos tener hijos porque nuestra relación es sólida la hemos creado a base de mucho sufrimiento es por eso que sabemos lo mucho que hemos llorado la una por la otra por lo que estamos tan seguras de nuestro amor, de nuestro futuro. Es que yo no me imagino vivir sin ella. E imagino que habrás visto lo mucho que ha sufrido ella estos días.

-Lo siento… -negaba con la cabeza.

-Soy muy feliz. Ella me da todo lo que necesito.

-Kristina, no quiero mentirte. No soy capaz de verla como tu pareja.

-Pues lo siento porque es mi pareja y será mi mujer -le dijo de manera determinante.

-¡Es una locura!

-Sí, es una locura, jamás pensé que una mujer sería quien me haría feliz, sería quien me diera lo que necesito calma, cariño, amor, pasión, confianza, respeto -hablaba emocionada-. Pero es una locura tan maravillosa…

-Lo siento, Kristina, siento que te haya hecho sufrir lo hice por tu bien…

-Como te he dicho muchas veces pienso que lo haces por tu propio bien. No puedo disculparte porque nos has hecho mucho daño. Parker estuvo a punto de perder lo más importante para ella que era su carrera, por su trabajo me dejó una vez, pero te demostró que no le importaba perderlo porque me amaba, fue contundente al decirte que me quería. Pero tú eres incapaz de darte cuenta de que nos amamos. Y eso me duele. Todos lo ven menos tú y para mí es muy importante que lo veas, y mucho más que le pidas perdón a Parker.

-¿Cómo? -la miró perpleja.

-Sí, mamá. No quiero que me digas que lo sientes por mí, quiero que olvides todos tus prejuicios que tienes hacia ella, quiero que le pidas perdón por haberla ofendido porque la trataste como si fuera un monstruo, como si hubiera abusado de mí y estás equivocada, somos dos mujeres adultas yo sabía muy bien lo que quería lo que quiero y es ella. Y si la ofendes a ella me ofendes a mí, y además me provocas un dolor profundo, eres mi madre ¿crees que me gusta esta situación? ¿Crees que no me gustaría que vinieras a mi boda? ¿Qué ese día seas feliz a mi lado? ¿De verdad lo crees?

Alexis guardó silencio lo único que hizo fue ponerse a llorar, entonces, Kristina le cogió la mano mirándola con cariño.

-Te quiero mucho, mamá.

-Yo también, Kristina… ¡mi niña! -la abrazó fuertemente mientras rompía a llorar.

-Ese es el problema, mamá, que no soy una niña. Hace mucho que dejé de serlo.

-Lo sé -lloraba desconsoladamente abrazada a ella.

-Yo puedo olvidar todo lo que ha pasado, solo necesito que hables con Parker y le pidas perdón a ella, solo eso mamá.

Alexis abrazó a su hija con todo el amor que sentía por ella y con toda la necesidad que tenía después de todo el tiempo que llevaban alejadas.

Parker salió precipitadamente de la universidad, no tener noticias ya la había hecho perder toda la paciencia y tranquilidad. Se había imaginado lo peor, que Kristina podía haberse ido, que la señora Davis no había podido retenerla. A pesar de querer poner cordura a las ideas que iban llegando a su cabeza y aumentando el dramatismo de la situación le era imposible. Al abrir la puerta vio a la señora Davis cocinando.

-Hola -la saludó.

-¡Hola, guapa! ¿Aún estás tan atacada?

-¿Está aquí?

-No, se ha ido.

-¿Todo bien? -la miraba asustada.

-¡Deja de poner esa cara de susto! Ve y habla con ella.

Parker entró a la habitación y se encontró a Kristina llorando. Fue hasta ella abrazándola con fuerza y gesto preocupado.

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4 comentarios en “PARKER Y KRISTINA. LA FUERZA DEL AMOR. Capítulo 99

  1. Laura muchas gracias por tus palabras, para mí tu comentario me hace sentir feliz y emocionada porque cuando pasas tantas horas escribiendo en soledad, que alguien te diga lo que tú me has dicho, recompensa todo ese tiempo.
    Un saludo a tu mujer de mi parte.

  2. Si, ojala t fuera muy bien y gracias x escribir ayer!!! Siempre tan atenta a tus lectoras… Que gran amor siente parker por kris… Yo la apremiaba con una noche llena de amor, ternura, caricias, etc…😎😏😎😏😎😏 sigue escribiendo como lo haces… Sabes??? Yo jamas he leido un libro, ni nada que se parezca a un libro ajajja….pero chica no sé que has hecho, que hasta mi mujer me dice joder….con la parker y kristina te tienen enganchadisima….has conseguido que algo que yo odiaba que era leer….se haya convertido en algo que necesite diariamente….al menos con esta historia….Gracias por haberlo hecho😘😘😘😘

  3. Espero que la firma de libros 📚 fuera todo un éxito.
    Joder porque Kris esta llorando???? 😢.
    Esta Alexis, se parece a mis quimios , son muy insoportables jajajaja, y se ve que no dará su brazo a torcer, que gran desilusión ☹ .
    Gracias por el capy, asta mañana

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