PARKER Y KRISTINA. MALDITA HERENCIA. Cap. 50

Todos se cruzaron las miradas, sabían que en cuanto le dijeran que había sido Maura iba a pasarlo todavía peor. Pero antes que pudiera alguien decir algo, Kristina saltó y le dijo.

—Ha sido horrible, Melissa. Un tipo que Parker había encerrado. Pero para nuestra suerte llegaron los chicos y bueno, pudo llegar la ambulancia a tiempo para Parker.

—Mira que le he dicho veces que tenga cuidado.

—Y lo ha tenido, te lo aseguro. Ha sido muy valiente, es muy valiente —volvió a sonreírle.

—Recemos.

—Yo no sé pero te digo amén si eso.

—Está bien… no te preocupes ya lo hago yo —le sonrió de lado agradeciendo su sinceridad, esa que le había faltado para mentirle por una buena causa.

Catalina miró a las chicas y se apartaron con disimulo de ellas dos para poder hablar. Se pusieron justo en otro pasillo que cruzaba.

—¿Qué te han dicho, Catalina?

—Lo que le he dicho a Melissa, dentro de todo lo malo ha tenido suerte.

—Maldita Maura, ¡pero cómo se nos pudo pasar! —se quejó Laura.

—¡Quién iba a saber algo así! —respondió Kim—. Ahora, no os podéis creer lo que vimos, Kristina tenía las manos prácticamente repletas de sangre de aguantarle la herida, y estuvo vamos… fantástica ayudando a los médicos en todo momento. Estoy segura que si Parker ha aguantado ha sido gracias a su determinación a la hora de frenar la hemorragia.

—¿Quién sabía que estaban liadas? —preguntó Laura atónita.

—Dios… y lo peor es que el jefe Moss lo ha escuchado todo. Que yo sepa lo sabía el detective —dijo Kim molesta.

—¿Qué le ha pasado a Parker? ¿Cómo ha podido hacer algo así? Ella sabe a lo que se expone… A ver Kristina no voy a desmerecerla pero… ¡Dios que todas sabemos que esa chica no tiene cerebro!

—Pues espero que no se haya visto reflejada en Kristina y esté reviviendo su historia.

—¡Y Maura recordándole que había matado a Kareen! Pobre Parker, recordárselo así…

—Chicas, ahora mismo lo que necesitamos es que se recupere que no las tengo todas conmigo, estaban poniéndole transfusiones de sangre —apuntó Catalina

—Es verdad, ella ahí luchando entre la vida y la muerte, y nosotras aquí preocupadas por lo que ha tenido con Kristina, que ha debido ser un rollo pero que ¡Dios mío Kristina parecía estar totalmente enamorada de ella por lo que decía! Me ha dado una pena terrible, y con la fuerza que se lo decía… sí yo creo que es de ella de quien se ha enamorado.

—Yo creo que lo está —apuntó Catalina.

—Por eso cuando atacó su casa disparó al cuarto de Parker y no al de Kristina, porque ella sabía que estaban liadas al escucharlas hackeando su móvil.

—¡Mira… si Parker sale de esta! Por lo menos la muy desgraciada conociéndola como se ponía de celosa ha debido de sufrir lo suyo escuchando a las dos en plena faena.

—Siempre dije que era mala.

—Eso lo decíamos todas, Judi. Pero Parker no lo veía y cuando lo vio ya fue tarde.

—Bueno, a ver, mantengamos la mentira que ha dicho Kristina que ha estado rápida como una gacela, la chiquilla —dijo Catalina.

—¡Dios por eso estaba tan nerviosa en el coche cuando os estabáis besando! —exclamó Kim pero con un susurro.

—Vamos a dejarlo ya —finalizó Judi aquel intercambio de frases.

Salieron al pasillo y Melissa parecía seguir rezando mientras Kristina que tenía un gesto compungido total pero se mantenía lo más firme posible. Vieron que el jefe Moss se había alejando caminando y el detective aprovechó para situarse a su lado.

—Jefe… con respecto a todo lo que ha escuchado…

—Detective, ahora mismo es de lo último que quiero hablar.

—Lo sé, lo sé…

—Confié en Parker, precisamente porque sabía que ella no me iba a fallar.

—Bueno… ella no le ha fallado, sin duda ha conseguido que Kristina sea una chica muy diferente.

—No quiera que el cambio de Kristina sea como el aceite y el agua que no se mezclan, por muy por encima que quede eso, lo otro sigue estando presente y sabe de la gravedad del caso.

El detective sabía que al jefe Moss era complicado hacerle entender porque uno se saltaba las reglas, él mismo más de una vez estuvo en su despacho requerido por él para llamarle al orden y la inspectora era la que daba la cara por el detective. Y cuando se quedó solo cerró los ojos rogando que no le pasara nada, aquella mujer desde que había llegado al departamento lo había cambiado todo. Sobretodo, había conseguido un grupo de gente que valía la pena. Y entre esa gente había un muchacho que estaba destrozado sentado en la sala en un rincón. Le dolió verlo así. Y se acercó a él.

—¿Qué pasa, muchacho?

—La culpa es mía —susurró Wally.

—No, hijo, la culpa es de esa mal nacida.

—Debí ser más rápido… Si se muere…

—Primero que nada, no se va a morir ¡buena es la inspectora! Si se entera que estamos aquí en lugar de metiendo en chirona a Anita sería capaz de parar la operación levantarse y ponernos firmes. Segunda, has hecho casi un milagro encontrando una señal de teléfono en un segundo sótano metidas en un agujero. La inspectora cuando salga de está, va a estar muy orgullosa de ti. Como lo estamos todos ¿vale?

—Gracias, detective.

Melissa estaba mirando a un punto muerto del suelo, hacía mas de una hora que Catalina había dicho que la tenían que operar con cuidado por la cercanía de la bala al corazón. De vez en cuando suspiraba con fuerza. Hasta que giró la cabeza hacia Kristina y le dijo.

—Haz el favor de llorar, deja de preocuparte por mí, ¡y llora o vas a reventar! Sé lo que significa mi hija para ti y lo que ha debido significar estar con ella en ese momento.

—No… yo…

—Kristina, estamos juntas en esto, las dos. Si yo lloro, ¿vas a decirme que tú no puedes sintiendo el amor que sientes por ella?

Aquellas palabras tuvieron el mismo efecto que cuando en un embalse se abre la compuerta para que salga el agua, de la misma manera bastaron para que Kristina rompiera en un llanto como los que últimamente tenía pero mucho mayor porque sentía que se le había roto el corazón. Melissa la abrazó con fuerza cerrando los ojos por un momento para retener sus propias lágrimas.

Ver a Kristina en aquel estado fue algo que sobrecogió a todo el equipo, en especial a las chicas que se daban cuenta del por qué de aquellas miradas entre ellas, alguna sonrisa y, sobretodo, aquella pregunta sobre enamorarse que les hizo Kristina. Verla llorar en el pecho de Melissa les hizo darse cuenta que se había enamorado de Parker. Y si sobrevivía a aquel disparo no estaban seguras de que la inspectora no hiciera sufrir a Kristina porque todas sabían que no quería tener ninguna relación, además, que fuera Kristina les generaba dudas, no era para ellas la mejor opción para darle de nuevo una oportunidad al amor.

Y mientras Melissa acunaba a Kristina, el detective cruzó una mirada con ella que le mostró estar derrotado, ella sabía lo mucho que quería y admiraba a su hija, pero también el aprecio que había cogido a Kristina.

Pasó hora y media cuando las puertas del quirófano se abrieron y salió el médico. Todos se pusieron en pie, Kristina ayudó a Melissa mientras Catalina también la sujetaba.

—¡Sin duda alguna esta mujer es fuerte y quiere vivir! Me lo ha demostrado llegando al hospital con vida y superando esta operación. Pero eso no significa que esté fuera de peligro. Vamos a dejarla las siguientes horas en cuidados intensivos para tener controlado el ritmo cardíaco y el corazón. Hemos podido extraer la bala sin hacer ningún daño colateral, más allá de los que la misma le ha causado.

—¿Usted cree que a pesar de todo esto que ha dicho mi hija va a soportar el postoperatorio?

—Todas las madres me hacen la misma pregunta, si fuera otro paciente le diría lo veo complicado, con su hija está complicado pero es fuerte. Y eso es muy importante, la verdad.

—Gracias —le sonrió.

—¿Podemos pasar a verla? —preguntó ansiosa Kristina.

—Bueno, voy a dejar pasar solo a la familia —dijo mirando a Melissa.

—Yo soy su novia -respondió con rapidez Kristina.

—En ese caso, en el orden que quieran entran la ven están cinco minutos y salen.

—Gracias, doctor. Entraremos las dos ahora si no le importa.

—Ve Melissa —la animó Kristina.

—Yo la acompaño -le dijo el médico.

Ante la mirada de todos Kristina se puso un poco nerviosa. Empezó a notar como se le sonrojaban las mejillas y sonrió con cierto apuro.

—Es que no me iban a dejar verla si no digo eso —se disculpó.

—¡Aquí no hacemos nada! Todos a trabajar, ¡vamos a encerrar a Anita y a ese tipo se le van a ir las ganas de volver a tocar a la inspectora! —dijo el detective moviendo los brazos para que fueran saliendo uno a uno.

—Avísanos si pasa algo —le dio Kim.

—Claro, sí.

—Detective, ¿por qué me miran así? —le preguntó un tanto asombrada.

—Kristina, eres una principianta en esto, buena pero principianta. ¿Tú recuerdas todo lo que le has dicho a Parker? —elevó las cejas.

—Todo no.

—Así a groso modo —le dijo moviendo graciosamente las manos.

—Algo.

—Que la amabas, la querías y que habías tenido mucho sexo y muy bueno…

—¡No! —entonces miró al jefe Moss que estaba esperando que acabara de hablar el detective.

—¡Sí! —asintió cerrando los ojos y contrayendo la barbilla.

—Madre mía de mi vida.

—Eso… ¡la que has liado! —le dijo con gesto preocupado—. Tengo que marcharme que el jefe ya está lo suficientemente cabreado como para encima estar aquí de cháchara contigo… En cuanto la hayáis visto estría bien que os fueráis a casa a descansar.

-No, yo me voy a quedar aquí.

-De acuerdo. Un par de cosas, me gustaría que no hables con el jefe Moss, deja que sea yo quien lidie con él. Pero me gustaría actúa en esta frase con un te prohibo hablar con él.

-Vale -asintió nerviosa.

-La segunda cosa es, que me siento muy orgulloso de ti, sin tu habilidad con el móvil no hubiéramos podido ayudaros.

Y Kristina se le echó al cuello, el hombre sorprendido no sabía donde colocar las manos. Porque además cuando Kristina abrazaba lo hacía con todas las consecuencias. Al separarse se le habían llenado los ojos de lágrimas y una sonrisa triste marcaba su rostro.

-Me voy. Ah y lo de ocultar a Melissa el tema de Maura, ¡de sobresaliente!

-¿Entonces ya podemos decir que oficialmente le caigo muy bien como futura novia de Parker?

-Eso me va a costar algo decidir pero vas por buen camino. Trata de descansar -le dijo sonriendo.

Al quedarse sola en el pasillo sintió como el miedo se apoderaba de ella, no sabía cómo lo había hecho, siempre había sido más bien una hipocondríaca, odiaba la sangre, los hospitales y todo lo que tuviera que ver con enfermedades, pero sin embargo, se había dejado media alma tratando de detener aquella hemorragia. Se mordió el labio y se sentó. Siempre había escuchado decir a su abuela que tan solo había una cosa en la vida que podía hacernos mejores y llegar a hacer cosas que no se podían imaginar, aquello era el amor. Entonces sonrió de lado, daría su vida por Parker. Y entonces le llegaron las palabras que había escuchado de Maura, sobre que Parker había matado a Kareen. Y aquello le hizo sentir un pánico desmedido, un miedo atroz. Fue tan intenso que agradeció ver a Melissa. Se levantó con rapidez para ayudarla a sentarse.

-¿Qué tal, Melissa?

-Está dormida, tiene un golpe en el ojo.

-Sí, sí casi me muero cuando le pegó.

-Dios mío… siempre le dije que fuera médico… al menos no le iban a matar de un balazo.

-Bueno, pero Parker es muy buena en lo suyo, hubiera sido un auténtico desperdicio que fuera médico.

-¡Pasa que te están esperando! Kristina, yo no le he hablado, no he querido alterarla.

-De acuerdo, yo tampoco le hablaré.

-Inténtalo -sonrió de lado entendiendo que aquello sería imposible.

Kristina con su camiseta de Policía, entró hasta el cuarto que la acompañaron. La enfermera con una sonrisa le hizo pasar. Al estar frente a Parker sintió un nudo en su corazón. Se acercó a ella llevaba el brazo izquierdo en cabestrillo, una gran bolsa de sangre colgaba del hierro de la cama, y otros goteros estaban puestos en su brazo. Era cierto que el golpe del ojo se le había hecho un poco amoratado, pero con todo aquello, a Kristina verla allí luchando le parecía un milagro. Se acercó por la parte del brazo en cabestrillo. Le acarició con cuidado la frente, le sonrió y trató de guardar silencio como le había dicho Melissa.

-¡Oh, no puedo estar callada! -se quejó-. Parker por favor confío en ti porque sé que no me puedes abandonar, tú no me vas a abandonar. Si yo estuviera en tu lugar lucharía por no abandonarte a ti. Me has salvado la vida, eres maravillosa. Y voy a estar aquí sin moverme, esperando que me digan que te has despertado y me estás llamando. Yo te llamaría a ti.

-Hola… -entró una enfermera.

-Hola.

-¿Eres su novia?

-Sí -sonrió ante la mirada penetrante de aquella mujer.

-Se va a poner bien. Es muy fuerte.

-Gracias… eso espero.

-Se va a poner bien. Cuídala.

Aquella mujer le pareció un poco extraña pero le gustó que le dijera que se iba a poner bien con tanta rotundidad.

-Kareen -susurró Parker sin fuerza.

-Parker… cariño… Todo está bien, mi amor, todo está bien y vas a ponerte bien. Te quiero -susurró mientras con suavidad le rozaba la frente aunque sentía como le dolía el corazón. Se repuso y le susurró en el oído-. Te quiero.

Cuando salió, Melissa estaba sentada con las dos manos sujetando el bastón. Al ver a Kristina no supo muy bien como tomarse aquel rostro, llevaba una mezcla de tranquilidad, dolor, calma, desespero. Melissa se puso en pie con alguna dificultad y esperó.

-Ha hablado -le dijo con una media sonrisa.

-¿Qué te ha dicho?

-Ha llamado a Kareen.

Y entonces, Melissa, comprendió aquel rostro, todas las emociones contradictorias que existían en él. La abrazó con fuerza mientras Kristina pasaba sus manos por la cintura dejándose querer. Lo necesitaba.

En el departamento el ánimo preocupado de todos era palpable. El jefe Mos se había encargado de hablar con Anita y su abogado, con la presencia del fiscal. La mirada de aquel hombre que tanto quería a Margaret se había vuelto fría como el hielo, Lisa trató de rogarle para que tuviera compasión por su edad y el estado de sus huesos. Le echó la culpa a Anita por proponerle envenenarla. Pero pronto se dio cuenta que Eric no iba a tener compasión ni de ella ni de sus huesos. Al finalizar con ellas salió de la sala de interrogatorios y al pasar por delante de la mesa del detective le dijo que fuera a su despacho. Kim lo miró seria, podía imaginar para que lo requería allí. Laura y Alex que estaban rellenando los informes se detuvieron para cruzarse una mirada preocupada. La inspectora ya tenía un expediente, otro sería demoledor para ella.

-Y los dos por lo mismo, por dos mujeres -susurró Laura.

-Pero esta vez sería injusto, Parker hizo bien su trabajo, ha defendido casi con su vida a Kristina, eso debería prevalecer a toda la maldita burocracia.

-Las cosas no funcionan así, Alex -susurró Kim-. Y ahora sabiendo todo lo que sé sobre Kristina, creo que no es tanto la falta que pueda ponerle el jefe Moss, más bien él confió en Parker en que ella respetaría a Kristina.

-¿Y si ha sido Kristina la que no ha respetado a la inspectora? -preguntó él con gesto elocuente-. ¿Entonces?

-Yo opino como tú, Alex. Estoy de acuerdo contigo, pero ya sabes que el jefe Moss es implacable con las normas.

Los tres miraron hacia el despacho donde en ese instante, el detective se había sentado. Por el gesto al sentarse, todos percibieron la preocupación de aquel hombre duro que en el hospital les había demostrado que también tenía corazón.

Dentro del despacho, el jefe Moss se mostraba serio.

-¿Qué han conseguido de la declaración de Tomas?

-Cuando salió de la cárcel, Maura lo estaba esperando le dijo que tenía un trabajo para él y aceptó porque le había dado mucho dinero y al finalizar hoy el trabajo tenía para él un billete de autobús y más dinero. Según él los dos intentos de atropello de la inspectora los hizo Maura, él tan solo participo en el tiroteo a su casa y en llevarlas hasta el zulo ese.

-En el tiroteo y posterior secuestro.

-Exacto.

-¿Qué le han propuesto para que reconozca su participación en el tiroteo?

-Bueno, no le hemos propuesto nada, jefe. Tan solo le hemos dicho que un vecino nos dio su descripción más o menos -lo dijo serio elevando un poco la barbilla-. Ese tipo es un asesino, pero muy torpe.

-Maura lo preparó todo de un modo muy meticuloso, si hubiera sido la mitad de buena como policía.

-Suele pasar, los malos para hacer maldades son muy buenos, si emplearan esa maldad en sentido contrario el mundo sería mucho mejor. ¿Algo más jefe?

-Sí.

-Si me va a preguntar por la inspectora y Kristina, le voy a poner las cosas muy claras. Usted le pidió que la protegiera, y eso ha hecho protegerla. Ha arriesgado su vida por salvarla a ella. No solo una vez, varias se lo recuerdo. Ha cumplido a la perfección con su cometido. Pero voy a ir más allá. No solo la ha salvado de todo lo que ha sucedido a su alrededor, también la ha salvado de sí misma, la inspectora le ha ayudado a lo que nadie la ayudó, a aceptarse. Me gustaría que tuviera esto en cuenta porque creo que el cambio de esa chica es brutal, si al principio me hubieran dicho que la vida de la inspectora iba a estar en sus manos, me hubiera horrorizado, pero debo reconocer que no solo ha estado a la altura sino, que ha superado todas las expectativas que uno puede tener cuando disparan ante ti a la persona que más te ha ayudado en todos los sentidos. Usted será el que tome la decisión, yo no puedo entrar ahí pero ha visto que Kristina ha sido una parte muy importante para poder llegar a las cuentas de Anita, sin el apoyo de la inspectora no lo habría hecho. Jefe… -se incorporó en la silla mirándolo con gesto derrotado-. En otras ocasiones Parker ha estado sentada aquí defendiendo cualquier metedura de pata mía por hacer lo que yo creía y usted no tolera que es saltarse alguna norma con el fin de conseguir cualquier confesión, detención o lo que sea, hoy voy a defender a la inspectora hasta el final, porque esa mujer con paciencia, con determinación, con amor y pasión, sí, pero con el corazón ha ayudado a una chica que la vida le importaba poco, la ha hecho crecer y aceptar que lo que le ocurrió en el pasado no fue por su culpa, ella le ha dado la vuelta a su vida cuando nadie tuvo el valor de sentarse frente a ella y hablar, cuando lo único que recibía eran insultos y descalificaciones. Con la normativa en la mano, claro que puede sancionar a la inspectora, pero yo le diría algo… a veces… en la vida… hay que actuar con el corazón en la mano y entonces con el corazón en la mano debería de agradecerle que haya dado motivos a esa chica para luchar en la vida. Y ahora si me disculpa, me voy.

El detective salió con el paso cansado, con gesto serio y les dijo a todos.

-¡Se acabó el día por hoy! Largaros de aquí.

El tiempo se ralentiza en el pasillo de un hospital. Parece que pase lento y como si cada segundo llevara una aguja y fuera clavándose en la calma. Eso pensaba Melissa. No les habían dejado volver a pasar, esperaban allí en silencio sin hablar tan solo haciendo lo mejor que se podía hacer en aquel momento, rezar para que la evolución de Parker fuera todo un éxito. Estaban allí cogidas de la mano, Kristina había apoyado la cabeza en el hombro de Melissa y aquella visión hizo que a Catalina le saliera una sonrisa desde el corazón.

-¡Hola, chicas!

-¡Catalina! -le sonrió Melissa.

-¿Encanto, cómo estás?

-Bien, confiada en que va a despertarse pronto y nos van a decir que está fuera de peligro.

-¿Y tú? -miró a Kristina.

-Igual. Además una de las enfermeras me ha dicho que se va a poner bien.

-Te he traído una camisa para que te cambies si quieres, ahora si quiere ir chuleando por el hospital con esa camiseta horrible de policía.

-¡Es cierto, mira que es fea! -protestó sonriendo Melissa.

-Voy a cambiarme.

Kristina salió hacia el cuarto de baño para cambiarse y Catalina cogió la mano de Melissa.

-Es una gran chica, solo que ni ella misma lo sabía -le dijo Melissa.

-Sí, lo es. Y me encantaría que Parker se diera una oportunidad.

-Sabes tan bien como yo que no lo va a hacer.

-Debería, y le vamos a ayudar. Tendría que superar todo su pasado ya de una vez, nadie se merece la condena que ella se ha impuesto.

-Me ha roto el alma Kristina. Estaba allí con ella con todo ese amor que siente y mi hija lo único que ha hecho ha sido llamar a Kareen.

El tono de Melissa era tan derrotado que Catalina formó un puchero con su barbilla, al tiempo que cerraba los ojos y asentía. Ambas suspiraron fuertemente. Al llegar Kristina, Catalina entró hasta el mostrador.

-¿Crees que nos dejaran entrar otra vez? -le preguntó Kristina.

-Catalina seguro que lo consigue.

-Tengo ganas de verla, de que despierte y decirle que es mi heroína aunque se lo crea, ¡va a estar insoportable! Te lo digo yo -decía Kristina sonriendo.

-¡Lo sé! Una de las cosas que has conseguido es que mi hija vuelva a recuperar ese lado divertido, y no sabes lo que te agradezco que sea así.

Catalina salió y les explicó que estaba estable no había evolucionado a peor y eso era muy buena señal. Les dijo que podían entrar diez minutos cada una. Kristina le dijo a Melissa que pasara ella primero. Al quedarse solas, Kristina le hizo una pregunta que llevaba en su mente y necesitaba sacarla.

-Catalina, dime la verdad, ¿hay vida después de la muerte?

-Kristina no puedo estar hablando de esas cosas, no hagas caso a nada de lo que dijo esa loca.

-No lo digo por eso -la miró con cierto temor.

-¿Por qué lo dices? -la mirada de Kristina le hizo ver que estaba realmente preocupada.

-Porque tengo miedo que Parker elija irse con Kareen en lugar de quedarse conmigo.

Aquellas palabras de Kristina provocaron tanta pena en Catalina que sintió la necesidad de abrazarla fuertemente contra su pecho.

 

10 comentarios en “PARKER Y KRISTINA. MALDITA HERENCIA. Cap. 50

  1. Buenas noches, Kris.

    Estoy de acuerdo contigo, superar una muerte de la persona que amas debe ser muy difícil, más en la situación que sabemos de Kareen y Parker. Aunque seguimos sin escuchar a Parker.

    Gracias, un abrazo.

  2. Buenas noches, Nathalie.

    Sí, es una frase dura pero que refleja lo que siente realmente. Kristina está creciendo, a veces la vida te da la oportunidad de crecer ante cosas buenas, y a veces es al contrario.

    El detective es un amor de los de verdad. Lo has descrito muy bien.

    Otro abrazo para ti

  3. Buenas noches, Laura.

    ¡Gracias! Son duros pero necesarios por muchos motivos. Yo creo que es una hsitoria de amor, pero un amor diferente que no siempre se entiende.

    Un abrazo, amiga

  4. Buenas noches, Solete.
    Coincido completamente contigo, a Kristina el abandono de su abuela, sus propios miedos y su falta de autestima le habían empujado al infierno. El cariño de Melissa, el amor de Parker, el apoyo a su manera del detective, la amistad de Catalina han sacado su mejor versión. Jajaja ¡cómo van a poder detener su verborrea en ese momento! Imposible ¡qué se lo digan al detective!
    Sobre Parker, creo que lleva una carga muy pesada que sola ha demostrado no sabe superar, si Kristina es capaz de ayudarla como le dijo a Maura necesita comprensión, podrán ver algo entre ellas, pero dependerá de Parker.
    Laura y Kim, son amigas de Parker y cuándo tenemos pareja y a nuestras amigas no les cae del todo bien porque saben que hemos sufrido y no creen que esa nueva persona sea la adecuada pues creo que es normal ciertas actitudes. Pero sí, la que esté libre de culpa…
    Buen ejemplo, aunque a mí han un detective que me gusta mucho y me inspiró el detective Provenza de Major Crimes.

    Gracias a ti, un abrazo.

  5. Buenas tardes Idana,

    Madre mía de mi vida chiquilla, nos tienes en un “Ay”, menos mal que Parker es fuerte y se recuperará. Todavía nos queda saber cómo mató a Maura, de un disparo en la cabeza sí, pero ¿cómo? Si solo tenía un hilo de vida.

    Kristina ha estado de diez en todo, con lo del teléfono, ayudando a Parker y a los paramédicos, con Melissa, esta chica ha madurado en dos semanas lo que no está en los escritos, es asombroso lo que se puede conseguir con un poco de atención y cariño, bueno, y con sexo jajajaja porque vaya tela todos escuchando, pero así es ella, si de normal los nervios le pueden y no para de hablar, en una situación semejante ¿alguien pensaba que se iba a mantener calladita? Pues no, y se ha puesto a largar por esa boca y no se ha encomendado ni a dios ni al diablo. Pero ¿qué hubieran hecho los demás si están viendo morir al amor de su vida?

    Y Parker de nuevo nombrando a Kareen, Kristina tiene un largo camino por recorrer para que Parker la acepte como pareja, cierto es que nunca se va a olvidar de Kareen pero debería darse la oportunidad de volver a ser feliz con alguien, aunque claro, el hecho de haber sido ella la culpable de la muerte, no ayuda lo más mínimo. Pero algo que dice muy sabiamente Melissa es que Kristina ha conseguido que Parker recupere su lado divertido, eso ya es un buen comienzo, además, va a contar con la ayuda de las chicas y por supuesto del detective, seguro que entre todos lo conseguirán.

    Laura y Kim vaya tela con ellas, hablando tan mal de Kristina, y ahora es cuando tú me dices: la que esté libre de culpa que tire la primera piedra jajaja.

    Y ya por último, al detective me lo imagino como al sargento de homicidios Vince Korsak, de la serie Rizzoli & Isles, él no es tan cascarrabias pero no sé, me lo imagino así.

    Gracias por el capítulo y hasta la hora Parkris. 😉

  6. Espectacular los dos últimos capítulos!!! Lo que está aguantando Kris….primero el balazo de Parker y ahora que llame a kareen!!! Eso es muy duro….solo espero que se recupere pronto y podamos seguir viendo su historia de ¿Amor? Jajajaja me encanta!!!!
    Escritora mía eres toda una fenómeno!!!!
    Ánimos amiga un abrazo enorme

  7. Hola 😊
    🌻🌻🌻

    ¡Qué bella Kris! 😍😍😍 Me mato con eso: “Porque tengo miedo que Parker elija irse con Kareen en lugar de quedarse conmigo”
    Uff…. ¡Qué amor! 😍😍😭😭 Pobrecita, el terror que debe tener en su corazón, primero, viendo a Parker debatirse entre la vida y la muerte y segundo, verla aún enamorada de su Kareen 💔💔😪 pecaito mi Kris 😭

    Qué te digo del detective… 😍😍😍😍😍 Qué afortunadas son esas chicas al tenerlo a él… ¡Ese hombre vale oro! Si vieras lo que me llega cada una de sus intervenciones, sincero, leal, honesto, bueno en lo suyo, incluso gracioso con su mal genio (jaja), gran compañero, en fin…. UN AMIGO ¡Qué más se puede pedir! me encanta eso de que no se crea juez, sino simplemente comprenda, aconseje y ame por encima de “lo malo” que ven (vemos) los demás… ¡Gracias por regalarnos este pedazo de personaje!

    Para ti, un gran abrazo…
    🌻🌻🌻🌻🌻🌻🌻🌻🌻
    ¡GRACIAS POR TODO!
    🌻💚

  8. No sé que habrá ocurrido con Karen, que por lo que han dicho la mato Parker, en cuyo caso es entendible su actitud, me pongo en su lugar, amas con toda tu alma a una persona y eres responsable de su muerte, esto es un trago dificil de pasar…Kristina sigue demostrando un amor y una fortaleza necesaria para superar lo que han pasado, pero también para superar, esa culpa que siente Parker y la aleja de ella.
    Que decirte, que ya no te haya dicho, eres una escritora fenomenal y tus historias maravillosas, buenas noches, espero este mucho mejor de salud, chao, abrazos

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s