PARKER Y KRISTINA. HERIDAS EN EL CORAZÓN. Cap. 9

Habían pasado dos días desde que Kristina ingresó. En esos dos días Parker pensaba que se iba a volver loca. Por esa razón no escuchó las advertencias de los médicos cuando llegó al hospital, para ver a Kristina, no había sido capaz de tranquilizar sus nervios necesitaba verla, había pensado incluso llevársela a casa, con Pamela detenida ella podría vigilarla y estando con la niña todo sería más fácil. No escuchó los gritos de la señora Davis cuando le reprochó lo que iba a hacer, tampoco escuchó las palabras de Úrsula que le decía que no podía ayudarla que era una locura. Ni tampoco a Sam cuando le explicó que su hermana necesitaba estar en el hospital que no lo iba a pasar bien pero era necesario. Y es que Parker tenía un dolor en el pecho que le impedía pensar con racionalidad, nadie había conseguido que se diera cuenta que lo que trataba de hacer era una locura. Como le dijo la señora Davis solo Kristina sería capaz de hacerle ver su equivocación y con eso, le haría más daño del que ya le había hecho. Desoyó a todo el mundo, porque lo único que sabía era que necesitaba ver a Kristina. Los médicos decidieron dejarle diez minutos, no más. La dejaron pasar a la habitación donde se encontraba, eso sí, le advirtieron que estarían vigilantes. Al verla de espaldas asomada a la ventana con aquel pijama azul y el pelo suelto y alborotado su corazón le dio un vuelco. No sabía cómo reaccionaría pero seguía creyendo que en el fondo el amor que sentían sería quien las salvaría de aquel desastre que había llegado a sus vidas.

—Kristina —la llamó con la voz temblorosa. Pero Kristina no se giró—. ¿Cómo estás?

—¿Acaso te importa? —preguntó sin volverse.

—¿Cómo puedes hacerme esa pregunta? ¡Por supuesto que me importa! —Se acercó a ella con esa necesidad que nadie entendía pero ella sentía de abrazarla, besarla, decirle que la amaba.

—Un día hace algún tiempo en clase dijiste que las tramas de las historias de amor eran a veces demasiado previsibles ¿te acuerdas de lo que sigue? —Parker no contestó se mordió el labio inferior y cerró los ojos—. ¡Claro qué te acuerdas! Decías con gran acierto que del amor al odio nada más hay un paso ¿y sabes qué? Yo ya he dado ese paso.

—Kristina… escúchame…

—Vete, quiero que le digas a mi madre que venga, no quiero volver a verte entrar en esta habitación.

—Kristina necesitas estar aquí…

—Déjame sola.

—Mírame por favor —le rogó a punto de tocarla. Entonces le cogió suavemente del brazo haciendo que le diera un golpe para apartarla—. Kristina no me has dejado otra opción necesitas ayuda.

Kristina no contestó parecía no afectarle el estado de Parker, ni sus lágrimas que otras veces no podía soportar y siempre la abrazaba besándola hasta calmarla.

—¿Kristina, mi amor, qué nos ha pasado?

—Vete y no vuelvas más.

Siguió sin girarse, la respiración se había alterado, no se movió ni descruzó los brazos, apretaba los labios y un temblor se apoderó de su barbilla. Tan solo cuando escuchó la puerta cerrarse resopló dejando que toda la tensión que tenía acumulada saliera en una sacudida en todo su cuerpo que le hizo caer fulminada al suelo.

Una vez se metió en el coche, Parker apoyó la cabeza contra el asiento cerró los ojos mientras las lágrimas caían por sus mejillas. Lo hacían con rapidez porque el llanto se había apoderado de ella, sentía que se había quedado al borde del precipicio sin saber qué hacer. Kristina la odiaba, y lo peor era que estaba serena y lucida como para decir lo que dijo. Se acordaba de aquellas palabras que muchas veces repetía en sus clases. En ese instante de soledad dentro del coche se sintió más sola que nunca, más desgraciada que nunca, más devastada de lo que nunca antes había estado en su vida, notaba como el corazón se le hacía trizas, había ido con la esperanza de poder hablar con Kristina, llevársela a casa junto a Ingrid y juntas luchar por su recuperación como habían hecho siempre. Pero no contó que siguiera con ese odio hacia ella que le hizo sentir mucho más culpable de lo que ya se sentía. Lloró hasta que ya no tuvo más lágrimas, entonces descolgó el teléfono y llamó a Alexis. Le explicó lo que había sucedido y el ruego de Kristina. Después se fue a la universidad con el alma rota, pero necesitaba pensar en la manera de sacar adelante a Ingrid y a ella misma.

En casa la esperaba la señora Davis. Por su cara supo que lo que iba buscando con la visita a Kristina no lo halló. No le hizo falta preguntar, tan solo se acercó a ella la abrazó pero fue incapaz de decirle nada. A Parker la visita al hospital la había roto.

Todos en esos dos días que habían pasado se mostraban apesadumbrados y muy preocupados por la situación en la que veían a Parker. Por esa razón, Noah una vez cerró la ferretería se dirigió hasta casa de Parker, estaba preocupado por las dos pero en ese momento sabía que a la única que podía ayudar era a Parker.

—Está en la cama, la he hecho acostarse.

—No sé por qué ha ido. Kristina aún sigue con la toxicidad en su sangre…

—Vienen Alexis y Sonny para llevársela.

—¿Cómo? —La miró aturdido.

—Sí, Kristina le ha dicho que quiere que venga su madre y han decidido llevársela.

—¡Pero!

—Noah, Parker es la que decide aunque desgraciadamente no está en condiciones de tomar decisiones. No solo ha llamado a Alexis para que vengan a llevársela, también ha aceptado el trabajo en la universidad.

—Solo falta que ahora le pase algo a ella.

—Mucho me temo que a Parker se le rompió el corazón en el momento tomó la decisión de internarla en el hospital. No creo que se recupere de eso.

—¿Y qué vamos a hacer? —La miró realmente preocupado.

—Es la primera vez desde que las conozco que me siento desbordada ante lo que está ocurriendo, incapaz de ver cual es la solución.

Al día siguiente, Parker se levantó y preparó a la pequeña Ingrid, se la llevó hasta la ferretería. Allí comenzó a trabajar. Dejó a la niña en un parque que Kristina había comprado y lo tenía desmontado. Se encargó de montarlo y acondicionar todo para que pudiera estar allí con ella mientras trataba de ver como solucionaba los problemas. Lo primero que hizo fue hablar con algunos de los clientes que habían dejado de comprar, les pidió disculpas asegurándoles que no volvería a ocurrir pero le fue imposible reconducir la situación. Buscó en los listados que Kristina tenía para poder contactar con nuevos clientes e hizo algunas llamadas, la respuesta fue negativa. Al final de la mañana cuando los chicos cerraron los hizo entrar al despacho para explicarles cual era la delicada situación, y su decisión sobre volver a la universidad.

—Parker nosotros podemos hacernos cargo de las ventas, de llevar la ferretería no sé de buscar nuevas ofertas, nuevos clientes —le dio preocupado Noah.

—Debimos avisarte de lo que estaba ocurriendo —dijo finalmente Linda con tono apesadumbrado.

—Ahora ya no merece la pena darle vueltas a eso. Solo os pido que me ayudéis a llevar esto para ver si podemos remontar, no tengo dinero y no sé cómo lo voy a hacer. Pero lo que no estoy dispuesta es a que tengáis que trabajar sin cobrar. Dependo de vosotros y más si voy a tener que ir a la universidad.

—Cuenta con nosotros —dijo segura Linda.

—Gracias.

Su sonrisa se marcó tan apagada en el rostro que los dos sintieron una profunda pena por ella.

Mientras Parker trataba de solucionar el problema, en Port Charles, Alexis y Sonny acababan de llegar con gesto preocupado al aeropuerto. Que Parker les hubiera pedido que fueran a recoger a Kristina les daba muestras de cómo estaba la situación. Antes de dejarlos en el aeropuerto de Port Charles, Sam insistió a Alexis para que no se enfrentara a Parker. Al llegar a Eugene, la señora Davis fue a recogerlos. Durante el camino les expuso su pensamiento que para ella era un error llevarse a Kristina que debía quedarse en el hospital porque para recuperarse una de las cosas que la podían motivar era su hija. La pareja se miró sin saber muy bien qué decir. Al llegar a casa, Parker les abrió la puerta con la pequeña en brazos, a los dos les impactó ver su rostro. Tras saludarles como era su costumbre nada de besos ni abrazos, pasaron hasta el comedor. Los dos estuvieron un rato dedicándose a su nieta hasta que la señora Davis decidió quedarse para hacerse cargo de la niña y que pudieran hablar tranquilos. Les había preparado té para ellas dos y café para Sonny, Parker fue directa al problema les habló claro del comportamiento de Kristina en el hospital y lo que le había pedido.

—A mí no quiere verme —dijo con la voz rota y las lágrimas asomando por sus ojos—. Lo siento, me siento culpable y…

—Vamos Parker, eso no es así —trató de calmarla Sonny.

—Bueno… ahora ya está —dijo Alexis con tono un tanto irascible pero apenada de verla en aquellas condiciones.

—¿De verdad crees que lo mejor es que nos la llevemos? —Le preguntó Sonny.

—Creo que es lo que les va a pedir. Me dijo que quería que su madre viniera y la conozco, bueno… creo que a pesar de su comportamiento sé lo que quiere, alejarse de mí.

—He hablado con el centro de desintoxicación de Port Charles, tengo reservada una habitación y los médicos están preparados. No vamos a decirle nada de esto y dejaremos que sea ella quien decida. Estoy seguro que en cuanto mejore todo esto pasará, Parker.

—Ojalá —dijo mientras se formaba un puchero en su barbilla.

—Otra cosa, voy a darte el dinero de la deuda. ¡No! —La cortó justo cuando iba a hablar—. No Parker, no vamos a dejarte colgada con algo así, ni siquiera me parece bien que vuelvas a dar clases con la niña tan pequeña ¡cómo para dejarte sola con todo esto! Lo hemos hablado Alexis y yo hemos decidido pagar la deuda. ¿Una vez solucionado ese problema, qué vas a hacer con la ferretería?

—No lo sé, quiero pensar que Kristina volverá y ese era su sueño hacer una gran empresa, nos iba muy bien… lo estaba haciendo muy bien —sonrió mientras se mordía el labio inferior para agregar—. Esa maldita mujer la manejó de tal manera que no solo ha destruido nuestro matrimonio, si no que los clientes que habíamos logrado y nos estaba ayudando a pagar el préstamo han roto sus contratos con nosotros. Es como empezar de cero pero yo no tengo ni idea, de ahí que haya decidido dar las clases otra vez para al menos, pagar el sueldo de Linda y Noah.

—¿A ellos se les debe dinero? —preguntó Alexis preocupada.

—Sí.

Hubo unos segundos donde la pareja se intercambiaron una mirada de desasosiego ante lo que había provocado Kristina.

—De acuerdo —Sonny se pasó las manos por la cara en actitud derrotada—. Vamos a sentarnos a ver las cuentas, dejaremos resuelto el tema económico mientras Alexis va a hablar con Kristina. ¿Y qué va a pasar con Ingrid mientras das clases?

—Muy cerca de la universidad hay una guardería, ya he preguntado y la dejaré allí mientras estoy trabajando.

—Pero es muy pequeña todavía —dijo Alexis.

—Lo sé, pero… no puedo estar pidiendo favores a todo el mundo. Debo solucionarlo yo.

—¿Y vas a sobrecargarte? Parker no estás sola… —Sonny trató de decirlo con suavidad

—No, esto es cosa mía. Espero que Kristina se recupere pronto y vuelva —lo dijo con una sonrisa de esperanza que a los dos les conmocionó—. Solo espero que vuelva.

Ambos se percataron que estaba realmente afectada, vieron tanta culpabilidad en ella que entendieron su necesidad de arreglarse sola. Hasta Alexis que iba convencida de acusarla se vio desarbolada por aquel estado en el que Parker estaba sumida.

Para Alexis llegar al hospital donde su hija estaba ingresada era un mal trago, no pensó que después de casarse con Parker pudiera tener un problema así. Era algo que había cogido a toda la familia por sorpresa nadie entendía qué había pasado, menos todavía, que Parker no fuera capaz de darse cuenta a tiempo.

La señora Davis iba con ella, pero el recorrido lo hicieron en silencio afectadas por todo cuanto estaba sucediendo. El doctor recibió a Alexis en su despacho.

—Tras la visita de su esposa hemos tenido que atarla nuevamente, se desmayó y al despertar volvió a estar agresiva.

—Doctor, Parker nos ha dicho que nos la llevemos.

—¿Cómo? —Las miró extrañado por la decisión de Parker.

—Ella está convencida que es el problema de Kristina.

—Pero si no he visto pareja más unida que ellas —les dijo sin perder su asombro—. Siempre han venido juntas a las revisiones de Kristina, es cierto que ahora está en unas condiciones difíciles pero…

—Doctor, yo tampoco estoy de acuerdo, pero Parker piensa que ahora cuando entre su madre le va a pedir que se la lleve —le aclaró la señora Davis.

—En ese caso, la última palabra la tiene la señora Forsyth. Kristina está inhabilitada por ella.

Aquella frase le dolió a Alexis.

Entraron el doctor y Alexis a la habitación donde Kristina estaba con las muñecas atadas a las barandillas de la cama, aquella visión dejó a Alexis totalmente fuera de lugar. Se le llenaron los ojos de lágrimas y sintió un dolor en su corazón imposible de soportar. El quería estar presente para ver la reacción de Kristina.

—¡Mamá! ¡Mamá! —Le dijo desesperada al verla.

—Kristina, hija… cariño…

—¡Llévame contigo! ¡Llévame a casa! A Port Charles, por favor… no quiero estar aquí… por favor por favor…

Lo decía llorando de una manera incontrolada, cerraba los ojos mientras hacía fuerza con los brazos elevándose en la cama. Echaba la cabeza hacia detrás y trataba de soltarse.

—Tranquila, cariño, te vienes con nosotros a casa.

—¿De verdad? —La miró calmándose.

—Sí —le acarició la cabeza mientras ella lloraba también.

Los papeles se prepararon lo más rápido posible, Sonny apareció en el hospital junto a Parker. Pasaron al despacho del doctor que miraba a Parker con cierta lástima. La había visto preocuparse por Kristina, por su recuperación desde que llegaron a Eugene. También vio su desesperación cuando descubrió el tema de las pastillas. Su locura cuando pidió verla a pesar de decirle que no, y allí estaba frente a él con un gesto marcado en su rostro que le hacía entender que estaba destrozada. Alexis y Sonny la observaban como firmaba los papeles para dejar que saliera del hospital. Ambos sabían que su decisión le debía estar rompiendo el alma. Notaron como le temblaba la mano cuando firmó y su intenso silencio ante la mirada triste de los dos. El doctor se percató de toda la escena tenía delante a Parker que por su expresión no verbal tenía claro que aquella mujer estaba a un paso de romperse.

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10 pensamientos en “PARKER Y KRISTINA. HERIDAS EN EL CORAZÓN. Cap. 9

  1. Ja ja ja estoy segura que no tienes fiebre. Estoy de acuerdo contigo, en toda experiencia que vives en la vida y compartes con otra persona, ya sea pareja, amigo o familiar, siempre se ve el mismo asunto de dos manera diferentes, y no tiene que ser que una tenga razón y la otra no, simplemente esta historia habla de emociones y sentimientos, un mismo problema puede crear una emoción diferente en cada una de ellas. De ahí que yo no me atreva a culpar a Kristina. Y tampoco sabemos el motivo por el que se ha querido ir con sus padres. Y me atrevo a decir algo más ¿realmente odia a Parker?
    Creo que compartimos algo las dos, la precipitación nunca es buena, pero hay que partir de una base que no puede olvidarse LA DIFERENCIA DE EDAD para lo bueno y para lo malo es de este hogar que han querido edificar Parker y Kristina el cimiento sobre el que se construyó. ¿Será verdad que van en direcciones y tiempos diferentes por la edad? Y comparto contigo algo más. ¿Cómo Parker con su inteligencia, su experiencia en la vida no vio que algo grave sucedía? Ella conoce a Kristina tened en cuenta que en estos momentos ellas llevan más de dos años y medio juntas desde que se conocen. Por eso mantengo lo dicho, 50% de responsabilidad que espero a lo largo de la historia podamos ir entendiendo ambas actitudes si se entienden o como decía ayer, a veces se hacen las cosas sin ser capaz de encontrar explicación.
    Un abrazo y muchas gracias por comentar, Solete.

    PD. Me parece estupenda la idea del club de fans de Parker, creo que lo voy a proponer en Twitter jajajajaja.

  2. Buenas tardes Idana, pobre Parker, como me la haces de sufrir, eso no lo puedo consentir, como yo soy igual que la Señora Davis que mi preferida es Parker, hoy instauro el club de fans de Parker, y yo como presidenta por supuesto jajaja bromas a un lado… tienes toda la razón, toda historia tiene dos versiones, el malo siempre será el lobo si nos quedamos con la versión de caperucita… la que lo ha liado todo ha sido Kristina, pero Parker es la mayor, debería haberse dado cuenta de que el comportamiento de Kristina no era normal (que para eso ella tiene ya un bagaje en la vida), que ese cambio tan radical seguramente se debía a algo más, no podía ser simplemente que hubiese dejado de amarla o que hubiera una tercera persona… por otra parte y sin que sirva de precedente, diré que Kristina no tiene la culpa de ser una persona débil e influenciable, Pamela elige bien a sus víctimas y las maneja a su antojo hasta que las exprime por completo económicamente hablando, y para eso se sirve de las drogas porque así se asegura tenerlas bien cogidas. Mi adorada lo va a pasar muy mal, el tratamiento puede durar meses, pero es necesario que así sea para que Kristina se recupere por completo, es lógico que se quiera ir con sus padres, tanto la ha malmetido que ha acabado por creérselo todo, ahora mismo está en el mundo irreal que le ha creado Pamela. Lo que sí que está claro es que todo empezó por algo, igual se sintió apartada por Parker, se sintió sola, igual tiene celos de su hija, de todo el tiempo y atenciones que Parker le dedica (no sería la primera persona que conozco que se siente así, con razón o sin ella). Sigo diciendo que se precipitaron al tener un bebé tan pronto, primero tenían que haber afianzado su matrimonio, qué más da si los hijos los tenía la una o la otra, no por ello Parker hubiera sido menos madre. Creo que toda la situación les ha venido grande y no han sabido manejarla. Solo les queda aprender de sus errores y si aún se aman, volver a luchar por su amor. Madre mía, yo defendiendo a Kristina, voy corriendo a por un termómetro, debo tener fiebre ja ja ja. Muchas gracias por este nuevo capítulo y por contestar siempre a nuestros comentarios

  3. Muchas gracias, te lo agradezco de corazón, que a alguien que maneja las palabras como tú le guste mi historia me alegra el día.
    Un abrazo

  4. Gracias a ti Alexandra por tu implicación con mi historia. No te disculpes por comentar, a mí me encanta poder entablar hasta donde puedo una conversación sobre mi historia y sus personajes.
    Yo no creo que haya una mala y otra buena en la historia, creo que hay una persona que no sabemos bien porque ha confiado en alguien que casi no conoce y que ha perdido el norte (algo muy común en la gente que es débil e influenciable, aquí habría que recordar a la Kristina anterior a Parker), y otra persona que de repente se ve con un problema que no ha sabido atajar. Parker veía el cambio en Kristina, ¿por qué tardó tanto en reaccionar? Todas cargamos contra Kristina por lo que está haciendo sufrir a Parker, pero Parker creo que también debe explicar que le hizo no actuar de la manera que lo ha hecho ahora. Por lo tanto y en como casi todas las relaciones, la cosa está repartida 50%. Partiendo de la base de que el error de Kristina es total pregunto ¿se puede perdonar a una persona que destroza a otra? Por eso digo que la acción se está desarrollando para de algún modo ver que camino recorrerá en el futuro y cómo quedan cada una de ellas marcadas por este duro presente.
    Puede que nunca sepamos el motivo que hizo a Kristina caer en este error, porque a veces no necesitas una causa especifica a la que recurrir, a veces y creo que a muchos nos ha pasado, tu cerebro se convierte en tu enemigo haciéndote ver cosas que no hay o que no son reales empujándote a cometer acciones que después con el tiempo puedes darte cuenta que te equivocaste y te arrepientes, para entonces puede que ya hayas perdido tu oportunidad.
    Se me hace difícil explicar algunas cosas sin desvelar otras que van a ocurrir jajaja.
    Espero poder ayudarte a entender algo más la historia. ¡Igual te lío más!
    Un abrazo.

  5. Gracias por dar respuesta a mis comentarios los mismos que me llenan de alegría porque se que estas pendiente de lo que pienso y hasta de lo que siento, pero me tienes ya sin posibilidad de tener un as en la mano, no logro entender y creo que es preocupación de todas nosotras tus fieles seguidoras del porqué tanto odio para Parker es que no nos das ni una mínima pista para entender el comportamiento de Kristina, hasta el momento la mala de la película solo es Kristina y Parker de ser mujer amada pasa a ser víctima, creeme que no entiendo y hasta el sueño se me esta quitando ja ja ja ja.
    Gracias por el capitulo y mil disculpas por volver a comentar pero si no lo hago me ahogo.

  6. Hola Alexandra. Estamos viajando a través del dolor en estos momentos, creo que Kristina ha descendido a los infiernos y recuperarse no es ni rápido ni sencillo. Hay que desgranar emociones difíciles. En este momento yo diría, hay que estar atentas porque este presente es el indicador de lo que va a ocurrir en el futuro.
    Un abrazo ¡y gracias por comentar!

  7. Holaaaa querida Idana Mmmm, que diré ya no aguanto tanto dolor por favor ya no mas capítulos de dolor has que Kristina ya reaccione y vuelva la Kristina que nos hacia suspirar por tanto amor y también regrese una Parker llena de ilusiones, que todo se destape de una buena vez para que entre otra vez el amor y el perdón. Por favor ya no mas dolor. Cuida mucho tu salud, Un fuerte abrazo.

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