PARKER Y KRISTINA. MALDITA HERENCIA. Cap. 51

Buenas noches, quería perdiros disculpas por el retraso, estos días he tenido un problema y ha sido difícil poder escribir, colgar y contestar tanto en Twitter como por aquí. No ha sido esta vez un problema de salud mío, ha sido de mi gato el mayor y bastante grave. Pero parece que se va recuperando. Como decía mi abuela, a perro flaco todo son pulgas.

Gracias por vuestra comprensión.

En el pequeño box en el que se encontraba Parker, Melissa la miraba con la sensación de que estaba muy lejos, y necesitaba que volviera. No quería ponerla nerviosa con su presencia allí pero al mismo tiempo sentía que debía hacerle entender que la estaban esperando. Estaba segura que Kristina le habría dicho algo, y al pensar en ella sonrió levemente.

-Hola, mi amor, mi pequeña… Ya sé que no quieres que te diga mi pequeña, pero lo eres. Parker, necesito que vuelvas, necesito con todas mis fuerzas que te recuperes, cariño. Te estamos esperando todos. Siempre supe que tu gente te apreciaba pero lo que he visto hoy va mucho más allá de un aprecio, te quieren. Y te quieren de verdad. Y después… está esa personita que ha aparecido en nuestras vidas, digo nuestra porque es tan vulnerable pero al mismo fuerte que se ha ganado mi cariño. Me está tratando muy bien, me cuida y se preocupa por mí pero eso tú ya lo sabes. Hija, sé que vas a despertarte pronto, nosotras vamos a esperar a que lo hagas. Si me oyes, te ruego por favor, te des la oportunidad de vivir de nuevo, hacía tanto tiempo que no te veía con esa luz en la mirada, con esa sonrisa maravillosa… ¡Por favor, mi princesa! Te está esperando una vida repleta de cosas buenas, de felicidad, de amor, está mal que te lo diga yo porque soy tu madre, pero Kristina me ha puesto tanto al día que.. también de sexo también -sonrió divertida mientras le caía una lágrima que ya no podía retener-. Te mereces ser feliz, mi amor.

Catalina separó a Kristina de aquel abrazo, realmente la vio tan mal que trató de suavizar ese miedo que veía en sus ojos.

-Kristina, Parker ha pasado una situación muy traumática posiblemente estuvo soportando el dolor y la angustia de ver como perdía fuerza a medida que perdía sangre hasta que estuvo segura que tenía la fuerza suficiente como para disparar. Eso lleva un desgaste unido a una cirugía un tanto invasiva y peligrosa, todo eso es impactante para el cuerpo. Además ha tenido una parada cardiorespiratoria. Puede que incluso haya tenido una experiencia cercana a la muerte y no descartaría que haya podido ver a Kareen. Científicamente están demostradas todas estas experiencias, pero te diré más, al entrar al quirófano sentí que Parker no estaba sola, hacía mucho más frío de lo normal incluso oí que alguien se quejó por eso. Si Parker ha superado la parada, la operación y está aún ahí es porque quiere vivir. Y una de las razones por las que quiere vivir eres tú. Hacía mucho tiempo que no veía en su mirada esa calma que he visto cuando te mira a ti, has conseguido que haga algo impensable, que todos aún se están preguntado ¿cómo es posible que se haya saltado las normas? -Kristina tragó saliva y la miró un poco asustada-. Y es posible porque tú has derrumbado las murallas que ella ha creado en su corazón. Y es posible porque has llegado a tocar esa fibra que solo tocó Kareen. Pero la decisión de seguir o quedarse la tiene ella. Y para mí, ya la ha tomado.

-Cuando estaba con ella, ha murmurado su nombre -la miró con pena.

-Kareen fue una mujer muy importante para Parker, fue el amor de su vida y como te he dicho antes ¡quién sabe! Puede que se haya encontrado con ella en esa experiencia al tener la parada y por eso la ha llamado, no seré yo quien niegue esa posibilidad.

-Sé que debo darle tiempo, sé que tiene ese miedo y esa espina que no me quiere contar y que Maura…

-Olvídate de Maura, era una víbora y expulsaba su propia carencia como persona por la boca. Eso sí, debo decirte que todos estábamos con la respiración contenida escuchándote y quiero decirte algo. ¡Estuviste fabulosa!

-No sabes las ganas que tenía de girarme y… -cerró los ojos.

-Eso ya ha pasado y el pasado, pasado está. Ahora céntrate en estar tranquila para cuando Parker despierte, ¡y te aviso! Es una pésima enferma, si cuando despierte superas su insoportable estado de paciente, te diré que si quieres hasta puedes casarte con ella… ¡Vas a vivir un infierno, encanto!

-A mí me hace caso mira con la comida como ha cambiado -dijo mostrando una sonrisa orgullosa-. Y no me importa que sea mala paciente, lo superaremos después de esta vivencia creo que estamos unidas para toda la vida. Catalina yo solo quiero estar a su lado y si para eso debo esperarla, tengo todo el tiempo del mundo para que se recupere de sus heridas internas.

-¿Más tranquila?

-Sí. Espero que tengas razón y haya elegido la vida.

Por su parte en aquel box tan frío, Melissa no le dijo nada más porque ya las palabras no le salían. Aquellas máquinas no pitaban como en las películas ni abría los ojos y le decía, mamá. Sentía una zozobra importante desde que Kristina le había dicho que había llamado a Kareen. Por eso había rezado todavía con más fuerza.

-Lo siento pero tiene que salir -le dijo con amabilidad una enfermera.

-Claro.

Le dejó un beso sobre la frente mientras su temblor se acrecentaba y la enfermera tuvo que darse prisa para poderla coger porque estuvo a punto de caer.

-Mire he visto muchos casos aquí como usted comprenderá, su hija si está aún ahí es porque quiere vivir. Luego puede complicarse cualquier cosa, lo sabemos, pero si está viva es porque ha decidido luchar y cuando luchan normalmente viven.

-Gracias -le susurró con una sonrisa amable.

Al verla salir tanto Catalina como Kristina se apresuraron a ir a cogerla. Le ayudaron a sentarse y la enfermera le dijo a Kristina que pasara.

-Espere un momento, cuando Melissa esté bien voy.

-Pasa, pasa, Kristina, estoy bien.

-¿De verdad?

-Sí -le sonrió.

-Melissa creo que es mejor que vayas a casa, tienes que tomar la medicación y mañana volver.

-No quiero dejarla sola.

Entonces por el pasillo llegaron Kim, Laura y el detective.

-¿Tú crees que la vamos a dejar sola? ¿Tú crees que vas a poder mover a Kristina de aquí?

-Catalina, ayúdame a que si Parker sale de esta olvide todo lo referente a Kareen y se dé una oportunidad con Kristina. Me ha demostrado que ama a mi hija y no quiero que el miedo paralice a Parker.

-Te lo prometo, pienso como tú -le sonrió.

-Gracias.

-¿Qué tal, ha despertado? -preguntó Kim.

-Aún es pronto, aunque algo sí ha balbuceado -dijo Melissa tras el suspiro prolongado.

-Todo va a ir bien -la animó Laura.

-Detective siéntese -le dijo Melissa.

-¿No tendría que irse a su casa, Melissa? Aquí la inspectora está cuidada -el hombre se mostró preocupado.

-Sí, ahora lo hablábamos Catalina y yo, debo tomarme la medicación y no puedo estar sentada en estas sillas. Mañana vendré muy pronto. Supongo que me llamarán si pasa algo.

-¡No va a pasar nada, la inspectora es muy fuerte! De esta sale estoy convencido -le dijo sonriendo-. Yo me quedaré un rato más, no me espera nadie y puedo estar aquí, supongo que no estaré solo -le elevó las cejas para que ella comprendiera.

-Me temo que no -le sonrió.

-Pues vamos, Melissa. Chicas ¿podéis subir algo para Kristina? No sé un sándwich o algo así.

-Sí, Catalina, ahora vamos -respondió Kim.

-Hasta mañana Melissa, descanse.

-Gracias, detective.

Laura y Kim la acompañaron con Catalina para comprarle algo de comer a Kristina, todos pensaban que se quedaría un rato más. El inspector suspiró con fuerza y susurró.

-Dios… haz que esto solo sea una pesadilla y pase pronto.

En el box, Kristina estaba mirando a Parker sin decir nada. Le daba miedo hablar por si volvía a llamar a Kareen. La observaba con atención y le retiraba el mechón del pelo que le caía en la cara. La miraba sonriendo y las imágenes del primer día cuando la vio en el hospital llegaron a ella, a veces se preguntaba como había pasado, qué le había pasado para enamorarse perdidamente de Parker. Tragó saliva y se percató que los días a su lado habían sido maravillosos hasta en los peores momentos. Guardaba en la memoria aquel paseo por la montaña que tanto le había gustado.

-Lo volveremos a repetir -dijo en voz alta sin poder callarse por más tiempo-. Soy Kristina, Parker, puedes estar tranquila que Catalina se ha llevado a Melissa a casa para que se tome la medicación y descanse. Además tiene mi teléfono y el de Catalina. No te preocupes que Minnie la cuidará. Y yo me voy a quedar contigo hasta que te despiertes y me digas que estás bien. Te quiero, Parker. Sé que esto suena raro porque estás aquí y hablo yo sola pero eres la responsable de que mi corazón rompiera la coraza que lo envolvía, sé que esto es muy peliculero -dijo con ese tono despreocupado que era tan habitual en ella y que sabía que si Parker hubiera estado despierta hubiera sonreído-. Sé que nos separan algunos años, quizá los mismos que te separaban a ti de… de… bueno si tú pudiste ser feliz ¿por qué no vas a serlo a mi lado? Pero ya te he dicho que respetaré lo que decidas no pienso ir detrás de ti ¡eso te haría más creída todavía de lo que ya eres! Pero me encanta que seas creída. Dios… no sé como sacaste la pistola y disparaste… ¡me lo tienes que contar! Eres muy buena… y quiero pasar el resto de mi vida a tu lado. ¿Te he dicho ya que te quiero? Pues sí, te quiero.

-Yo creo que ella sabe que la quieres -le dijo aquella enfermera que le había asegurado que se iba a poner bien. La miraba con una sonrisa.

-Bueno… no se lo he dicho nunca cuando estaba bien.

-No hace falta decirlo, con una mirada basta. Aunque te recomiendo decirlo todos los días, el amor siempre debe ser protagonista de nuestras vidas. En este caso de vuestra vida.

-¡Ojalá! -Kristina miró a Parker con una sonrisa.

-Ayúdala. Necesita que la ayudes.

-Sí… yo… ¿hola? Uy se ha ido… bueno… claro que voy a ayudarte.

-Lo siento, pero ya han pasado los diez minutos.

-Voy a quedarme fuera. ¿Podré volver a entrar?

-Me temo que no.

-Da igual, estaré fuera esperando porque sé que se va a despertar.

Al salir Kristina por la puerta que dividía la unidad de cuidados intensivos del pasillo donde estaba el detective y acababan de llegar Kim junto a Laura, se percató que todo a su alrededor se difuminaba, no era capaz de escuchar bien las voces ni de ver el suelo que parecía moverse.

-¡Kristina!

La llamaron los tres al ver que se estaba cayendo, para su suerte, Kim y Laura fueron lo suficientemente rápidas como para cogerla a tiempo de que se diera contra el suelo.

-¡Lo que faltaba! ¡Por favor ayuda se ha desmayado! -dijo el detective preocupado por ella.

-Pasen, pasen… pero si es la novia de la inspectora.

-Eh… sí.. eh… se ha desmayado -dijo el detective al ver como Kim y Laura se intercambiaban una mirada.

-Estoy bien… Parker… estoy bien…

-Tranquila, acuéstenla aquí, por favor -les dijo la enfermera.

-Soy el detective Adams, compañero de la inspectora, Kristina ha pasado mucha tensión hoy está siendo un día muy duro, además, no sé si habrá desayunado esta mañana hemos tenido un operativo y… -entonces pensó… más la noche que habrán pasado.

-No se preocupe es una bajada de tensión. Esperen fuera.

-Vamos, detective -dijo Kim-. Debería descansar, solo con todo lo que ha hecho por salvar a Parker debe estar hecha polvo.

-Pues sí, me temo que sí -el detective se mostró realmente preocupado.

En el cuartito, Kristina se había despertado no había perdido la consciencia del todo. Al ver a la enfermera que le estaba tomando la tensión se puso la mano en la frente.

-¿Qué tal estás?

-Hecha polvo pero tengo que ir con Parker -hizo amago de levantarse.

-Eh, eh, no te mueves de aquí.

-Estoy bien es que no he desayunado y esta noche he gastado muchas energías he tenido mucho sexo, después ha pasado lo del disparo y para taponar la herida he tenido que hacer mucha fuerza, me duelen mucho los brazos y el cuello… pero estoy bien.

-Ya veo, tienes una bajada de tensión. Si has gastado tanta energía por la noche y con el día que llevas -le dijo la enfermera con una sonrisa cómplice.

-Sí -sonrió ampliamente.

-Bueno, voy a decirle a tus amigos que te suban un café doble bien cargado.

-Gracias.

-Respira hondo, ¿vale? ¿Sabes controlar la respiración?

-Sí, he hecho mucho yoga. Lo hago porque me tengo que poner bien, tengo que ir con Parker.

-Tranquila que ella no se va a ir.

-Eso espero -puso gesto de circunstancias.

Cerró los ojos tal y como le dijo la enfermera pero entonces recordó la imagen de Maura disparando y Parker cayendo de espaldas, con los ojos abiertos y sufriendo convulsiones. Aquella imagen le hizo abrir los ojos. Iba a ponerse bien, estaba segura que iba a lograrlo. Volvió a cerrar los ojos y escuchó una voz fácilmente reconocible que le llamaba.

-Kristina… Kristina…

-¡Detective! -le sonrió al verlo y se fue a incorporar.

-Nada de incorporarte, te he traído el café. Pero me han dicho que al menos estés cinco minutos más así como estás.

-Estoy bien son unas exageradas. Es que… venga.. acérquese.

-¿Qué te pasa? -la miró preocupado.

-Anoche Parker y yo tuvimos mucho sexo.

-¡Kristina, por Dios! -ella dio una carcajada enorme-. Mira que disfrutas.

-Detective, estaba pesando que Parker fue la que me despertó ¿no puede ser que ella presintiera que iba a pasarle algo y por eso quiso despedirse, verdad?

-¡Quita eso de tu cabeza!

-Vale, vale… pues eso, que estoy cansadísima. Entre los nervios de Anita, el susto del secuestro y el resto…

-Lo sé, y estás hecha una campeona, pero debes hacer caso si quieres quedarte aquí y entrar con Parker.

-¿Podré? -se le iluminaron los ojos.

-Catalina ha movido algunos hilos, eso sí, debes portarte bien.

-Yo siempre me porto bien -le sonrió.

-Siéntate, y toma el café… ¡qué le has cogido tú un gusto a martirizarme que no sé yo…!

-¿Ha hablado con Eric? -le dio un sorbo al café.

-Ya te he dicho que eso me lo dejes a mí.

-Si yo se lo dejo, pero…

-Sí, he hablado. Le he dicho que no puede expedientar a Parker por lo que ha pasado.

-¿Le ha dicho que fui yo quien se metió en su cama?

-¡Cómo voy a decirle eso! -le recriminó con gesto duro.

-Para salvar a Parker.

-Me temo que a Parker no la vamos a salvar aunque le digas que la amarraste a la cama.

-Ya me gustaría -susurró como si tal cosa. Ante la mirada del detective agregó-. Usted tiene fantasías como Meryl Streep yo al menos es con mi novia. ¡Oiga se da cuenta lo bien que suena eso de novia!

-Sí, me doy cuenta.

-¿Y si hablo con Eric yo?

-No. Le he hablado muy clarito espero que ni se le ocurra expedientarla.

-Yo también lo espero. O le armo una que se le van las ganas de meterse con mi Parker.

-¿Tu Parker? -frunció el ceño-. Eso suena peor que tu novia.

-¡Sabe que le estoy cogiendo a usted un cariño importante! -le sonrió feliz.

-¡Jesús!

Y la carcajada de Kristina sonó por la sala.

Fuera, esperaban noticias de Kristina. Cuando la vieron salir ya tenía mejor cara y podía caminar sola.

-¿Mejor? -le preguntó Kim.

-Sí, gracias. Creo que ha sido toda la tensión de esta mañana.

-Claro, es normal -apuntó Laura.

-¿Qué tal está Parker? -volvió a preguntar Kim.

-La verdad que está tranquila, aún tiene los goteros de la transfusión porque como ha perdido tanta sangre deben mantenerlos.

-Bueno… estoy segura que va a despertarse.

-Claro que sí, Laura.

-Te hemos subido un sándwich vegetal porque como sabemos que eres de cosas verdes -le dijo sonriendo.

-Muchas gracias, Laura -les sonrió.

-Pues nos vamos. ¿Tienes nuestros teléfonos?

-No, solo tengo el de Judi y menos mal porque no sé a quien hubiera llamado.

Las chicas sonrieron y le dieron los teléfonos. Estaban en ello cuando llegó Alex llevaba en sus manos el bolso de Parker y el de Kristina.

-¡Qué alegría mi bolso, llevo ahí el cargador! -dijo Kristina.

Tras explicarle lo mismo a Alex que les había explicado a las chicas, todos decidieron marcharse. Tan solo se quedó con ella el detective hasta que se aseguró que se comía el sándwich. Después estuvo un rato más hasta que la enfermera salió y le dijo que podía pasar, que le habían preparado un taburete alto para estar sentada porque no había más comodidades.

-No se preocupe, con eso está bien. Y gracias.

-Bueno, Kristina, pues yo me voy. Tienes mi número si pasa algo me llamas.

-Descuide, inspector. ¡Perdón, detective!

-Hasta mañana.

-¡Detective! Quiero decirle una cosa.

-Tú dirás -la miraba con esa seriedad tan característica en él.

-Gracias por ser mi apoyo. Sé que las chicas me miran mal porque saben que Parker y yo hemos estado juntas y no les hace ninguna gracia que sea yo quien este con ella, usted con todas sus llamadas de atención y todas sus broncas, siempre me ha respetado, y quiero que sepa que le estoy muy agradecida por ello.

-Bueno hay cosas de las que no me siento orgulloso, como cuando te dije que la inspectora era mucha mujer para ti.

-Sé porque le dijo. Y en parte yo también me lo digo, no lo crea.

-¡Pues debes creer que eres igual que ella, hacéis una pareja algo singular pero hacía mucho tiempo que no veía sonreír a la inspectora de la forma que la he visto últimamente! Y ya has pasado por todos los estados con ella. Si a pesar de haber soportado su carácter quieres estar a su lado, no habrá nada que te frene. Y por las chicas no te preocupes, ellas quieren proteger a Parker pero ya va siendo hora de que también la dejen volar. Dales tiempo, estoy seguro que al final van a aceptarte.

-¡Gracias! -le sonrió ampliamente abrazándolo-. Cuando ella quiera.

-Eres inteligente -le guiñó un ojo.

-¿Podré seguir preguntándole cosas?

-Preferiblemente, no.

Y Kristina dio una carcajada, sabía que aquel cascarrabias era realmente un bonachón. Lo vio alejarse y suspiró. Debía llamar a Melissa antes de entrar para ver si se había tomado las pastillas y estaba ya en la cama, también para saber cómo estaba Minnie. Habló con ella le contó lo que iba a hacer, Melissa le prometió que estaba acostada y tranquila. Y que Catalina había quedado con ella a las siete de la mañana para ir al hospital. Kristina le aseguró que si Parker despertaba la llamaría. Se despidieron dándose besos y un abrazo. Al colgar, Kristina tuvo una sensación extraña que no había tenido jamás, la de pertenecer a una familia. Quizá no compartía sangre pero compartía corazón.

Entró en el box cuando le dijo la enfermera, le explicaron que podía salir a estirar las piernas tantas veces quisiera, incluso a tomar café o coca cola para evitar otros desmayos. Kristina buscó la manera de sentarse lo más cómoda posible. Le tenía cogida la mano a Parker y no separaba los ojos de ella, pensaba que así sentiría su presencia y despertaría antes. Dos horas y media después, salió a dar su primer paseo. Lo hizo con los nervios desatados, hizo varios movimientos de cuello y en uno de esos le llegó la imagen de Anita. Cerró los ojos, y pensó en su abuela. Después volvió al box, las enfermeras le estaban retirando la última bolsa de sangre. Kristina volvió a sentarse, buscó nuevamente la postura y le cogió la mano. Llegó un momento en que bajó el taburete hasta dejarlo a una altura en la que apoyó el codo en la cama y con la palma de la mano abierto sujetaba su mejilla derecha.

Caminar por la niebla, a Parker nunca le había gustado. Era una sensación extraña en la que sentía que había un peligro inminente pero no sabía por dónde podría llegarle. Los ojos le pesaban y un dolor intenso empezó a sacarla de aquel paseo. Su hombro izquierdo le provocaba una intensa quemazón. Trató con cuidado de abrir los ojos y aunque le costó lo suyo finalmente lo logró. Miró hacia la izquierda y vio una máquina que pitaba constantemente, miró al frente y una intensa luz blanca le cegó, después miró a la derecha y allí la vio. Dormida con la cabeza casi echada hacia detrás y el pelo todo revuelto. ¿Qué estaba haciendo allí? ¿Dónde estaba?

A Kristina un bandazo del cuello le hizo despertar. Miró a Parker pero seguía igual, no había cambiado nada. Estiró el cuello, la espalda y cerró los ojos.

-Kristina…

-¡Parker! -exclamó abriendo los ojos-. Parker… Parker.. ¡Ay Dios!

Salió corriendo al mostrador para decirles que se había despertado, lo hizo con las lágrimas de emoción en los ojos. Las enfermeras entraron. La estuvieron llamando y revisando las máquinas.

-No responde, ¿Seguro que no estabas soñando?

-No, me ha llamado.

-¿Pero estaba despierta o…?

-No lo sé, justo estaba haciendo un movimiento de cuello y la he oído.

-Puede que esté recobrando la consciencia, eso es buena señal -le sonrieron. Pero Kristina miró a Parker sintiendo una pequeña duda-. No te preocupes, seguro que si se ha despertado irá teniendo estos episodios.

-Gracias.

-De nada, tranquila, todo está bien.

Salieron y Kristina cogió su mano mirándola fijamente. Pero no hubo reacción alguna por su parte.

Estaba amaneciendo, y Kristina había salido a estirar las piernas, eran las seis de la mañana y Parker no había dado ninguna señal de recuperación. Ya incluso dudaba que escucharla había sido parte de su sueño. Regresó a su lado y volvió a sentarse. Volvió a cogerle la mano y a mirarla. Los minutos pasaban mientras ella la miraba, solo eso, la miraba. Cerró un momento los ojos porque sentía escozor en ellos, debía echarse suero en cualquiera momento. Estaba tratando de manejar la respiración con los ojos cerrados.

-Kristina… Kristina… -la llamó con los ojos cerrados.

-Parker, sí… estoy aquí, cariño -se bajó con rapidez del taburete acercándose con cuidado a ella.

-Qué… ¿qué hago aquí? -preguntó frunciendo la frente.

-¿Me ves?

-Sí -le respondió extrañada.

-¡Oh, mi amor!

No pudo resistirse, sin más se lanzó a sus labios para besarla mientras una lágrima de felicidad recorría su mejilla llegando hasta la mejilla de Parker a quien a máquina del corazón empezó a dispararse.

 

 

 

Anuncios

4 pensamientos en “PARKER Y KRISTINA. MALDITA HERENCIA. Cap. 51

  1. ¡Gracias, Nathalie! Sí hoy está un poco mejor, ya ha comido y eso es muy importante. Gracias por tus cariños. Es muy duro perder a nuestros cuatro patas porque son todo amor y es muy difícil superar esa pérdida. Me alegro que tengas otra chiquita.

    Me alegro que haya bajado tu angustia y ansiedad. Y Kristina en su línea no tiene filtro jajajaja

    Nos vemos a las 21:00. Un abrazo.

  2. Espero que tu bebé mejore… Entiendo perfectamente esa angustia 😱😱
    Muchos cariños para él.
    Yo hace poco perdí a mi bebé, 💔😭 y estuve sin nada como 1 mes, pero ya tengo una chiquita que me tiene loca de amor 😍😻😻😻

    Que bueno que Parker reaccionó, ya bajaron mis niveles de angustia y ansiedad jeje! Kristina está como para abrazarla y no soltarla más…. Y te digo algo, esa cabezona me parece súper salida y todo, pero ese beso le va a hacer más que bien a Parker… 😍
    Esperando feliz el capi de hoy… 😊

    Lindo día. 🌻🌻🌻
    Cuídate mucho
    Abrazos y cariños a tu bebé! 😻

  3. Buenas tardes, Solete.

    Yo creo que Kristina no puede controlar ese amor por Parker ni en ese estado. A ver cómo van a estar en el hospital, una y otra. Y el detective ya ha mediado por Parker con Eric, ha ayudado a Kristina en el hospital. Estoy segura que seguirá ayudando.
    En cuanto a Parker, piensa que su personaje ha evolucionado al contrario que Kristina, Kristina ha explotado totalmente todas sus emociones y sentimientos, los tenía ahí escondidos y de repente Parker ha conseguido que sea feliz por primera vez en su vida. Sin embargo, Parker ha ido pasando un proceso diferente pensó que sería una relación de sexo, de hecho, no ha hecho nada por Kristina que no sea sexo. Me refiero cuando Kristina la ha abrazado la ha apartado, cuando la ha besado ha sonreído pero no ha sido capaz de hacerlo ella, de llevar la iniciativa. Le ha removido tanto que se ha apoderado de ella el miedo. ¡Y eso es complicado!

    Hoy Rubi ha comido ¡¡¡y eso es una felicidad que no me cabe en el cuerpo!!! Gracias, amiga.

  4. Buenos días Idana,

    Qué bien que Parker se haya salvado, supongo que ahora la recuperación será lenta, pero bueno, lo importante es que se ha salvado. Y Kristina, ¿cómo se le ocurre darle uno de sus besos en esas condiciones? Empezarán a pitar las máquinas y le van a prohibir estar con ella, ¡Qué chiquilla dios mío!

    Al detective le tiene a maltraer pero en el fondo le gusta, él le ha cogido mucho cariño y creo que va a hacer todo lo posible para que esta pareja salga adelante. Con tanta gente a su alrededor dando la brasa, a Parker no le va a quedar más remedio que claudicar. Ella ha hecho mucho por Kristina, cierto, pero no sé si es consciente de lo que ha hecho Kristina por ella, yo creo que aún no, deseando estoy de leer sus rifi rafes en el hospital porque a tozuda a Kristina no le gana nadie jajajaja.

    Espero que tu gatete se recupere pronto. Como siempre muchas gracias por el capítulo y por todo tu esfuerzo y hasta la hora Parkris. 😉

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s