PARKER Y KRISTINA. HERIDAS EN EL CORAZÓN. Cap. 7

Se acercaron a ella con gestos de preocupación mientras veían que Parker tecleaba con furor las teclas del teclado. Pero lo que más les llamó la atención era su gesto de cólera. Cuando terminó apoyó los codos sobre la mesa y se tapó el rostro sin percatarse que las dos estaban allí mirándola.

—¿Qué pasa, Parker?

—Necesito llamar a Raquel —susurró con tono derrotado sin quitarse las manos de la cara.

—¿Pero por qué?

El tono preocupado de la señora Davis le hizo levantar la cabeza, tras un leve suspiro, finalmente, habló.

—Hay una tal Pamela, que llama cariño a Kris y que me acaba de pedir mil dólares por las pastillas que se toma.

—¡Qué! —exclamó la señora Davis sintiendo un pánico desmedido.

—Mucho me temo que esta desgraciada es la que está volviendo loca a Kristina.

—¿Pero… crees que se entienden? —preguntó Úrsula con gesto de pánico.

—Pues no lo sé, pero cariñosa desde luego es. ¿Dónde está el bolso de Kristina?

—En el coche.

—Tráemelo, por favor, allí tiene su agenda.

La señora Davis se sentó frente a Parker no podía creer lo que estaba pasando, era como una pesadilla. Kristina no podía engañarla, aunque si había hecho algo impensable como era el tema de las pastillas ¿quién le decía que no iba a engañar a Parker? La Kristina que ella conocía sabía que no, pero ¿y esta nueva Kristina?. Escuchó a Parker hablar con la abogada pero no supo muy bien qué. Hasta que no oyó maldecir a Parker no despertó de su ensimismamiento.

—¡No puedo entrar en la cuenta!

—¿Cómo qué no?

—Ha cambiado las contraseñas… —tragó saliva apunto de perder los nervios—. ¿Qué es lo que has hecho, Kristina?

La pregunta salió con un desconsuelo insondable de su interior. Empezó a buscar por los cajones los volcaba con violencia sobre la mesa, por un segundo la señora Davis pensó que se había vuelto loca. El mismo pensamiento tuvo Úrsula cuando entró y la vio.

—¡Parker!

—¡Dame el bolso! —Sacó el teléfono y se lo entregó a Úrsula—. Intenta entrar tenía la clave del día del nacimiento de Ingrid. ¿Dónde tienes la maldita agenda? —preguntó en voz alta y alterada mientras seguía buscando.

—No, Parker, me da incorrecto.

—¿También ha cambiado esa clave? —La miró sin entender con el rostro repleto de desasosiego.

—¿Pongo la de vuestra fecha de boda?

—No creo que funcione —le dijo mientras miraba la agenda.

—No, no funciona.

—Ya lo tengo.

Úrsula y la señora Davis se miraron un tanto asustadas no sabían que tenía pero su gesto las alarmó. Úrsula dejó el móvil de Kristina sobre la mesa y se sentó esperando a que Parker dijera algo de lo que veía en la pantalla del ordenador. Estaba siendo un día intenso y malo en toda la extensión de la palabra, y lo peor era la incertidumbre por saber qué más había hecho aquella desconocida y enferma Kristina. El gesto de Parker cerrando los ojos y poniéndose las manos sobre la cabeza les dio a entender que la cosa iba a peor.

—No me lo puedo creer —susurró atónita.

—¿Qué pasa?

—No tenemos dinero…

—Eso no puede ser —dijo impactada.

—Es señora Davis. Kristina ha estado sacando dinero de la cuenta.

—¿Y no te has enterado, Parker? —La pregunta de Úrsula trató de no sonar a reproche pero algo de ello llevaba en el tono.

—No, porque esta cuenta la lleva ella. Utilizábamos otra que es la que yo controlo donde tenemos los gastos de la casa, de la compra, de la niña… Pero esta es de la ferretería y la cuenta la llevaba ella desde que yo dejé de venir. Y no es que no tenemos dinero, es que tenemos saldo deudor.

—¡Pero qué has hecho Krisitna! —La señora Davis no daba crédito a lo que escuchaba.

—¡Dios mío! Ha retirado dinero de los cajeros… —volvió a taparse la cara desesperada—. Desde hace dos meses todas las semanas.

—Hay que denunciar esto.

—¿Qué voy a denunciar señora Davis? ¿Que una tal Pamela le está dando pastillas a mi mujer, que además no sé si es su amante y que mi mujer totalmente libre está sacando el dinero de la cuenta hasta dejarlo en números rojos? —habló de una tirada sin respirar con la voz repleta de frustración y desconsuelo.

Se había levantando y caminaba de lado a lado del despacho. Con gesto totalmente fuera de sí.

—¿Qué voy a hacer? —susurró de repente.

—A ver, vamos a tratar de tranquilizarnos —dijo Úrsula tratando de aportar algo de calma—. Sé que es complicado pero…

—Linda… ¡Linda! —La llamó sin escuchar a su amiga que mostró un gesto de preocupación.

—¿Sí, Parker? —Linda apareció allí con gesto realmente impresionado de ver a Parker.

—¿Kristina os está pagando el sueldo?

—No, a mí me debe un mes.

—¡Y no me lo has dicho! —la miró enfurecida.

—Bueno, hemos perdido un par de contratos y…

—¡¿Y no me lo habéis dicho?! —insistió con gesto alterado.

—Pensábamos que lo sabías.

—¿Qué lo sabía? —dio una carcajada repleta de incredulidad.

—No queríamos preocuparte, ella nos dijo que este mes nos pagaría sin problema —trató de defenderse ante la angustia de Parker.

—¿A Noah también le debe dinero?

—Sí. A él dos meses.

—No me lo puedo creer.

Lo dijo apoyando la frente contra la pared. Era cierto que habían tenido que hacer algunas inversiones que les había hecho gastar un dinero pero lo estaban recuperando. Al menos cuando ella estaba en el despacho y compartían el trabajo sabía que las cuentas iban aumentando. Cuando dejó de ir, Kristina la convenció de abrir una cuenta a parte para llevar los gastos personales y tener ahí el dinero para no tener problemas, de esa cuenta, Parker era la titular y ella traspasaba la cantidad acordada al mes, aquel ingreso era lo único que no había dejado de hacer, quizá para no llamar la atención de Parker.

Cuando llegó la abogada la encontró mirando por la ventana del despacho, por las caras de las demás entendió que el problema era grave. Se impresionó al recibir su llamada desde el hospital pidiéndole la incapacitación de Kristina y que no pudiera abandonar el hospital. Era consciente que le había costado tomar la decisión, pero sin duda, verla allí con aquel gesto le hizo temer lo peor.

Y conforme Parker le fue contando, se percató que la cosa estaba realmente mal.

—He mirado la cuenta tenemos saldo deudor, les debe dinero a los dos trabajadores y tenemos que seguir pagando el préstamo que pedimos para hacer mejoras. Ha dejado de pagar el seguro médico y me imagino que habrá algo más. ¿Podrías hacerte cargo de todo esto?

—Claro, Parker.

—¿Con la incapacidad podemos sacarla de la empresa?

—Sí, dejarte a ti como dueña.

—Otra cosa. Hay una tal Pamela que es la que le está proporcionando las pastillas. Kristina ha estado pagando una fortuna por ellas. Le he dicho que mañana venga aquí a traerme un par de botes, ella se pensaba que estaba hablando con Kristina.

—¿Quieres denunciarla?

—Sí. Esas pastillas las ha analizado James, el marido de Úrsula, ha dado resultados de toxicidad y de estar manipuladas para crear adicción. ¿Eso es suficiente para denunciarla?

—Claro, Parker.

—De acuerdo. No puedo más, Raquel, te dejo con Linda por si necesitas algo. Tienes el ordenador a tu disposición, necesito irme a casa —su voz reflejó su estado abatido.

—Yo me quedo para ayudar, Parker. No te preocupes por nada —le dijo la señora Davis.

—Escúcheme bien señora Davis, no quiero que ponga ni un solo centavo más ¿me ha entendido? —La miró con un gesto de desafío que amilanó a la señora Davis por primera vez desde que la conocía.

—De acuerdo.

—Si necesitas algo me llamas —le salió una sonrisa rota para añadirle—. Gracias, Raquel.

Metió las cosas de Kristina en el bolso, la agenda, el teléfono y acompañada por Úrsula se fue con el alma rota.

Al llegar, Molly y Noah la esperaban con el rostro preocupado, sobre todo Molly que no podía dejar de llorar. Al verlas entrar se puso en pie abrazando a Parker que rompió a llorar con un llanto que hasta a Úrsula le provocó un par de lágrimas. Ayudaron a sentarse a Parker mientras era su amiga quien les contaba todo lo que había sucedido, Parker estaba con la mirada perdida en el suelo con Ilsa a su lado que había puesto la pata sobre su pierna mirándola fijamente. Cuando terminó de explicar cómo estaba la situación Molly no podía contener el llanto. Noah fue el encargado de consolarla y lo peor para ella era que tenía que volver a Port Charles.

—Parker no sé que decirte.

—Ni yo —respondió con gesto serio mientras se marcaba en su rostro una expresión de incredulidad.

—¿Quieres qué hable yo con mi madre?

—No, creo que es mejor que hable yo con ella y le diga como está la situación. Gracias, Molly.

—Me gustaría quedarme.

—Tienes que ir a la universidad. Tranquila, además, no voy a estar sola.

—Lo siento —le dijo rompiendo a llorar mientras se abrazaba a ella que hacía fuerza para retener las lágrimas—. Lo siento mucho.

—Ahora solo queda esperar que se recupere cuanto antes. Espero haber hecho lo correcto.

—Claro que sí, Parker. Desgraciadamente nadie la podemos ayudar.

Noah la llevó al aeropuerto mientras Úrsula preparaba tila. Había hablado con su marido que le había asegurado que Parker había actuado bien, el proceso para Kristina iba a ser muy duro pero necesario. La casa estaba en silencio, la mente de Parker estaba activada al cien por cien, porque el panorama que tenía frente a ella era complicado.

—Toma Parker, te hará bien.

—Gracias —respondió cogiendo la taza.

—¿Vas a llamar a Alexis?

—Sí debo hacerlo —su tono continuaba estando repleto de tristeza.

—Tranquila ¿vale? —Acarició con cariño el brazo de Parker.

—Siento que le he fallado.

—No digas eso, todo se ha precipitado, debimos darnos cuenta del cambio y no lo hicimos.

—Pero yo estaba a su lado. Y veía que las cosas iban mal. Es culpa mía debí hacer lo que he hecho ahora.

—No sirve de nada que te culpes, cariño.

—¡Cómo me ha dolido el cariño de esa mujer! —susurró con pena mientras su pecho tomaba velocidad no podía controlar la respiración repleta de rabia.

—No creo que te haya engañado con ella. Kristina no haría eso.

—Es lo de menos, me ha engañado con algo peor, destruyéndose sin confiar en mí si tenía algún problema era conmigo con quien tenía que buscar la solución. Pero según ella… yo soy el problema, me lo dijo tan claro.

—No puedes hacer caso de lo que te haya estado diciendo. Ni haciendo —moduló su voz para no hacerle más daño.

—En otro momento cuando comenzó a besarme la hubiera detenido —respondió cerrando los ojos porque sabía que hacía referencia a su mordisco—, pero la necesitaba tanto que no pude hacer otra cosa que dejarme arrastrar por su furia que acabo siendo la mía también. Quizá fue la última vez y tan solo nos hicimos daño.

—Parker si quieres salir de esta y ayudarla, en este momento debes olvidar todo lo que ha estado pasando y centrarte en que tienes un grave problema con la ferretería, con deudas y además mañana tienes que enfrentarte a la causante de todo esto. No puedes cambiar el pasado pero sí intentar mejorar el presente. Llama a Alexis, explícale las cosas con calma y empezaremos a ver que opciones hay con la ferretería.

La decisión de llamar a Alexis no era fácil, en el fondo sabía que la iba a culpar a ella y, lo peor, es que sabía que tenía razón.

En el despacho de la ferretería, Raquel observaba a la señora Davis. Se conocían veinte años. Nunca la vio en las condiciones en las que estaba en ese momento. Abatida con la mirada repleta de dolor.

—Esto ya está, podemos irnos. Gracias, Linda por ayudarme.

—De nada.

—Dime la verdad —le dijo la señora Davis.

—Hay un agujero bastante grade de dinero. Por lo que he visto ha dejado a algún proveedor y cliente tirado y han cancelado los dos contratos que hizo al principio. Linda tenía razón. Los encargos habían descendido porque Kristina había descuidado las entregas.

—Debí darme cuenta.

—Señora Davis, ahora todos se recriminan no haberse dado cuenta, suele pasar y no aporta ninguna solución.

—A mí no se me debió pasar. Antes de irme de viaje vi a Kristina extraña ella me dijo que no pasaba nada pero noté algo raro. Durante mi viaje hablé poco con ella. Eso debió hacer que mis alarmas saltarán.

—Ahora Kristina no necesita que todas se erijan en quien tiene la mayor culpa, ahora la necesidad es poder salvar la economía de este establecimiento, y con ello la economía de la pareja que no lo tengo muy claro.

—Yo me haré cargo de…

—Señora Davis, Parker le ha dicho que no se entrometa. Respete su decisión.

—Parker está terriblemente fuera de sí.

—Por eso mismo, porque sabe lo que hay, no es tonta y sabe que en parte ella tiene cierta culpa por no revisar la contabilidad de la empresa, se hubiera dado cuenta de que algo iba mal, no solo Kristina es la culpable de este desastre, y Parker sabe que también es responsable.

—¡Y cómo va a salir adelante! Ella, la niña, la empresa…

—Dele margen, para ayudarla siempre tendrá tiempo pero respete su decisión. Lo que menos necesita ahora Parker, es que todos queramos dirigir sus pasos. Bastante tiene con sentirse como se siente, debería haberla visto en el hospital, pensé que le daba algo. Tener que inhabilitar a Kristina como persona no es fácil, el juez va a dejarla como una persona incapacitada en manos de Parker. Con todo lo que eso significa.

—¿Cómo ha pasado esto? —Se preguntó rota de dolor.

—La respuesta ya no tiene solución. Vamos a hablar con Parker.

En casa Parker sujetaba el teléfono entre sus manos temblorosas. Tomó aire para poder afrontar la conversación con Alexis. Úrsula le hizo un gesto de apoyo.

—¿Alexis?

—¿Parker, qué pasa?

—Tengo que hablarle de Kristina. Está en el hospital.

—¿Qué ha pasado? —Su voz mostró cómo se alteraba.

—Ha sido todo muy rápido, hoy he descubierto que lo que le sucedía es que está con una fuerte adicción a las anfetaminas y calmantes, de ahí su comportamiento tan extraño.

—¿Cómo? —No podía creer aquello que le estaba diciendo—. Mi hija jamás ha tomado pastillas ni siquiera para un dolor de cabeza.

—Al parecer ha conocido a alguien que le estaba proporcionando pastillas adulteradas.

—¿Y te das cuenta ahora? ¡Cuánto tiempo lleva con eso! —Le reprochó alzando la voz.

—Parece que dos meses o algo más no lo sé —respondió cerrando los ojos nerviosa.

—¿No lo sabes?

—Alexis lo último que podía pensar era que estaba enganchada a las pastillas. Jamás pensé que podría hacer algo así —su voz se había quebrado. Se recompuso para poder continuar porque Alexis guardaba silencio. Había apoyado su mano libre sobre la sien y se frotaba con insistencia—. Su comportamiento las últimas semanas me tenía muy preocupada pero no me dejaba acercarme a ella, es más, se había marchado de casa para que no la agobiara. Lo siento, Alexis. Sé que tengo la culpa pero pensaba que estaba pasando un mal momento y no quería presionarla, porque era lo que decía que estaba haciendo agobiándola. Lo siento, de verdad, lo siento.

La voz rota de Parker le llegó a Alexis como un puñal. Al colgar, llamó a Sam y a Sonny. Tenían que saberlo. Molly estaba de viaje de vuelta y quizá podría contarles más cosas que notaba Parker se había callado.

—¿Qué has hecho Kristina? Lo tenías todo… Y lo vas a perder…

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8 comentarios en “PARKER Y KRISTINA. HERIDAS EN EL CORAZÓN. Cap. 7

  1. Bueno, pero te recuerdo que Parker nunca estuvo muy a favor de cómo solucionaba Sonny las cosas.
    Un abrazo y gracias por comentar

  2. Hola Nathalie ¡si me fue bien, gracias! Una noche conectada a un montón de cables jajaja no es el mejor plan de mi vida pero sí el mejor plan para empezar a ver cambios. Gracias.
    Estoy de acuerdo contigo en todo. Sobre todo en los panoramas de cada una. ¡No digo nada más!
    Un abrazo

  3. Hola Solete.
    La verdad que tengo que ir con cuidado con mis respuestas porque sin darme cuenta os voy dando pistas jajaja.
    Estoy de acuerdo contigo en la actitud de Parker. En realidad, pienso que no solo Kristina pudo precipitarse, también Parker pero cada una por motivos diferentes. Parker porque ansiaba quedarse embarazada temiendo no poder hacerlo por su edad. Quizá las dos se precipitaron y ahora están pagando las consecuencias, lo malo es que esas consecuencias son tremendas. Ahora bien, ¿esto será un punto de partida para el futuro? Creo que es otra línea de la historia, ¿aprenderán de esto? ¿Volverán con la lección aprendida? ¿No volverán? ¿Servirá la experiencia para unir o desunir a la pareja?
    Evidentemente, habrá un salto temporal.
    Un abrazo y gracias por comentar

  4. Me imagino como será la reacción de Sony, él también es bastante impulsivo y más cuando del bienestar de Kristina se trata, pienso que él va a actuar con mano dura, tanto con la infeliz esa de Pamela, cómo con la misma Kristina, recuerdo una vez que dijo que lo que no quería nunca era ver a sus hijos en cosas ilícitas! Entonces pienso que, por cómo es, va a actuar fuerte con quiénes estén involucrados en esa situación! Pienso que sí él y Parker se alían, pueden tener un “mejor control” de todo lo que va a acontecer!
    Esperaré……..
    Cuídate mucho!
    Abrazo grande! 🌻🌻🌻

  5. Holaaa 😊🌻 espero te haya ido súper bien! 😊
    Bueno, respecto al capítulo, Ahora mismo lo urgente es el tratamiento de Kristina, como dijiste, ella es quién va a marcar la pauta alrededor de los demás! Paralelo a eso, Parker tendrá que ponerse a trabajar duro con la ferretería, afortunadamente la Sra Davis sabe todo el teje y maneje de su negocio y estoy segura estará con ella codo a codo! Lo que prima ahorita mismo es la salud y es bienestar de Kristina, y Parker va a darlo todo de sí para lograr sacarla de ese hueco, independientemente de lo q pase por la cabeza de Kristina y de lo DEFRAUDADO que tiene su corazón! Eso es lo realmente triste, se siente defraudada en su confianza, en su amor, en su compromiso por su familia, con su niña, y no olvidemos algo, ahora no son sólo ellas, la atención y prioridad, por decirlo de alguna manera, de Parker ahora es la niña, y ella tiene q velar por seguridad y bienestar, cosa q Kristina olvidó por completo! Entonces si veo el panorama de Parker gris, el de Kristina es totalmente obscuro… 😫😫😫

  6. Buenas tardes Idana, era de suponer que estuvieran en números rojos, a mil dólares el bote de pastillas las cuentas bajan a velocidad de vértigo. La tal Pamela no la veo como una posible pareja de Kristina, quizá ella sí la vea así, piense que es mejor que Parker y que está enamorada de ella, pero por parte de Pamela no creo que así sea, ella la ve como una forma de ganar dinero de ahí que sea tan cariñosa y embaucadora. Ha quedado claro que Parker es mi preferida pero hay algo de ella que no me gusta, se ha dejado manipular por Kristina durante todo este tiempo, dejó la universidad por ella, se casaron porque Kristina lo quería, tuvieron esa hija porque también Kristina lo quiso… En contra de lo que piensa Alexis, es Kristina quien manipula a Parker, y eso no me gusta. Cuando se lleva un negocio con otra persona, y sobre todo, cuando de ese negocio depende el sustento de tu familia, no se debe estar tan apartada ni ser tan confiada, ahora qué? Ni seguro médico tienen, cómo van a pagar el tratamiento de Kristina? Qué pasa si la niña o la misma Parker enferman? No pueden estar siempre dependiendo de la Señora Davis o del padre de Kristina, por mucho dinero que ellos tengan. Kristina tiene que aprender a hacerse cargo de sus herrores, no puede pretender que siempre le estén sacando las castañas del fuego. Va a costar mucho volver a levantar el negocio, si es que remonta en algún momento, y eso también pasará factura. Lo de “contigo pan y cebolla” queda muy bonito en los poemas de amor, pero no así en la vida real (aunque esto sea ficción jeje). No dudo de que Kristina amase a Parker, pero el tema boda, bebé, etc. ha sido un capricho, si lo hubiera pensado bien no hubieran corrido tanto. Por otra parte, durará mucho el tratamiento de Kristina? Harás como en las películas eso de “seis meses después…”? Tengo mucha curiosidad con eso 🤔 Gracias por este nuevo capítulo y ya deseando que den las 21:00. 😘😘😘

  7. Gracias Alexandra. Ja ja ja me he partido de risa con lo del clavo. Me gusta tener esa cita, es una manera de llamarnos a una reunión de amigos y amigas.
    Estoy de acuerdo contigo, creo que esta situación a Parker le debe doler mucho más que si le hubiera engañado con otra persona porque es algo que si no existe en una pareja tal como es la confianza, no tiene sentido alguno compartir la vida. Y como dije ayer también, creo que todo depende de como reaccione Kristina y de la fuerza que tenga para afrontar su situación. Porque Parker la ha inhabilitado para todo, ¿lo entenderá Kristina? Y como bien dices puedes amar mucho pero ¿Parker podrá perdonar a Kristina? Y hay un dato importante tú lo has dicho conforme vas haciéndote mayor ves las cosas con un poco más de frialdad, creo que Parker se dejó llevar por el amor que sentía y que veía en Kristina sin estar segura del todo porque siempre temió la diferencia de edad, ¿será determinante para ella esto que ha ocurrido con este tema?
    Un abrazo

  8. Buenas tardes querida Idana ayer me quedé sin palabras desde que leí el capítulo estaba que le daba vueltas y vueltas y el que la ferretería esté en quiebra ya lo esperaba las personas con adicción no se miden creo yo, pero cuando decía en mi comentario ayer de engañar al amor de su vida no me refería a si tuvo otra relación amorosa o no del todo pero el engaño, la mentira la falta de confianza creo que es mucho más terrible. Ahora hay que saber porque Kristina se alejó de Parker que vio en ella para haberse sentido sola y refugiarse en malas amistades porque cuando estamos vulnerables somos presa fácil, lastimosamente no siempre nos rodeamos de buenas personas. Sigo con tristeza infinita jamás imaginé una situación así esque esta historia si que me tiene atrapada desde que la descubrí pero esto ha sobrepasado mis expectativas. Parker será capaz de perdonar una situación así, Kristina podrá volverle a ver la cara a su amada mujer, de su hija?. Creo que Parker no fue un capricho, no me gustaría que la historia terminen separadas creo que deberían darse otra oportunidad recordemos que Kristina le dio muchas a Parker que una y otra vez la desprecio por el problema de la edad hasta volvió con su ex y Kristina siempre le esperó sabia que algún momento todo iba a cambiar. Yo también me acerco más a la edad de Parker y con los años una piensa con cabeza fría y más cuando hay niños de por medio. Bien es el dicho a acá por mi tierra más sabe el diablo por viejo que por diablo. Gracias por el capítulo, un fuerte abrazo y deseo que siga mejorando tu salud. pdt: hoy estuve muy pendiente de nuestra cita puntual como un clavo de los que tiene la señora Davis.
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