PARKER Y KRISTINA. LA FUERZA DEL AMOR. Capítulo 102

Antes que nada quiero dar las gracias a NatGeo por realizar esta portada para la última parte de la historia. Es una gran artista.

También os quiero comentar que estos días voy a estar un poco liada y no sé si voy a poder colgar, lo voy a intentar como siempre pero hasta el viernes estaré yendo y viniendo a médicos y ¡ya sabéis lo que significa esto! Todo en orden pero voy a pasarme muchas horas en consultas.

¡Gracias! Mil gracias por todo el cariño que le dais a esta historia y a mí tanto que a veces me siento realmente desbordada por ese cariño.

Alexis se alejaba de casa de Kristina en su coche, lo hacía bajo una lluvia intensa que parecía acompañar su estado de ánimo. Había visto esos besos, esas caricias, las palabras de cariño entre ellas, pero sobre todo, había visto la ilusión de Kristina porque se iba a casar. Y la voz emocionada de Parker respondiendo. Aquel momento era tan insistente como el pájaro carpintero que picotea repetidamente sobre el tronco de un árbol para hacerse su casa, para ella aquel gesto se repetía una y otra vez en su cabeza como si quisiera hacerle ver que allí entre ellas existía amor de verdad. Puso el intermitente y giró desviándose del camino. Como siempre que tenía un problema con Kristina recurrió a la presencia de Sonny. Él había aceptado a Parker aparentemente sin ningún problema ¿por qué le costaba tanto a ella?

-Pasa Alexis, acabo de hablar con Kristina. Me ha confirmado la fecha de la boda, estaba feliz.

-Sí, estaba allí he sido testigo de su felicidad -le dijo con tono decaído.

-También me ha dicho que has hablado con Parker.

-¿Cómo lo haces, Sonny? -lo miró fijamente entornando los ojos mostrando aquel gesto que él conocía tan bien de desconcierto-. Después de todo ¿cómo puedes mirar a Parker y aceptarla?

-Porque reconozco y asumo cuando me equivoco. Te recuerdo que de no haber hablado tú con ella cuando las separamos lo hubiera hecho yo porque pensaba que esa mujer no era la adecuada para mi hija, pero nunca he visto a Kristina tan feliz que es lo que realmente me importa.

-Eso me lo decís todos.

-¿Y no la ves feliz?

-Sí, claro, yo no tengo problema con Kristina. Mi problema sigue siendo Parker.

-Pero es que Parker ahora es la pareja de Kristina, reconozco que nos equivocamos, quizá para mí es más sencillo porque no me enfrenté a ella como tú, quizá puedo mirarla de otra manera. Pero Alexis mi consejo es que hagas lo que sea por darte cuenta que ahora mismo Kristina tiene por primera vez una pareja que la hace feliz, estoy seguro que si las respetas, con eso solo vas a dar un gran paso.

-Lo sé pero cada vez que veo que besa a Kristina me da un dolor agudo de estómago, ¡y no lo puedo evitar! -dijo enfadada consigo misma.

-No es fácil, para mí tampoco lo es no creas -la miró con gesto tranquilo.

-Sé que eres más sensato que yo, y quizá tienes razón mis enfrentamientos con Parker no han sido fáciles, siempre me ha parecido que mentía. Y lo ha reconocido porque me lo ha reconocido aunque su explicación sea un poco convincente. ¡Y luego está la señora Davis! Me tiene entre ceja y ceja además me dice unas cosas que no me las puedo sacar de la cabeza.

-Sí, es todo un personaje esa mujer. Adora a Kristina.

-¿Es cierto que va a quedarse una ferretería? -le preguntó con gesto incrédulo.

-Así es, Kristina le ha visto futuro y la señora Davis dice que va a ser una gran empresaria.

Alexis resopló con gesto frustrado. Sonny dio una carcajada se daba cuenta que lo estaba pasando mal pero también que algo en ella había cambiado y eso era muy importante.

-Creo que podemos estar tranquilos que por primera vez Kristina está con una persona que la hace feliz, tiene proyectos juntas vamos a ser abuelos…

-¿Crees que puedo sentir como mi nieto a ese niño que venga ? Eso también es un desafío para mí.

-Lo va a tener Parker pero…

-Lo sé, lo sé… En fin… me voy a casa a ver si puedo descansar un rato emocionalmente estoy rota.

-He pasado mucho miedo con Kristina. Porque justamente ahora que era realmente feliz hubiera sido más injusto todavía.

-Te entiendo.

-¿Irás a la boda?

-¡Qué remedio! -dijo con fastidio-. Me tomaré sales de frutas para el estómago.

Sonny sonrió.

En casa de Parker y Kristina, entre Parker y la señora Davis habían logrado llevar a Kristina hasta el sofá. Lo había hecho tras pasar por el lavabo y lavarse la cara. Al ver el vendaje en la cabeza soltó un pequeño grito de estupor. Pero rápidamente Parker se interpuso entre ella y el reflejo que daba el espejo. Una vez sentada cerró los ojos porque todo a su alrededor se movía.

-Respira hondo, cariño -le dijo con dulzura Parker.

-Ya está… se me está pasando ya… -lo decía pero se había quedado pálida como la luna-. Siéntate a mi lado.

Parker se sentó a su lado cogiéndole la mano mientras la señora Davis observaba la escena con una sonrisa tierna en sus labios.

-¡Estáis para sacar una fotografía y enviársela a tu madre Kristina!

-Señora Davis -le llamó la atención Parker con una sonrisa en sus labios.

-Es verdad es como un retrato donde se refleja el amor verdadero.

-Tiene razón, Parker. Hágala y se la envío.

-Voy.

-No, señora Davis -le decía Parker seria.

-¡Déjala así metemos presión! -susurró Kristina.

-Por eso mismo, porque hay que dejar a tu madre que sea ella la que vaya cambiando pero sin presión. ¡Señora Davis!

-¡Está bien! Anda que yo decía que Kristina era una mandona pero tú… ¡madre mía! -protestaba con falso enfado.

-No la riña, señora Davis. Está muy guapa cuando se pone seria ¿no la ve? Vamos… para comérsela.

-¡Ahí te doy la razón! -le dijo la mujer sentándose sonriendo.

-¡Bueno, vale ya! -dijo de pronto Parker con sus mejilas enrojecidas-. Voy a pasear a Ilsa.

-¿Es necesario? -le preguntó Kristina la mirada de Parker le hizo sonreír-. Qué guapa estás.

-¡Ay Kristina eres mi perdición! -le susurró cuando le dejó un beso en la frente.

-Y tú la mía ¡además tengo unas idas y venidas de deseos que me están matando! -le dijo muy seria.

-¡Si solo fuera deseo! ¡Pero de mala baba también! -apuntó la señora Davis.

-Me voy, porque entre las dos no sé cual es peor.

-Ten cuidado y no tardes -le dijo Kristina con cara seria.

-Lo tendré, no te preocupes.

-¿Llevas paraguas? Está lloviendo -dijo mirando hacia la ventana.

-Tranquila llevo paraguas y el impermeable para Ilsa.

-No tardes.

Cuando Parker se fue, Kristina se quedó mirando hacia la puerta como si pudiera verla a través de la madera. La señora Davis sonreía divertida.

-Señora Davis siéntese aquí, por favor.

-¡No me irás a achuchar! Qué estás tú en plan muy osito.

-¡Cómo lo sabe! -le sonrió divertida.

-¡Porque te conozco!

-Gracias por ayudar a Parker -le dijo mirándola fijamente, con esa mirada que Kristina mostraba y que parecía podía llegar al alma-. Sé que no hubiera sido lo mismo sin usted a su lado.

-Lo ha pasado muy mal, Kristina. Esa mujer te quiere mucho más de lo que ella misma puede imaginar. Y de lo que tú crees.

-Soy afortunada ¿verdad? Aunque ella siga siendo su preferida -le sonrió divertida.

-Lo eres, muy afortunada y déjame decirte algo más, eres una mujer maravillosa no lo olvides nunca.

-¿Por qué me dice eso? -la miró preocupada.

-Porque tu madre ahora vuelve a estar en tu vida, y es ahora más que nunca cuando le debes demostrar que eres una mujer feliz y enamorada, no una niña asustada y desdichada.

-Sé que mi madre me ve así como dice.

-Tu madre quiere ver en ti lo que es ella, quizás si eres capaz de convencerla hasta ella misma cambie algo.

-¡Gracias por todo pero sobre todo, gracias por cuidarme a Parker!

Alexis estaba dejando el coche en el garaje, al salir sus ojos fueron inevitablemente a sus pies entonces le llegó la voz de la señora Davis, voz que le provocó un escalofrío.

Debería ponerse en los zapatos de Parker para admirarla más y odiarla menos.

Entró en casa empapada por la lluvia. Se fue directa a la ducha y se cambió. Se puso ropa cómoda aquel día había anulado todas las citas que tenía, su hija la necesitaba y había sido una mañana para ella intensa. Estar al lado de Kristina le calmaba el alma pero al mismo tiempo, estar junto a Parker le disparaba la rabia. Y además, la señora Davis que la veía como la vigilaba como aparecía en la habitación cuando menos lo esperaba, siempre observándola con ese enjuiciamiento que sabía tenía en su contra. Se sentó en el sofá con una taza caliente de té y se dejó llevar, si a ella le molestaba la señora Davis, podía imaginar lo que significaba su presencia para Parker. Suspiró. Parker le reconoció que tenía razón pensando que le había mentido y si se paraba a pensar podía entender su desconcierto ante la insistencia de Kristina, Alexis echó para atrás la cabeza cerrando los ojos al tiempo que soltaba una fuerte exhalación. Nunca se había puesto en la piel de Parker, la señora Davis se lo había pedido, haciendo un sobreesfuerzo podía ver a una mujer con una vida, un trabajo, una esposa, todo en orden y la aparición de una joven estudiante haciendo tambalear su mundo. Kristina haciendo algo que ella aseguraba que odiaba porque se lo habían hecho a ella, presionarla, acosarla y sin embargo, con Parker lo hizo y no paró hasta conseguir que la profesora fuera perdiendo la resistencia. ¿Ese había sido el motivo por el que no le dijo la verdad? Y después, cuando estuvieron juntas cuando ella la enfrentó había algo que siempre le quedó grabado de aquella conversación, una Parker a punto de romperse en mil pedazos diciéndole que ella desconocía lo que existía entre las dos. Volvió a suspirar. Lo que en ese momento la ceguera por la rabia de creer que había manipulado a su hija no le dejó ver, era que estaban enamoradas de verdad. Que Parker no se había aprovechado de Kristina, ni encaprichado que fue su hija quien la buscó.

-¿Pero por qué Kristina? -preguntó en voz alta mientras negaba con la cabeza.

Ponerse en la piel de Parker le hacía ver que se había portado de un modo ruin, recordaba el día en que fue a la universidad para denunciarla, aquel enfrentamiento donde Kristina sacó toda su fuerza para defenderla, y como si la tuviera delante pudo escuchar como cambió su voz y su mirada para decirle a Parker que si quería se iba con ella. Pero también estaba aquella mirada victoriosa de Parker al marcharse, aquella mirada que la había perseguido días y días provocando en ella una rabia contra esa mujer que ni siquiera en el sofá de su casa tras hablar con ella y su hija, era capaz de apaciguar. Quizá el tiempo o como le habían dicho todos, quizá verlas juntas y felices podría ayudarle a olvidar.

-No debió ser fácil -susurró pensando en el paso que Parker dio para olvidar su miedo y entregarse a su hija-. Necesito olvidar.

Volvió a cerrar los ojos suspirando con fuerza tratando de apaciguar su sentimiento de culpabilidad. Al abrirlos cogió la taza y dio un sorbo. ¿Sería capaz de querer a un hijo de Parker? Aquella pregunta significaba otro nuevo reto. ¿Sería capaz de verlas besarse? Era algo que acudía a su mente muy seguido, como algo recurrente y pesado, nunca le alarmó ver besarse a dos hombres o dos mujeres, siempre apoyó la libertad para las personas homosexuales ¿pero por qué le costaba tanto ver besarse a su hija con Parker? Resopló con fuerza, recordaba las veces que las vio besarse como si cada beso fuera uno de esos machetes que en la mano van abriendo el paso entre la maleza a quienes transitan por la selva. Era así como un golpe seco que la doblegaba verlas besarse.

-Tengo que poder, tengo que poder… -tomó aire y lo soltó con fuerza-. Tengo que poder.

Mientras Alexis luchaba contra sus propios demonios, en casa, Parker y Kristina habían estado sentadas juntas y abrazadas en el sofá, Parker se había quedado dormida rendida de la noche que había pasado, al igual que la señora Davis que hacía mucho rato que dormía placenteramente en el sillón. Parker se despertó con una sensación extraña el sonido de la lluvia golpeando contra el cristal y como si alguien la observara. Pronto se dio cuenta que efectivamente llovía y que Kristina la estaba mirando con una sonrisa en los labios y un gesto de total ternura. Le acarició la cara y Parker ante aquella caricia tuvo que hacer un esfuerzo y no sucumbir.

-Cariño… me encanta verte dormir -susurró.

-¿Qué hora es?

-Son las cinco y media.

-¡Dios mío deberías estar en la cama! -trató de levantarse pero Kristina se lo impidió.

-No, no me voy a perder este momento contigo y -movió las cejas en dirección a la señora Davis arrancando una sonrisa divertida en Parker-. Había pensado que podíamos mirar un lugar para poder celebrar la boda.

-Cariño… dijimos no que haríamos nada.

-Pero ¿no vamos a invitar a la gente a tomar algo? -la miraba intensamente.

-¿Qué has pensado? -se deshizo de su abrazo sentándose mirándola.

-Hay un lugar donde nos podemos casar y además puedes celebrarlo, está muy cerca de la ciudad es en plena montaña, un lugar muy bonito podemos pedir que nos casen allí y…

-Kristina.

-Ese Kristina de no te pases me vuelve loca -le cogió de la chaqueta que llevaba de lana y la acercó hasta sus labios besándola.

-Está bien, pero si hacemos eso no podremos hacer una luna de miel muy larga.

-Podemos hacer una celebración pequeña, y un viaje de menos días. Así podemos hacer las dos cosas ¿te parece bien?

-¿Tú qué crees? -le sonrió ampliamente dejándole un beso en los labios.

-Creo que… será maravilloso.

-De acuerdo, ahora tienes que volver a la cama no podemos abusar.

-Todo es maravilloso hasta que ejerces de enfermera -protestó poniendo gesto de fastidio.

-Pues hazme caso porque puedo ser mucho peor enfemera -le susurró mirándola fijamente.

-¡Uf! -se mordió el labio inferior mirándola con avidez-. Parker.

-Me encanta ese Parker de no sigas por ahí que me derrito…

-¿Vais a seguir mucho más con el tonteo? ¡Lo digo porque me aburrís!

La voz de la señora Davis les hizo romper en carcajadas a las dos, solo que Kristina al hacerlo se llevó la mano a la cabeza mostrando gesto de dolor.

Una vez estuvo en la cama, Parker se tumbó a su lado poniéndose a trabajar un rato. Estaba en ello cuando sonó el timbre de la puerta. De fondo oyeron la voz de Molly y ambas se miraron sonrientes.

-Nos va a echar de menos -le dijo Kristina a Parker.

-Creo que sí.

-Te quiero, Parker.

La voz de Molly llegando a la habitación hizo que Parker se quedara mirando a Kristina con gesto tan enamorado que provocó en ella una sonrisa azorada ante el fuego que veía en sus ojos.

-Te voy a dejar con Molly un rato a solas.

-¿Dónde vas?

-A preparar la cena ¿te quedas con nosotras, Molly? -le preguntó con una sonrisa Parker.

-No, Parker, gracias solo me he pasado para ver qué tal está mi hermana tengo que ir a casa de mamá a cenar.

-De acuerdo -Parker le guiñó el ojo a Kristina y se marchó.

-¿Qué tal estás? -le preguntó Molly sonriente-. Aparte de tonta perdida por Parker.

-¡Nunca me había sentido tan bien! De verdad… solo espero que no me hayan hecho mucho estropicio en el pelo, no puedo casarme con el pelo mal.

-Bueno, eso es lo de menos, te puedes casar que ya es mucho.

-¿Te das cuenta, Molly? Me voy a casar con la persona más maravillosa del mundo ¡tengo mucha suerte!

-Sí, la verdad que sí -sonrió-. Al final ¿os vais?

-Sí, claro -la miró con dudas.

-Pensé que ibais a valorar la posibilidad de quedaros como se lo dijo el decano.

-¿Quedarnos?

-Sí el decano le propuso a Parker darle la plaza fija otra vez -conforme iba hablando se percató que Kristina no sabía nada. Entonces preocupada le preguntó-. ¿No te lo había dicho Parker?

 

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2 comentarios en “PARKER Y KRISTINA. LA FUERZA DEL AMOR. Capítulo 102

  1. Laura muchas gracias por tus comentarios y deseos que haya muchas partes. Yo por mí les cedo los derechos para que las pongan en tv con esta historia jaja.
    Ahora en serio, una lástima que no decidan darles lugar en la tv, porque de todas mis historias y mira que llevo años escribiendo, esta es la que más gente ha atraído y de todos los lugares del mundo prácticamente. Creo que son dos personajes muy interesantes. Alexis ¡¡¡¡no sé yo si lograré que entre en el mío!!!!
    Los médicos son un lata y más cuando tu problema no lo detectan como enfermedad. Pero bueno… no hay más.
    Un abrazo enorme y muchas gracias or comentar.

  2. Recta final…..!!!!!😢😢😢😢 no quiero que acabe….. Habrá que ponerse en huelga o algo para que tu maravillosa mente imagine y crea una segunda o tercera parte!!!! Porque parece que en TV no las vamos a ver😔😔😔…. Animo con el tema de médicos nunca se lleva bien y son muy cansados!!!! Un beso enorme y el capítulo espectacular….esa Alexis puede que entre en mi corazoncito….. Peroo muy poquito jijiji 🙋🙋🙋🙋

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