PARKER Y KRISTINA. MALDITA HERENCIA. Cap. 74

Parker por mucho que trataba de centrarse en la película que estaba viendo mientras cenaba, no lo lograba. Trataba de rechazar todas y cada una de las preguntas que se hacía, ¿quién era? ¿Qué hacía allí? ¿Iba a prepararle una cena? ¿Kristina le mentiría? Claro que no, le había dicho muy claro la quería pero no la iba a esperar sentada en su casa. Era joven, y con la cantidad de sexo que habían tenido últimamente había descubierto un mundo de…

-¡Calla! -se reprochó-. A todo caso si echa de menos el sexo sería conmigo. Al menos, yo lo hago. Pero… claro… también es verdad que me negué.

Se sentía estúpida con la sensación de estar una y otra vez dando vueltas sobre lo mismo como si fuera una peonza. Y también estaba cansada, le dolía la herida y sentía que su cuerpo le estaba reclamando todos los esfuerzos que había hecho. Fue hasta la cocina, dejó el plato, el cubierto y el vaso. Al hacerlo le llegó como un golpe en la nuca el recuerdo de la primera noche con Kristina diciéndole que guardara las cosas en el lavavajillas.

-¡Quien me iba a decir a mí que estaría ahora así por ella! -dio una chasquido con la lengua y se quedó mirando la nevera-. ¿Quedará chocolate?

Y sonrió al ver que sí, Kristina que había hecho la compra había decidido dejar una buena provisión de ello. Se sentó en la silla mientras sin pausa se iba comiendo toda la tableta de chocolate negro. ¿Necesitada ella? ¡Qué va! Lo que estaba era fuera de sí. Apagó las luces y se acercó a la ventana. Ahí seguía el coche. Le daba rabia porque veía la luz de la casa pero no veía nada más. Miró el teléfono y se percató que desde que la chica había entrado a su casa no había utilizado el whatsapp.

-Debe estar muy entretenida.

Apagó la televisión después de dar buena cuenta del chocolate. Subió hasta su cuarto para ponerse a leer un rato. Eran las doce menos cuarto y la morena seguía allí. Trataba de no pensar mientras se lavaba los dientes. Tampoco quiso hacerlo mientras se curaba mirándose en el espejo. Ni cuando recordó como le curó. Resopló sintiendo una zozobra que no le gustaba sentir. Kristina le había dicho que la quería, una noche con esa chica no podía quitarle ese sentimiento. Otra cena con ella quizá podía hacerle dudar. Pensó alguna excusa para pasar y hacer que la chica se fuera.

-¡Parker estás patética! Si esto lo sabe alguien se mueren del ataque de risa, estoy perdiendo totalmente la cordura. Ponte a leer y deja de pensar maneras de pasar a su casa y hacerla tuya.

Se riñó en voz alta. Se puso las gafas y se acostó. Estaba leyendo cuando pensó.

-Podría poner una cámara fuera disimuladamente y así… ¡Claro, las cámaras! -se levantó con prisas lamentando haber tenido ese pensamiento para vigilar a Kristina-. ¡Wally! Lo siento ¿te he despertado?

-No, inspectora.

-Escúchame, ¿habéis mirado las cámaras de alrededor de la Universidad? Me refiero a las calles, las que hay en los bancos o algún establecimiento.

-De eso queríamos hablarte mañana. Estuvimos dando un vistazo y justamente anoche hubo un apagón en la zona.

-¡Fortuito o provocado! -puso gesto severo.

-Hemos enviado un correo para que mañana nos adjunten la lista de averías. Y así lo sabremos.

-Es más listo de lo que pensamos si ha logrado hacer todo eso.

-Parker… además de listo, debe tener conocimientos de los pasos que sigue la policía cuando hay un robo, una investigación… Sabía que íbamos a ir, estaba vigilando nuestra llegada.

-¿Quieres decir que nos ha podido hackear nuestros propios equipos?

-No creo, no es lo mismo que te pueda hackear el teléfono que es una protección mucho más baja y mucho más sencillo de hacer, que nuestros equipos. Ahora bien, con el potencial que parece que tiene podría haber en algún momento si ha fallado algo entrar a nuestro sistema y descargar cualquier manual o incluso todo el archivo del caso de Turner.

-Estoy segura que nos estamos enfrentando a un imitador. Pero además, un imitador que en estos momentos más que buscar víctimas está buscando jugar con nosotros.

-Exacto. Pero debe tener conocimientos de cómo funcionamos, inspectora.

-Bien. Quiero que esto no lo compartas con nadie, ¿de acuerdo?

-Claro. ¿Cree que puede estar cerca de nosotros? -le preguntó asombrado.

-A estas alturas, Wally, ya no me sorprende nada. Esperaremos el resultado de la avería de la luz. Y disculpa pero es que me ha venido a la cabeza el tema de las cámaras.

-Cuando entramos yo revisé las que habían fuera de la Universidad, él manejaba toda la información de cómo se trabaja en ella.

-Lo raro es la diferencia de años entre un robo y otro.

-Sí, y lo rocambolesco es ¿cómo tiene dos muertos en su casa en esas condiciones?

-La verdad que sí. Bueno, Wally descansa. A ver si esta noche no tenemos servicio.

-Si me necesita no dude en llamarme.

-No te preocupes, si nos llaman vendrá Kristina. Tú descansa.

Se mordió el labio inferior, había algo en ese caso que le tenía muy inquieta. No sabía todavía qué, no sabía si se enfrentaban a un loco que con destrozar cuerpos de fallecidos se conformaba o si en cambio, estaba dando señales para seguir con vivos. Suspiró con fuerza, estaba empezando a sentir la misma adrenalina que cuando empezó a investigar el caso de Turner y sabía de lo peligroso que era obsesionarse. Se acercó a la ventana y descorrió la cortina. El coche seguía allí. ¡Y era la una de la mañana! No lo podía creer. Se metió en la cama dio unos golpecitos a la almohada, acomodó la cabeza y cerró los ojos. Dio vueltas, más vueltas. Hizo los quince minutos de relajación. Dio más vueltas hasta que finalmente por puro cansancio se quedó dormida.

El despertador sonó con fuerza, se espabiló de golpe. ¿No había pasado nada aquella madrugada? Que extraño. Lo primero que hizo fue asomarse a la ventana, el coche de la morena no estaba. ¡Y el de Kristina tampoco! Miró el reloj de la mesita de noche marcaba las seis de la mañana. Se frotó la cara, resopló y se dio cuenta de lo mal que estaba, de lo desesperada que se sentía de las emociones que golpeaban su corazón, sintió la rabia, el miedo y también las ganas de poder hablar con Kristina.

-¡Es imposible que me deje! Tengo que hablar con ella hoy. No lo puedo dejar pasar más tiempo.

A las ocho de la mañana entraba en el departamento, sin su sonrisa habitual. Y lo primero que hizo al saludar fue mirar la sala de los ordenadores, Kristina no estaba. Solo estaba Wally. Se fue hasta el despacho y el jefe Moss la llamó. Después de confirmarle que iba a dar una rueda de prensa, dando tan solo detalles de los casos sin especificar nada más, Parker salió del despacho. Eran las ocho y media en el momento en que Kristina entraba. Saludó a todos pero su rostro de cansancio y sueño cabrearon a la inspectora.

En la sala Wally miraba atentamente una de las pantallas.

-¡Buenos días, Wally!

-¡Madre mía que careto!

-¿Se nota mucho?

-¡Hoy no ha habido ningún muerto!

-¡No, hoy la muerta soy yo! ¡Qué noche! ¡Hacía tanto que no disfrutaba así que me he quedado sin fuerzas! -Kristina no entendía porque Wally la miraba con intensidad.

-¡Buenos días! -la voz acerada de Parker sonó justo en su espalda provocando que diera un salto.

-Buenos días, inspectora.

-Buenos días -añadió Kristina sin mirarla.

-Kristina ve a mi despacho -su voz sonó dura nuevamente. Kristina dejó el bolso y el chaquetón y con el teléfono el bolsillo del pantalón vaquero salió-. Wally ¿ya te han contestado?

-No, todavía no tenemos nada.

-De acuerdo. En cuanto sepas algo me lo dices.

Wally asintió con cara de preocupación. No sabía a que hacía referencia la frase de Kristina, pero le quedaba claro que la noche no la había pasado con la inspectora.

Kristina se había sentado en la silla del despacho de Parker. Tenía unas marcadas ojeras y es que no le había dado tiempo a maquillarse. Bostezó asumiendo que le iba a caer una bronca de las de Parker, suspiró ¿qué podía hacer? Aguantar.

-Toma -Parker le dio un café-. A ver si espabilas.

-Gracias -le respondió un tanto sorprendida. Más cuando Parker cerró las cortinas del despacho aquello le mosqueó-. Siento si he llegado tarde.

-Bueno, no importa la media hora de menos que has hecho te quedas después y la recuperas.

-¿Me lo estás diciendo en serio? -le preguntó con esa sonrisa en Kristina que mareaba a Parker.

-¿Ves que esté de broma? -su mirada intensa borró la sonrisa de Kristina-. Necesito que hagas algo.

-Si -la miró con el ceño fruncido.

-Quiero que entres en los archivos de recursos humanos del departamento, que te apropies de todas las direcciones de correos de todo este departamento y que entres en ellos.

-¡Qué! -la miró perpleja.

-Necesito que lo hagas no que me preguntes. Solo hazlo.

-Eso es apropiación indebida de datos personales y puedo ir a la cárcel.

-¿Crees que yo te enviaría a la cárcel?

-Pues no lo sé porque te burlas de mí con los muertos parece que te divierte verme en apuros.

-Sé lo que te estoy pidiendo -la miró entornando los ojos-. Quiero que lo hagas desde mi ordenador. Y esta noche cuando salgamos de aquí vengas a mi casa para que pueda entrar a ellos y tener la información de cada uno.

-¿Esta noche?

-Eso he dicho. ¿O tienes algo que hacer? -su pregunta fue cargada de malestar.

-Esta noche no puedo, sí tengo algo que hacer.

-Pues lo anulas no creo que sea tan importante como lo que te estoy pidiendo.

-Un momento… ¿esto no será una jugada para que vaya a tu casa? -la miró con total desconfianza y una sonrisa incrédula.

-Si quiero que vengas a mi casa no necesito pedirte esto -el tono de Parker estuvo cargado de sensualidad, desafío y deseo. Fue tal que Kristina elevó una ceja y se quedó con la boca abierta sintiendo pinchazos intensos bajo su vientre-. ¿Lo has entendido?

-No me puedes obligar a trabajar fuera del horario de aquí, y esta noche no puedo -respondió sin titubear.

-Vaya… por lo que veo estás muy ocupada -lo dijo entre dientes mirándola con dureza.

-Pues sí, lo estoy. Y no pienso posponer nada de lo que es mi vida fuera de aquí.

Parker la miró intensamente, Kristina le aguantó la mirada. Ambas parecían dos fieras a punto de atacarse.

-Si quieres lo hago ahora y te lo dejo ahora.

A Parker aquello le fastidio de tal manera que le hubiera dicho que no.

-Está bien. Hazlo. Te dejo el despacho.

-No dejaré rastro.

-Más te vale. O tendrás que venir a visitarme a la cárcel en horario de vis a vis, si no estás ocupada en otras cosas, claro -sonrió con picardía.

Se dio la vuelta y salió aunque al darse la vuelta, aquella sonrisa se volvió en gesto de enfado. Le había salido mal la jugada de invitarla a casa para poder hablar tranquilamente. Seguro que había quedado con la chica. Resopló con rabia al salir del despacho.

El detective que había seguido todos los movimientos de la inspectora la miró con preocupación. ¿Qué estaba pasando? Pero al ver que acudía a la pizarra pensó que algo estaba haciendo con el caso. ¿Pero el qué?

Por su parte, Kristina dentro del despacho de Parker sudaba por los nervios. Solo imaginarse aquel vis a vis le hacía tragar saliva. No sabía muy bien por qué le acababa de pedir aquello pero si lo necesitaba haría cualquier cosa que le pidiera. Estaba tecleando cuando de repente se acordó de algo. Se pasó la lengua por los labios miró moviendo la cabeza de izquierda a derecha de modo rápido para controlar por el hueco de la persiana donde estaba Parker y al verla hablar con el detective ante la pizarra. Abrió le cajón con rapidez. Y sonrió. Volvió a mirar hacia Parker y sonrió más ampliamente mientras suspiraba.

Ante la pizarra, Kim, Alex y el detective seguían un mapa que había pedido Parker. Reflejaba las carreteras que llevaban hasta los dos puntos donde había dejado los cadáveres. No eran zonas muy transitadas y solían ser carreteras secundarias.

-Vale, Parker, hay dos gasolineras que tienen cámaras. Voy a solicitarlas.

-Gracias, Kim.

-Tuvo que dejar algún rastro -susurró Parker mientras se rascaba la parte trasera de la cabeza.

-Pero buscar así es como buscar una aguja en un pajar -dijo Alex.

-Lo sé… pero no tenemos nada más y mucho me temo que pueda empezar a practicar con vivos. Ve con Peter a hacer un recorrido con el coche, si ves algún establecimiento que pueda tener cámaras a parte de las gasolineras nos llamas y te pasamos una orden. Necesito contrastar todas las imágenes posibles.

-De acuerdo. ¡Vamos Peter!

-¡Claro! -sonrió.

-Este muchacho es feliz cada vez que sale -murmuró el detective-. Llegara el día en que sienta pánico a salir y ver lo que te puedes encontrar.

-Pues sí, detective. Pero todos hemos pasado por ahí. ¿Detective el hijo de Turner que edad tiene ahora?

-Pues más de veinte. ¿Sospecha de él?

-Bueno, sabe que muchas veces ante muertes así de traumáticas como fue la de su padre puede marcar.

-Créame que ese chico poco puede hacer. Debe sufrir alguna enfermedad.

-Vaya… no lo sabía.

-El jefe Moss y yo lo vimos, es bastante evidente.

-No recuerdo muy bien a la mujer.

-Imposible no es, pero no la veo yo como para transportar muertos.

-¿Sabe si tiene sótano?

-No, nos dejó pasar.

-Vaya con una orden, busque usted el motivo que crea conveniente, vaya con Kim y Laura para rastrear todo.

-Claro, jefa.

Miraba el mapa con los diferentes puntos en los que aparecieron los muertos diseccionados. Eran rutas paralelas a las que en su día hizo el asesino Turner, el detective le había mencionado que los dos cuerpos habían aparecido en los mismos puntos solo que con 15 km de diferencia. Se giró, fue hasta el despacho de Judi y le dijo.

-Judi, por favor, quiero que vayas a Catalina y le pidas los informes de las autopsias de los asesinatos de Tuner.

-Claro, Parker.

Cuando se aseguró que no había nadie, entró en su despacho.

-Tengo los correos personales.

-Bien. Entra a cada ordenador de fuera y haz lo que tengas que hacer para poder tener yo el control de lo que ven.

-¿Quieres investigar al equipo?

-No hagas preguntas y hazlo.

-Claro. ¿A Wally también?

-No, a él no. Empieza por Judi, va a volver en diez minutos.

-De acuerdo. Tienes todo en la impresora.

La miraba porque veía la tensión en su rostro. Había cogido la información que Kristina había conseguido. Salió del despacho y se quedó en medio de la sala. Kristina trataba de trabajar con toda la rapidez que podía, pero sus ojos se perdían en la figura de Parker. Estaba en ello cuando sonó su móvil.

-¡Hola! Perdona no puedo hablar… estoy trabajando… -se giró un momento y siguió hablando sin darse cuenta que Parker entraba-. Sí, sí quedamos esta noche. ¡Tengo muchas ganas, sí!

A Parker le cambió el gesto. Y a Kristina le salvó que a la inspectora la llamó Wally.

-Inspectora como me temía el apagón se debió a un fallo en uno de los servidores. Además provocó que el generador no disparara.

-Lo tenía todo bien estudiado.

-Sí.

-Es decir, es alguien con mucho tiempo libre para poder trabajar esto o que ha estado mucho tiempo preparándolo -decía pensativa.

-He estado repasando los fallos que nos indican en nuestros ordenadores los posibles intentos de ataque. Durante esta semana no hemos tenido ninguno. La semana pasado tuvimos cuarenta y seis.

-¿Cuarenta y seis? -lo miro asombrada.

-Son pocos, inspectora. A los hackers lo que más les gusta es entrar en los ordenadores de la policía.

-¿Crees que pudo saltarse los cortafuegos, antivirus y todo eso que usáis?

-No sabría decirle. Hubiera dejado algún rastro. Quizá mi hipótesis de que sepa nuestros movimientos no sea real.

-Puede pero no quiero dejar ningún cabo suelto. Sé a lo que me enfrento y no me gusta.

-¡Parker! -la voz de Kristina la hizo girarse, sus ojos volvían a entornarse fieros-. ¿Puedes venir?

Parker se dirigió hasta el despacho seguía con el gesto serio, entonces Kristina con esa voz autoritaria que a veces le salía le ordenó que se sentara en su sillón. Parker se sentó, y Kristina se acercó a ella para explicarle como podía seguir el rastro de cada ordenador. Olía tan bien, a Parker aquel olor tan familiar le hizo perderse en las explicaciones, además, hubo un momento en que Kristina rozó su piel y volvieron a crearse cientos de cortocircuitos en ella.

-¡Jefa! Un aviso.

Lo primero que hizo fue ir a la pizarra, mirar el mapa mientras el jefe Moss le daba las coordenadas del lugar en el que había aparecido el cuerpo.

-Es lo mismo, lo que dijo el detective. Quince kilómetros separado del punto de encuentro de los cuerpos de Turner.

-¿Te acompaño? -le preguntó Kristina.

-No.

Y sin más salió del departamento.

-Está molesta ¿o me lo parece a mí?

-Está muy molesta. Pero eso le pasa por cabezona. ¿Quieres que te enseñe a manipular imágenes? Imagino que vamos a tener tela con el otro muerto…

-Sí, estaría bien aprender algo mientras esperamos ordenes.

-¿Tendrás que ir a grabar?

-Supongo. O quizá ya te toque a ti. Estaría bien estar un ratito con la jefa -sonrió dándole un codazo lo que provocó una sonrisa en Kristina.

Dos horas después, llegaron todos prácticamente a la vez. Wally y Kristina salieron para ver qué había ocurrido porque se habían quedado esperando que les llamaran para acudir al lugar de los hechos.

-¿Solo un brazo? ¡Cómo que un brazo! -exclamó Wally.

-Así es, un brazo. Detective según su teoría el próximo trozo debería aparecer en un radio de quince kilómetros del siguiente punto de Turner.

-Exacto.

-Podemos estar todo el día de paseo recogiendo los trozos de este pobre hombre -dijo Laura.

-Me temo que va a ser así, pero no entiendo muy bien… ¡es arriesgarse demasiado! -Kim no lograba poner lógica a aquel despliegue del loco al que se enfrentaban.

-Alex, por favor, necesito que os pongáis a mirar las cintas, ve con Kristina y Peter al visionado. Wally quiero que avises al equipo de drones, necesito que se dirija uno rápidamente a esa zona que pone en el mapa, será mucho más rápido.

-Claro.

-¿Qué han visto en casa de Turner?

-Nada, jefa. Ratifico lo que le dije, el chico tiene alguna tara y en esa casa lo único que hay es una tristeza aplastante.

-Eso sí, vamos a tener que ducharnos con agua bendita para que no nos hagan efecto todas las maldiciones que nos ha echado la señora Turner.

-¡Quién demonios se está tomando tantas molestias en recrear esta maldita pesadilla que ya vivimos!

Todos se pusieron a trabajar. En cuanto el dron estuvo preparado, el detective, Parker y Kim, estuvieron junto a Wally para ver el vuelo de aquel aparato por si registraba movimientos en el área que pensaban podía ser la próxima. Mientras, Kristina, Alex y Peter trataban de encontrar dos coches iguales en dos puntos diferentes de los que había sido abandonado los dos cuerpos. Para Kristina aquello era aburrido y lento, así que descuidaba la imagen para ver a Parker. Cuando se enfada estaba tan guapa, lo mismo que cuando ponía toda su atención sobre lo que estaba observando. No podía evitar perderse en ella. De vez en cuando un suspiro se escapaba de su interior, y fue Alex quien le dio un pequeño y suave codazo para que prestara atención.

Aquel dron voló por todo el área que sospechaban podía tener el siguiente trozo humano. Era un área muy compleja en una pequeña montaña. Estaban allí observando la retransmisión cuando les llegó la noticia de que habían encontrado el otro brazo. Salieron al mapa y justamente había sido abandonado en la otra punta, justo en el penúltimo lugar que Turner había dejado al penúltimo muerto. El desconcierto era importante, las imágenes no mostraban dos coches iguales, aunque era cierto que como bien dijo Alex localizarlo era también muy complicado.

-¡Iros a comer! Creo que debemos parar.

Parker y el jefe Moss se miraron preocupados. Los siguientes cuerpos habían sido ya abandonados en Nueva York con lo que podían imaginarse si le daba por ir dejando cada miembro del cuerpo robado. Tuvieron una reunión con el detective y miembros del alcalde. Aquel caso era cuanto menos espeluznante para los habitantes de la ciudad. Tras hora y media de reunión, Parker se dirigió hasta casa de su madre, necesitaba un poco de paz mental y dejar de un lado tanto el caso como a Kristina.

-¡Cariño! -la saludó Melissa con un gran abrazo y un beso.

-Hola, mamá. ¿Cómo estás?

-Bien, pasa… pasa.

-¿Ya has comido?

-Sí, hemos terminado ahora.

A Parker aquel hemos, le hizo mirar hacia el comedor y allí estaba Kristina con el móvil en la mano. Al verla, Kristina le sonrió.

-¡Hola Parker!

-Hola -su gesto mostró su sorpresa.

-Ya me iba.

-¡El flan, Kristina! -le dijo Melissa con una sonrisa.

-¡Es verdad! ¿Habéis sabido algo más? -le preguntó a Parker al pasar por delante.

-No.

-Bueno… pues nos vemos en el departamento. ¡Gracias, Melissa! Me has salvado porque con esto ¡vamos… voy a ganar puntos! -dio una carcajada ante el gesto de Parker.

-Sí, hija. Ya me contarás.

-Estoy muy contenta de haber aprendido a hacer el flan, gracias Melissa. Adiós Parker.

-Adiós.

Vio como su madre acompañaba a Kristina y escuchó los besos. Su cara de asombro era total. Al volver Melissa, carraspeó.

-¿Vas a comer, hija?

-No, no, solo quería ver como estabas.

-Bien. Ya lo ves -elevó los hombros sonriendo.

-Me alegro que coma contigo.

-¡Uy pues por tu tono ácido no sé yo!

-¿A qué viene lo del flan? -la miró cabreada.

-Me ha pedido que la ayudara, al parecer tiene una cena o algo…

-Con la morena -asintió enfadada.

-Hija… a mí no me ha dicho con quién -elevó nuevamente los hombros-. Ahora, espabila… ¡espabila! Antes que sea tarde

-¿Qué sabes?

-Nada, no me ha dicho nada.

-¡Oh, mamá! ¿Pretendes que me crea que no te ha dicho nada? ¡Te dice que ha tenido sexo conmigo y no te dice quien es esa morena!

-Hija te va a estallar la vena de la frente. Relájate. Soy tu madre, si se ha liado con esa chica ¿tú crees que me lo va a contar? ¡Pareces tonta, Parker! ¡Muy tonta! -elevó la voz.

-Me voy. Ya veo que estás bien, que te lo pasas genial con Kristina, y que mira por donde le puedes enseñar a hacer flanes. Te llamaré -le dio un beso y salió hecha una furia.

-¡Madre mía de mi vida, cómo está!

Eran cerca de las siete de la tarde cuando Parker llegó a su casa. Todos se habían ido del departamento sobre las seis. Habían aparecido los dos brazos, pero el resto del cuerpo no. Por experiencia sabía que aquellos casos eran agotadores, ponerte en la mente de un psicópata acababa con la cordura de cualquiera. Estaba en casa repasando las direcciones de los correos, era complicado saber si sus sospechas iban por buen camino o si estaba siendo un tanto exagerada. Durante la tarde, los ordenadores de su gente no hicieron búsquedas comprometidas, ni tampoco hicieron nada que le llamara la atención. Quizá se había dejado llevar por las palabras de Wally pero si con eso podía adelantarse a algún movimiento y salvar las vidas que con Turner no pudo salvara, se sentiría bien. Estiró su espalda, la noche ya había llegado. El sonido del teléfono le llamó la atención. Un whatsapp. Lo miró y era de Kristina.

Parker por favor, puedes pasar tengo un pequeño problema.

A Parker aquello de pequeño problema le sonó a trampa. Así que le contestó.

¿Qué clase de problema?

Vio que Kristina estaba en línea.

No puedes pasar sin preguntar… ¡No sé de que me asombro! Minnie está muy nerviosa.

Entonces Parker suspiró.

-Tengo que pasar por la gata… ¡Dios dame paciencia!

Se levantó cogió las llaves y salió de casa. Mientras iba pensaba si la cena y a quien tenía que sorprender era a ella. El flan… ¡claro cómo no lo había visto antes! Sonrió. Seguro que era eso, una sorpresa para ella. Fue a llamar pero Kristina abrió y salió sin dejarle pasar.

-Oye algo por ahí y me da miedo no sea una serpiente, como tú no tienes miedo a nada.

-¿Una serpiente? -preguntó abriendo los ojos.

-Sí, está muy nerviosa. Estoy segura que hay algo.

-¿Y no puedes mirar tú?

-¡Te he dicho que me da miedo!

-Acabáramos -protestó.

-¡Qué raro que protestes! -susurró poniéndose tras ella-. ¿Llevas la pistola?

-No, Kristina. No llevo la pistola -le respondió mirándola con gesto un tanto de hartazgo.

-¿Y si es una serpiente, cómo la piensas matar?

-¿Por qué tengo que matar a una serpiente? -la miró sorprendida.

-Pues creo que es un poco evidente, ¿no? -respondió con una mirada intensa.

-Es un animal.

-¡Un animal que me puede matar a mí o a Minnie! -decía nerviosa.

-¡Dios… si es una serpiente llamaremos para que se la lleven! No te pongas histérica.

-¡No me llames histérica! -le elevó la voz.

-De acuerdo -sonrió con malicia-. Espero que si es una serpiente y te salve tenga recompensa.

-Eres policía, estás al servicio de la humanidad y esto es un acto de servicio.

-Madre mía de mi vida -susurró entonces hizo un movimiento con su mano un poco brusco y logró que Kristina diera un salto y un grito-. ¿Qué pasa?

-No sé… has movido el brazo -la acusó con gesto de miedo.

-Métete en casa, prefiero hacer esto sola.

-No. Que eres capaz de que si es una serpiente dejármela ahí -la miró seria y Parker cerró los ojos negando con la cabeza-. Ten cuidado…

-Gracias por preocuparte por mí -dijo con sorna.

-Lo digo por si se asusta y se me mete en casa -respondió con ironía.

Parker alumbró con su móvil la zona donde supuestamente Minnie escuchaba algo. Kristina instintivamente se puso tras ella y se cogió a su cintura como hacía siempre que tenía miedo.

-¿Ves algo?

-No, Kristina.

-Pero hay algo seguro. ¿Ya has visto algo? -apretó su mano sobre la cintura de Parker que trataba de agacharse.

-¿Puedes soltarme? -se giró mirándola fijamente.

-¡Perdón es que estoy nerviosa! -le dijo soltándose.

-¡Y a poder ser, cállate!

Parker volvió a alumbrar la zona. Estaban tan entretenidas mirando que cuando la chica morena las saludó Parker se sobresaltó, Kristina gritó.

-Lo siento -les dijo sonriendo.

-¡Marta, un poco más y me matas! -le decía cogiéndole del brazo gesto que no pasó desapercibido en Parker-. Es que he oído algo y esta buscando si es una serpiente.

-Ah -susurró Marta mirando a Parker que había puesto gesto serio.

-¡Hola, soy Parker! Ya que Kristina es tan maleducada de no presentarnos.

-Encantada, soy Marta.

-Ya… ya lo he oído.

-¡Parker pero ves algo ya! -insistió nerviosa.

-Kristina hazme un favor, coge a Marta y os metéis en casa. Te callas la boca y me dejas mirar con tranquilidad.

-No, Marta, toma la llave. Me he dejado la carne puesta puedes controlarla tú.

-Claro, no hay problema.

Parker movió los labios como si pudiera imitar a la tal Marta. Cuando la chica se fue su linterna se encontró con algo.

-¡Vaya!

-¡Qué es!

-No me extraña que Minnie se haya puesto nerviosa, son dos gatitos.

-¡Oh, a ver!

Y se arrodilló a su lado. Parker cogió uno blanco y se lo dio, el otro era pelirrojo y se lo quedó ella. Kristina se mostraba emocionada ante los dos animales tanto que abrazó a Parker feliz por haber salvado a aquellos dos bebes de un agujero justo que había debajo de su casa. Y estaba tan feliz que le dejó un beso en la mejilla.

-¡Gracias por salvarlos!

-De nada.

-Minnie va a ser feliz.

-¿Vas a quedártelos?

-Sí, claro. Bueno, si la madre no vuelve pero desde anoche que Minnie está inquieta.

-Está bien. Te acompaño dentro.

-No, no hace falta está Marta -le cogió al gato.

Y Parker se quedó allí mirando como la tal Marta montaba una algarabía al ver a los gatitos, Kristina le cerró la puerta en las narices y entonces Parker susurró imitando su voz.

-No haca falta… está Marta…

Parker entró en casa con un enfado considerable, segunda noche que la tal Marta cenaba con ella. ¡Aquello ya era inadmisible! Totalmente inadmisible.

-Marta… Marta… ¡la tal Marta está cañón! Anda que tiene mal gusto… ¡seguro que el flan es para ella!

Estaba dirigiéndose hasta la cocina cuando sonó su timbre. Cerró los ojos ¡menuda nochecita! Al abrir allí estaba Kristina con esa cara de buena que ponía a Parker a mil. Le sonrió y le dio un plato con algo tapado.

-Tu recompensa.

Se acercó con cuidado hacia sus labios, Parker se había quedado atrapada en la sonrisa y cerró los ojos, Kristina le dejó un beso suave en la mejilla. Nunca un beso así le había erizado la piel como hizo aquel.

-Gracias. Buenas noches.

A Parker le costó reaccionar. Se quedó allí con el plato en la mano mientras Kristina con una sonrisa en los labios se marchó. Levantó la servilleta y allí había un trozo pequeño de flan.

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6 comentarios en “PARKER Y KRISTINA. MALDITA HERENCIA. Cap. 74

  1. Buenas tardes, Solete.

    Me alegro que te percataras de ese detalle por el gesto de Kristina, Parker ya no tiene la fotografía de Kareen. Os leo tanto aquí como en twitter y no sé si tenemos un punto de vista diferente. Quiero decir, para mí cerrar la herida de Parker de una manera superficial no lo veo, de ahí que trato de desarrollar algo más sus sentimientos sobre lo que pasa con Kristina. Para hacerla salir de ese radio de confort que tiene, para mí, igual estoy equivocada y lo estoy haciendo muy largo, no lo sé, pero para salir de ahí y apostar por su corazón, algo que parece no ha hecho mucho, la experiencia de ver a Kristina con Marta, puede hacerle entender mejor que no puede perder tiempo. Que debe reaccionar. Pero para eso debe depurar sus propias emociones. No sé, igual estoy equivocada.
    Efectivamente, Kristina está mostrándole lo que ella quería, ni más ni menos está siendo un espejo donde mirarse. Quieres relación laboral, aquí estoy y dando lo mejor de mí, aunque vomite yo insisto en estar. Quieres que seamos vencinas, pues ayúdame con los gatos y en señal de agradecimiento te doy un poco de flan. Creo que le está dando toda una lección, pero Kristina es así gracias a Parker. Por lo que le ha enseñado, hablado, ahora Kristina con su actitud está ayudando a Parker. Algún día se percatará de ello cuando los celos, el miedo y la angustia se le pasen.
    Melissa es zorra vieja que se suele decir. Y aunque Kristina la está sorprendiendo está segura que es la mujer que hará feliz a su hija. De ahí que la apoye porque a veces parece que está más por Kristina que por su propia hija.

    Momento búsqueda serpiente es muy bueno, porque quería reflejar lo que son cuando se olvidan de todo lo que las rodea. Juntas haciendo las cosas, divertidas, un tanto bordes pero unidas, el final tierno de Kristina sería lo que podría ver Parker de su relación con ella.

    Todo llega. ¡Hasta la hora Parkris! ¡¡Y gracias por comentar!!

  2. Buenas tardes Idana,

    Esta Parker celosona es lo más, por un momento pensé que llamaba a Wally para que pusiera una cámara a Kristina jajajaja menos mal que no fue así.

    La Morena y Kristina se traen algo entre manos, ¿el qué? Pues no sabemos, pero yo tampoco creo que sea un ligue, y mucho menos para darle celos a Parker. El hecho de que no estuvieran ninguno de los dos coches no significa necesariamente que ellas dos estuvieran juntas. Lo más fácil es pensar que salieron de marcha, pero eso no lo veo factible siendo un día laborable, no. Más bien tuvieron que hacer algo que irremediablemente tenía que ser a esas horas, o lo tuvo que hacer Kristina sola y la morena se fue a su casa. Porque realmente, si querían pasar la noche juntas y llegar a algo más íntimo, ¿por qué irse de casa de Kristina? No le veo ningún sentido.

    La conversación en el despacho de Parker no tiene desperdicio alguno, vaya dos, están a puntito de explotar, lo que dije en twitter #ParkerYKristinaTensiónSexualNoResuelta . Pero me encanta jajajaja ese lado sarcástico y duro de Parker aysssss. Y Kristina buscando la foto de Kareen, sigue coladita, no lo puede evitar. Pero muy bien dejándole claro a Parker que fuera de su horario de trabajo no la va a obedecer. Parker quería tiempo ¿no? Quería una relación estrictamente profesional y de vecindad ¿no? Pues ahí la tiene, que se la coma con papas (a poder ser que no sean de plástico jajaja).

    Como echaba de menos a Melissa, ese ¡Pareces tonta, Parker! ¡Muy tonta! Me ha hecho reír de nuevo, adoro a Melissa. Y Parker más celosa todavía por el flan, pobrecilla, debe pensar que todo el mundo está en su contra, ayyyy que malos son todos con ella.

    ¿¿¿Y qué decirte del momento “búsqueda de la serpiente”??? Es que me meo con estas dos cuando se ponen así. Quiero más momentos como ese.

    Y esta vez mini punto para Parker por haber quitado la foto de Kareen del cajón. Vamos lentas pero seguras. Y qué ganitas tengo de que le cuente a Kristina lo que pasó con Kareen, aunque no sé por qué pero intuyo que eso va a ser el final del final, por lo que bueno, tantas ganas no tengo, no me hagas caso jajaja.

    Gracias por el capítulo de ayer y hasta la hora Parkris. 😉

  3. ¡Buenos días, Nathalie!

    Estoy de acuerdo contigo con el tema de Parker, pero si te das cuenta es uno de los pocos episodios que no ha pensando ni hablado de Kareen. Por lo tanto, es cierto que lo está pasando mal pero… esto nos da un claro síntoma de que algo avanza. Como le decía a Alexandra hay un guiño en el capítulo que así lo muestra.

    Kristina sabe que Parker ha sido capaz de destrozarse la vida durante nueve años por no superar la muerte de Kareen. Y creo que lo que realmente está demostrando es que no está por la labor de que ese recuerdo, culpabilidad o lo que tenga Parker la aleje de ella. Creo que está actuando en consecuencia ¡o espabilas o me pierdes!
    Esta trama del psicópata está bien, sí. Y creo que demuestra ese otro lado de Parker el que como bien dices tiene y es profesional por encima de todo. Es un contraste intenso. Y era una de las cosas que quería mostrar.

    Gracias a ti… ¡Qué tengas buen día!
    Un abrazo

  4. Buenos días, Alexandra.

    Juro que anoche te contesté y no veo la respuesta. No sé qué ha pasado.

    Te decía que el capítulo muestra esa doble personalidad de Parker que tantas veces le ha dicho su madre. Por un lado la inspectora y por otro la persona. Pero además es que Kristina está haciendo que esa mujer de más de cuarenta años, segura de sí misma fuerte y valiente sea capaz de recurrir a una burla como hace con Marta de ese caliz. Jajajaja, literalmente, Kristina la tiene donde quería. Porque aunque parezca que están peor francamente, creo que no es así. Han tenido un momento de los que solían tener en la búsqueda de la serpiente, Kristina se ha mostrado preocupada por la seguridad de Parker, ha sentido la necesidad de cogerse a ella, y después se ha mostrado tierna al apoyarse en su hombro. Y Parker ante la petición de Kristina ha ido a ver qué le pasaba, cierto que con la esperanza velada de la cena sorpresa. ¡Y el flan! Kristina ha tenido el detalle de llevarle un trozo de flan.

    Sigo diciendo lo mismo deben de ir mostrando sus emociones ante lo que sucede si fuera rápido habrían sentimientos que no se entenderían, además hay otra trama entre medio y en este capítulo hay un hecho de Kristina en el despacho de Parker que no sé si ha pasado desapercibido. Pero que es importante.

    Un abrazo enorme y perdona que no sé que pasó con el comentario.

  5. 😳😳😳😳
    ¡Mi pobre Parker! Cómo sufre 😖😱 y como nos haces sufrir… Hoy quise leer mientas almorzaba y empecé a hacerlo, cada fragmento me hacía tragar grueso, ¡Qué angustia! Tuve que parar y hasta ahora termino de leer… Me conmueve mucho Parker 💔 que ruda su situación, estar en sus zapatos es lo peor 😭😭 tienes la felicidad de frente, pero dudas… Es una de las cosas más tristes. 😭 ¡Qué removida! Uff….
    Pienso en el contraste tan fuerte y marcado que muestran las dos Parker, la inspectora y la mujer… Como una es tan valiente, frontal, decidida y sincera y la otra tan asustadiza, dubitativa, insegura, etc.
    Kristina está haciendo lo que tiene que hacer, (aunque mi corazón piensa que ya se está pasando 3 pueblos con Parker) le está costando porque como bien lo dijo ella, también está sufriendo, pero es un mal necesario… Esa morena seguro tiene que ver con la fundación o algo así, la verdad que no le doy mucha importancia aunque confieso que si me exaspera su presencia por el efecto que causa en Parker.
    Otra cosa que quería comentar es lo apasionada y super excelente que es Parker en su profesión. Con todos los detalles que das del caso, la visión que tiene ella de todo es alucinante, siempre viendo más allá… Me gusta. Y te confieso que esté caso que están llevando me tiene más, mucho mas atenta que el asesinato de la Sra Davis. Está muy bueno, aunque, ¿Qué me extraña viniendo de ti?

    Gracias, gracias por todo lo que das…
    Abrazo grande.
    Linda noche 🌻🌻🌻🌻🌻

  6. Buenas tardes perdón que vuelva a comentar.

    ‪Esto ya está al borde del precipicio una peor que la otra, el que espera desespera y yo estoy a punto de infarto he tratado de ser bruja para adivinar que sigue del capítulo y nada que acierto lo único que estoy segura es que la tal Marta no es ligue de Kristina me da mucha risa‬ Lo infantil que puede ser Parker al remedar su manera de hablar a Marta y Kristina. La pregunta del millón cuánto tiempo más pasaran así.

    Un fuerte abrazo

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    ________________________________

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