PARKER Y KRISTINA. LA FUERZA DEL AMOR. Capítulo 109

Eran las nueve de la mañana y en casa de Alexis se habían reunido Sam y Molly, habían quedado con las otras dos madrinas y Susan, para almorzar juntas ya que estaban seguras de que la pareja no iba a dar señales de vida. Estaban las tres Davis sentadas en la cocina ante un té que había preparado Alexis, hablando de lo maravillosa que había sido la boda, sobre todo, Sam y Molly además de insistir en lo guapas que estaban los dos y en esas miradas que se dedicaban durante la ceremonia.

-No me parece bien lo que hicieron, no señor -decía Alexis.

-Mamá… ¡pero si nos lo pasamos genial! Fue divertido.

-Ademas, mamá tú no te puedes quejar ¡si bailaste salsa con la señora Davis!

-¡No me lo recuerdes! -cerró los ojos-. ¡Solo a Parker se le ocurre hacer lo que hizo! ¿Qué se ha vuelto ahora una niña?

-Pues a mí me pareció de lo más romántico. Y estoy segura que a Kristina mucho más -apuntó Sam.

-Sí, yo también lo creo. Y te digo una cosa, hoy no se van, imagino la noche y…

-¡Molly por favor! -le llamó la atención Alexis.

Se levantó para coger el bote de azúcar mientras las dos hermanas se miraban divertidas. Al volverse a sentar resopló con gesto cansado.

-Mamá ayer no le diste la enhorabuena a Parker. Fuiste la única que no se acercó a ella.

-Bueno… se la iba a dar dentro una vez se calmara todo un poco.

-Espero que en cuanto la veas seas capaz de dársela. Porque creo que…

-¡Ya está bien! Sí, lo reconozco me fastidia daros la razón, veo a Kristina como no la he visto antes, está enamorada de una mujer que por mucho que me duela reconocerlo la quiere de verdad.

-¡Bravo! -explotó en un aplauso Sam mientras se lanzaba a abrazar a su madre al igual que Molly.

-¡Por favor queréis dejar de ser tan payasas!

-Mamá… ¡ya era hora que lo vieras!

-Escuché una conversación entre Parker y su hermana que me hizo ver la realidad que yo tanto he tratado de negarme. Supongo que como madre asimilar que esa mujer no miente y quiere a mi hija es lo que debo hacer. Aunque me siga costando, pero sí, en cuanto la vea le daré la enhorabuena por…

-¿Ser tu nuera? -le dijo sonriendo Molly.

-¿Este cachondeo que os lleváis lo voy a tener que aguanta mucho tiempo? -las miró desafiante y seria.

-¡Es lo que te mereces! -apuntó Sam sonriendo divertida.

-¡Me voy a trabajar! Cuando las recién casadas den señales de vida y digan si se van hoy o no, me lo decís.

-¡Molly ves como te dije que la única persona que podría conseguir ese cambio en mamá era Parker!

-¡Y lo que le ha costado! -dijo negando con la cabeza. Entonces sonó su móvil-. Es la señora Davis. ¿Señora Davis?

La yema del dedo índice de Kristina viajaba por la espalda desnuda de Parker que dormía plácidamente, llevaba un buen rato recorriendo con lentitud y un roce mínimo por esa piel que había devorado sin descanso y con toda su intensidad a lo largo de la tarde y la noche. Al ver cómo suspiraba pegó su cuerpo dejándole besos suaves en el hombro, la clavícula y el cuello. A cada beso el suspiro de Parker iba en aumento.

-Kris… -susurró entregada a ella.

-Buenos días señora Corinthos -le musitó con la voz extasiada en el oído.

-Dios mío que bien suena -se removió un poco mientras su mano se apoderaba del brazo de Kristina obligándola a rodear su cintura.

-Soy tan feliz, Parker -le besó en la mejilla.

-Yo también. Somos las mismas, estamos en el mismo lugar pero que diferente es todo ¿no? -se giró mirándola feliz.

-Sí, tienes razón ¡y qué bonito fue! -se apoyó con el codo sobre la almohada mientras le acariciaba lentamente el pecho a Parker.

-Sí -sonrió embobada-. Me pareció todo un detalle como trajeron tus sobrinos las alianzas.

-¡El libro! ¡Qué mejor que un libro nos podía representar! -exclamó feliz Kristina-. ¡Y lo guapos que estaban!

-Tenían una cara de felicidad ellos también -Parker le acarició el hombro y pasó lentamente la mano por el cuello.

-Sí pero lo mejor fue ver a Ilsa allí sentadita su jersey rosa -sonrió.

-¡La verdad que tenemos unas madrinas que han estado pendientes hasta del último detalle!

-Estabas radiante, tan guapa -Kristina le estrechó la mano entrelazando los dedos-. Y yo tan nerviosa, te lo aseguro hasta que te vi aparecer.

-¿Pensabas que iba a escapar? -le preguntó Parker con gesto divertido.

-Se me pasó de todo por la cabeza -se mordió el labio inferior-. Estaba muerta de miedo pero cuando escuché la música y recordé que era tu preferida porque decías que nos representaba me emocioné tanto. Y cuando te vi ¡escuché a la señora Davis decirme! Espera quieta no te muevas -la carcajada de las dos fue tremenda-. Estabas guapísima.

Entonces se besaron con una sonrisa. La mirada reflejaba la felicidad al recordar la boda, pero también la felicidad de estar en ese instante juntas y sabían que iba a ser para siempre.

En la cocina de casa de Alexis, Molly había puesto el manos libres tal y como le pidió la señora Davis.

-¿Aún no hay noticias de las recién casadas?

-Nada señora Davis -le contestó Sam sonriendo.

-Hoy no nos vamos, eso lo tengo claro.

-Nosotras también.

-Por eso he pensado que ya que nos abandonaron y aún están aquí Úrsula y Susan deberíamos comer todas juntas.

-Eso está muy bien -dijo Molly.

-¿Y vuestra madre?

-Pues… ahora se lo preguntamos está a punto de bajar.

-¡Tengo a la hermana de Parker asustada! -les dijo muerta de risa.

-¿Y eso? -preguntó Sam.

-¡Porque mi Parker es muy sensata y ayer perdió la cabeza! -justo en ese momento entraba Alexis sus hijas no se habían percatado-. Claro estamos acostumbradas a que sea Kristina la de hacer locuras, pero lo de ayer de Parker es para nombrarla mujer romántica del año, ¡tanto que no podemos estar enfadadas porque aún estén dándole que te pego sin contarnos nada!

Sam y Molly sonrieron divertidas lo mismo que Úrsula que dio una carcajada enorme, pero en ese momento de algarabía las dos hermanas al ver el gesto de Alexis se detuvieron, Sam pronto trato de detener la broma.

-¡Ya está aquí mi madre, señora Davis!

-¡Alexis qué tal estás! ¿Tienes agujetas?

-No, señora Davis, gracias -le dijo seria.

-¡Bueno no te preocupes que tu hija y Parker deben tener todas las que nos pertenecen a nosotras por los bailes de ayer!

-¡Y cómo no hagamos algo son capaces de no parar! -apuntó divertida Úrsula haciéndole un gesto a la señora Davis como queriendo decir ¡qué se fastidie Alexis!

-¿Y qué hacemos? -preguntó divertida Molly que se lo estaba pasando fenomenal.

-Pues alguna tendrá que sacarlas de la cama ¡digo yo!

-¡Me presto voluntaria!

-Esta Molly es de lo mejor -apuntó la señora Davis.

-Bueno, lo siento pero me voy a trabajar.

-¡Alexis pero vendrás a la comida, no!

-¿Qué comida?

-La que vamos a prepararles. Sam nos dijo ayer un sitio muy chulo. Y hemos reservado para comer.

-Pues yo tengo trabajo, la verdad.

-Pues nada, vas y les dice que tu hija se ha casado y eso está por delante de todo. ¡Hay que despedir a las recién casadas!

-De acuerdo -dijo con algo de fastidio.

-¡Bien! Molly ya sabes lo que tienes que hacer.

-¡Me encanta!

-Por cierto señora Davis, ¿sigue teniendo la tarta a buen recaudo?

-Sí, en un tupper si se piensan que se van a librar… -decía muerta de risa.

Mientras en casa, Parker se había puesto una bata y le había preparado el desayuno a Kristina. Se lo había llevado hasta la cama. Desayunaron entre bromas y risas la felicidad era ese estado en el que ambas se encontraban. Hasta que Kristina dejó en el suelo la bandeja y se colocó a horcajadas sobre Parker.

-¿Sabes lo que me apetece, cariño?

-Dime -respondió Parker acariciándole la espalda con delicadeza.

-Quedarme en la cama todo el día -le dijo sonriendo con gesto divertido.

-Mi amor… ¿te acuerdas que nos íbamos hoy?

-Pero podemos irnos mañana. El decano te dijo que hasta mañana podíamos quedarnos. Y como no vamos a tener luna de miel estaría genial quedarnos aquí todo el día de hoy.

-¿Pero… aquí en la cama? ¿O…? -no le dio tiempo a preguntar más porque Kristina con pasión la besó.

Estaban entregándose al beso mientras Parker apretaba las palmas de sus manos en la espalda de Kristina que había rodeado su cuello con sus brazos. La pasión comenzaba a ir en aumento cuando sonó el timbre que las obligó a separarse.

-¿Han llamado? -preguntó Parker.

-Eso parece -el timbre volvió a sonar con insistencia-. ¡La señora Davis!

-Se nos acabó la luna de miel.

-No te preocupes mi amor, la echo de aquí.

-¡Kristina! -entonces cuando la vio salir con su bata puesta murmuró feliz sonriendo gratamente mientras se tapaba con la sábana-. Es capaz.

Detrás de la puerta estaba Molly con un gesto divertido. Al verla Kristina sonrió poniendo gesto incrédulo.

-Buenos días, hermana.

-¿Molly qué haces aquí?

-Tenéis diez minutos para ducharos, vestiros y subir conmigo al coche.

-¡Cómo! -la miró absorta.

-Lo has oído.

-No, no, vamos a quedarnos aquí -le dijo sonriente.

-Tú verás lo que haces, yo nada más te digo que soy la avanzadilla ¡o venís o se plantan aquí todas y os sacan de la cama! Vestidas o desnudas.

Parker estaba en la cama esperando que Kristina volviera. Cuando la puerta se abrió la vio con gesto divertido e incrédulo.

-Tenemos diez minutos para ducharnos y arreglarnos. No me preguntes por qué pero son ordenes de la señora Davis. Molly está esperándonos en el coche con la consigna de si en diez minutos no bajamos, se presentan todas aquí.

-Cariño… se lo debemos. Venga… ¡rápido a ducharte!

-¿Juntas?

-No, que no cumplimos los horarios -decía muerta de risa Parker.

A los diez minutos Molly las vio bajar cogidas de la mano buscando el coche. Tal y como les dijo con ropa cómoda, las dos llevaban vaqueros y el abrigo porque el día había salido frío. Sonrió no hacía falta que dieran nada estaban realmente radiantes.

-¡Buenas tardes, chicas! -les dijo sonriendo-. ¡Bueno más bien, buenos días novias a la fuga!

-¿Qué tal Molly? -la besó y abrazó Parker.

-A ver las condiciones son que una va delante y la otra detrás.

-¡Madre mía cómo está disfrutando mi hermana! -le dijo Kristina a Parker sonriendo.

-Voy a dar la señal de que os he rescatado.

Las risas de las tres fueron épicas. Durante el camino las dos le dieron las gracias por su ayuda en la preparación de la boda porque sabían que ella había puesto mucho de su romanticismo para que la boda fuera tan bonita. Llegaron hasta uno de los restaurantes más selectos de la ciudad, Kristina cogió de la mano a Parker y se fueron tras Molly. Se miraron sonriendo. Pasaron la puerta de entrada y se miraron, algo habían preparado. Efectivamente, entraron por una puerta lateral, primero Molly que se adentro por un pasillo y al llegar al final había una cortina negra de terciopelo, la abrió y les hizo una señal con la cabeza para que pasaran. Al hacerlo dos violinistas comenzaron a tocar el Vals nupcial lo que consiguió que las dos rompieron en una carcajada feliz mientras Sam les dio dos copas de champán para brindar.

-¿Pensabais que os ibais a escapar? -les dijo tras dar dos besos a cada una y recoger sus bolsos.

-¡A ver quién brinda! -dijo la señora Davis con gesto serio.

-¡Yo creo que debe hacerlo Parker que fue la que con premeditación y alevosía secuestró a Kristina! -dijo divertida Úrsula.

-De acuerdo ya que veo que alguien se ha chivado que fui yo -miró intensamente a la señora Davis y ésta le echó un beso-. Pues… a ver… ¡Brindo por nosotras, por nuestro amor y porque dentro de muchos años nos podamos volvernos a casar y tengamos la suerte de estar rodeadas por todas vosotras! -lo dijo mirando a Kristina con un profundo amor.

-¡A poder ser sin escaparse!

-¡Lo siento eso no lo puedo prometer! -soltó Parker con gesto muy serio que hizo que todas rieran de buena gana-. Por ti, mi amor.

-Por ti -Kristina chocó su copa y dieron un sorbo mientras el resto aplaudía.

-¡Eh que ya os veo venir! -se acercó la señora Davis poniéndose en medio de las dos con lo que las risas del resto excepto Alexis fueron bien sonoras.

-¡Señora Davis al final la voy a odiar! -le dijo Kristina apuntándola con el dedo índice.

-¡Ay mi Kristina! -entonces la abrazó y cuando la tuvo entre sus brazos le dijo emocionada-. Espero que seas inmensamente feliz.

-Gracias. Lo seré.

Se sentaron en una mesa redonda, Sam había distribuido los asientos de manera que Susan estaba sentada junto a Parker, y Alexis junto a Kristina, de aquella manera lograba que Parker y Alexis no estuvieran demasiado cerca en la visión por si su madre después del mosqueo que llevaba por lo ocurrido el día anterior se le ocurría decir algo.

La comida fue de lo más entretenida y, sobre todo, lo que más hubo fueron risas y miradas entre las dos tortolitas. Se dedicaron a contar anécdotas de las dos, las madrinas contaron las suyas y Susan se dio cuenta que su hermana tenía un grupo de mujeres que la apreciaban pero sobre todo lo muy enamorada que estaba de Kristina. Mientras, Alexis reía divertida por algunas cosas que contaban sobre todo cuando Molly les contó lo ocurrido en Eugene con el coche mientras Kristina y Parker reían muy a gusto con aquellas anécdotas que en definitiva formaban parte de lo que habían vivido juntas. Cuando terminaron de comer, llegó el momento en que entraron la tarta de dos pisos repleta de chocolate con dos figuras de mujer en lo alto y una perra a su lado. Se pusieron en pie para con el gran cuchillo que les trajeron cortarla, mientras Úrsula y Molly hacían fotos sin parar.

-¡Os perdisteis el baile! -les dijo Úrsula-. Tuvimos que abrir le baile las madrinas.

-¡No, nosotras tuvimos baile en casa! ¿Verdad, cariño? -le dijo Kristina perdiéndose en sus ojos.

-Sí, aunque menos mal que no lo hicimos delante de nuestros invitados, debemos ensayar más.

-¡Estas no pierden comba! -susurró la señora Davis a Alexis.

-Ya veo -le contestó sorprendiéndola.

Aquella reunión inesperada fue una maravilla para todas, las risas, el cariño de la pareja, el cariño de la familia a fin de cuentas que formaban, todas estaban felices.

-¡Ahora vamos a brindar! ¡Venga! -dijo Sam todas cogieron sus copas-. Por vosotras porque vuestro amor siga creciendo.

-¡Más! -se quejó la señora Davis ante las risas de todas.

-Gracias, Sam. Y bueno, muchas gracias por hacer que nuestra boda fuera tan maravillosa, somos muy afortunadas -les dijo Parker mientras cogía la mano de Kristina.

-Es verdad, nos ha costado pero merece la pena estar con vosotras y hacernos realmente felices.

-¡Por el amor! -agregó Molly divertida.

-¡Bueno y ahora falta algo! -dijo la señora Davis.

-Miedo me da -susurró Parker a Kristina que sonrió divertida.

-No os lo iba a dar por dejarnos plantadas, pero realmente creo que no había visto nada tan romántico como eso y porque además, me muero de ganas. Os dije que para mí sois como mis hijas ¡menos mal que las tengo creciditas! -trato de sonreír porque se estaba emocionando-. Aunque eso no evita que hagan locuras, de lo cual me siento muy orgullosa. Este es mi regalo porque os lo merecéis, porque me habéis demostrado que a pesar de todo en la vida lo que vale es creer en el amor, creer en que una puede luchar contra los mayores obstáculos con tal de llegar hasta donde le dicta el corazón, en vuestro caso luchar por llegar hasta tener a la otra al lado. Sois un ejemplo como os dijimos ayer, y estamos muy orgullosas de vosotras.

-¡Ohhhhhh! -dijo Úrsula emocionada mientras Sam no podía reprimir alguna lágrima.

-¡Qué bonito! -susurró Susan.

-Muchas gracias, señora Davis -le dijo Parker aunque antes tuvo que tragar la emoción que se le había quedado en la garganta. La señora Davis le dio un sobre y le dijo a Kristina-. Ábrelo tú mi amor.

-¡Me ha puesto nerviosa! -le dijo Kristina emocionada sin dejar de reír.

-¡Venga! ¡Va! -la animaba Molly.

-¡Dios mío! -susurró impactada haciendo que Parker se quedara igual que ella.

-¿Pero qué es? -preguntaba Úrsula nerviosa.

-Un viaje.

-¡Vuestra luna de miel! ¡Ya os lo dije! Era cosa mía.

-París, Roma, ¡Dios mío Parker los Fiordos de Noruega!

-Londres, ¡y Finlandia! -exclamó atónita Parker.

-Bueno le prometiste a tu mujer cuando estaba en coma que la llevarías a ver la aurora boreal y… creo que se lo merece. Eso sí, no tiene fecha hasta que el médico no le permita subir al avión.

-¡Por eso la quiero tanto! -le dijo abrazándola Kristina-. Porque está usted en todo ¡aunque su preferida sea Parker!

Todas aplaudieron el maravilloso regalo de la señora Davis, y tras el regalo, el café. Parker y Kristina se separaron para hablar con las demás. Parker lo hacía con su hermana que se mostraba realmente emocionada.

-No pensé que te vería así de feliz -le dijo Susan.

-Te lo dije, Kristina es muy importante para mí.

-Me encantaría que pudieras hablar con Noah. Creo que tú le puedes ayudar y…

-Por supuesto, no te preocupes vamos a estar en Eugene, cuando quiera puede venir a visitarnos, lo mismo que vosotros.

-Me alegro tanto que estés allí sé que a papá y mamá les debe hacer inmensamente felices.

-Gracias -la abrazó.

Por su parte, Kristina hablaba con Alexis y Sam.

-Mañana nos iremos por carretera, tenemos que dejar el piso que es de la universidad.

-¿Crees que estás en condiciones de hacer un viaje así? -le preguntó Alexis con gesto de preocupación.

-Sí, estoy mucho mejor. Y pararemos las veces que sea necesario. Así nos llevamos el coche.

-Me alegro tanto, Kristina ¡ya era hora de que fueras tan feliz!

-Lo soy, Sam.

Sam le había dado un codazo a Alexis porque Parker se había levantado para hablar con Úrsula mientras Susan se acercó a Kristina. Alexis entendió perfectamente el codazo así como la mirada de Molly.

Tras el abrazo con su amiga a la que le hizo sentir ese cariño tan grande que le tenía, Parker se giró y se encontró con Alexis parada frente a ella. Sus miradas se cruzaron tratando de adivinar la una de la otra.

-Ayer no te pude decir nada porque os marchasteis -le dijo ante el gesto tranquilo de Parker-. Pero quería decirte que… espero de verdad que puedas hacer feliz a mi hija.

-Lo intento todos los días -le sonrió aun con cierta tirantez.

-¿Sabes? Yo también intento olvidar algunas cosas tuyas para poder verte como todos quieren que te vea, pero a veces me resulta muy difícil, sobre todo, olvidar como me miraste cuando te fuiste con Kristina.

-La entiendo perfectamente, porque a mí también me cuesta olvidar el daño que le hizo a Kristina al enviarle las fotografías que le envió.

Alexis que no esperaba esa respuesta se quedó inmóvil procesando el reproche que le había dedicado Parker casi sin inmutarse. Mientras, Kristina observaba la escena algo preocupada.

Anuncios

4 comentarios en “PARKER Y KRISTINA. LA FUERZA DEL AMOR. Capítulo 109

  1. Si señora!!!! Ya era hora quede diera cuenta que por mucha diferencia de edad que haya, cuando s quiere de verdad da igual….y lo de la boda a sido espectacular mi querida escritora….me siento como en una nube igual que ellas, yevo el mismo camion que ellas la boda y el bebé…. Que ya estamos en ello!!! Es una sensación que no se describirla por eso me siento tan identificada con ellas…..ya estado echando un ojo al tu blog y en cuanto tenga un huekito me lio, me lio…..ajajjajaja un abrazo enorme amiga!!!! Que sepas ke me alegras todos los dias cn tus capítulos…💕💕💕💕

  2. Jajajaja, Alexis bailando salsa , y con la señora Davis, es para dejarnos con los ojos 👀 muy abiertos de sorpresa 😮
    Sam y Molly, haciendo de las suyas contra su Madre, poniéndole imágenes de su Nuera y su hija, 😉 , bien dicho Sam eso y mas se mérese tu madre por ser tan terca. Y asta que por fin vio con claridad el amor de Parker y Kris, ya era hora Alexis.
    Después dela magnifica noche, y un rico desayuno en la cama, no se salvarán de celebrar su boda.
    Que pasará entre Nuera y suegra???.
    Mis respetos para e personaje de la señora Davis, su encantó, su desfachatez para decir las cosas, el no tener reparo para enfrentar alas personas, la picardía que le pone ala vida, y sobretodo el inmenso amor por las chicas, al entregarse por completo y sin recelos a sus dos hijas, y a la gentes que la conocen.
    Gracias por el capy, y asta mañana 😉

  3. Ohh, ups, y ahora mmmm qué sucederá entre Parker y Alexis que conflicto. santo cielo. Bueno un capítulo muy lindo esas madrinas se pasan y la señora Davis es un amor de señora y en la vida una se encuentra en una sola vez personas que llegan hacer muy especiales en nuestra vida, Úrsula esa amiga tan incondicional en las buenas y en las malas qué bien hermoso capítulo y con es ass hermanas un amor. Felicitaciones señora escritora muy lindos sus capítulos. Un abrazo

    Obtener Outlook para Android

    ________________________________

  4. Sencillamente magistral, tanto la boda como la continuación de la celebración en familia en este capitulo. al igual que en el anterior se respira camaradería, amistad, amor, ternura y porque no, locura.
    Me hubiese gustado ver ese baile de salsa entre la sra Davis y Alexis, en definitiva la primera se ha convertido en el pepe grillo de la segunda, además de hacer con ella lo que quiere.
    Este tira y encoge que aún existe entre Alexis y Parker, es lo que hace más realista ese tortuoso camino de la aceptación de ambas que indefectiblemente se dará, peeero sin esas salidas Alexis no seria Alexis y Parker no sería Parker.

    Genial Escritora, espero pronto se solvente tu problema de salud, abrazo

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s