PARKER Y KRISTINA. UN AMOR INESPERADO. Cap. 1

Buenas noches, aquí estamos y empezamos.

Feliz día de Reyes a mi querida familia. Cruzando dedos y con los nervios a tope por saber vuestras primeras impresiones.

¡Vamos allá con nuestras queridas Parker y Kristina!

Un abrazo y millones de gracias

INTRODUCCIÓN

Hay gente que pasa desapercibida por nuestras vidas y otras que dejan huella. Eso ha pasado en muchas de nosotras con esta pareja. Una pareja que se puede decir levanta pasiones y odios pero afortunadamente, el tiempo les ha ayudado a ser una de esas parejas de la alta sociedad querida y respetada. Les pedí permiso para escribir su historia porque es digna de una novela, ahora bien, he querido mostrar las mismas escenas desde las dos perspectivas de las protagonistas, cada una sintiendo cosas diferentes y poderlo compartir. Narrar momentos íntimos que ellas mismas han decidido sacar a la luz, mostrar que una persona puede evolucionar tanto en sus valores como en sus pensamientos, que la vida no es lo que esperamos muchas veces, que la lucha por los derechos y libertades aún hoy en día hay que seguir llevándolos a cabo, a veces, incluso contra la propia familia. A combatir miedos, a dejarse llevar por la pasión más arrebatadora. A reír y llorar.

Me han inspirado para hacer algo que no sé cómo saldrá, solo sé que es necesario que ellas nos han dado tanto que se lo merecen. Han sido criticadas, lo seguirán siendo pero lo que me maravilla y, de ahí mi insistencia para poder tener un día una charla con ellas, ha sido como siguen mirándose a los ojos mostrando un amor verdadero que ha salido inmune de todas las críticas y menosprecios. Lo que aún es más impactante escuchar de las propias protagonistas es como de una relación de sexo ha nacido esta hermosa historia de amor, confianza, lucha y, sobre todo, respeto la una por la otra.

Son un ejemplo de pareja, para todos quienes las conocemos y podemos compartir un rato con ellas, nada más hay que ver sus gestos para darse cuenta de que lo que sienten es real. Su diferencia de edad ha levantado muchos prejuicios no solo en sus familias, también en parte de la sociedad. Ese prejuicio que recae en una pareja con diecisiete años de diferencia, donde se juzga sin miramiento alguno porque además son dos mujeres. Donde esas voces siempre dispuestas a descalificar menosprecian la vida elegida por una y la decisión de otra de estar con alguien que podría ser su madre. Pero al mismo tiempo, son un ejemplo para tantas y tantas mujeres que como a ellas no les importa otra cosa que el amor que sienten la una por la otra. Mujeres que se sienten identificadas y representadas por su vivencia y sobrevivencia, que agradecen que hayan abierto su casa, su relación a las revistas especializadas en temática lésbica con reportajes que han publicado y que de alguna manera han ido poco a poco tratando de normalizar su situación a ojos de los demás, aunque como bien dicen, a ellas ya no les afectan las críticas. Juntas son invencibles, dicen con una sonrisa firme. Llevan siete años compartiendo su vida y en breve preparan una boda que era impensable para ninguna de las dos. Pero no lo van a hacer con una gran fiesta ni por todo lo alto, será sencilla como ellas tratan de serlo.

Estamos hablando de la marchante más destacada de Nueva York y de las más importantes del país, Parker Forsyth, hija de Kevin Forsyth un reconocido multi millonario afincado en Chicago que se dedica a manejar un gran número de petroleras del país; su mujer Mandy Bennet hija de uno de los más importantes hombres de negocio en Seatle. Por otro lado tenemos a Kristina Davis, hija de un mafioso respetado y temido como Sonny Corinthos y la abogada Alexis Davis unida siempre a problemas con los hombres de esta ciudad. Una mezcla extraña a la que como bien dicen prefieren no tener demasiado cerca excepto en contadas celebraciones familiares.

Sé que esto va a ser algo diferente, solo espero llegar a hacer interesante esta charla que voy a tener y que después unificaré para entender mejor esta historia, que para algunos debería ser un ejemplo de que el amor es amor y se ama a quien se ama indistintamente del sexo de cada miembro de la pareja. Que a muchos ha escandalizado por el alto contenido sexual de la misma, pero como el amor, el sexo también es parte de la vida de dos mujeres. Tal y como las protagonistas han reconocido, es su historia y la quieren compartir para ser ejemplo de que a pesar de la edad, de los pensamientos de una y de otra, cuando el amor se empeña en unir corazones no hay nadie ni las propias protagonistas que lo puedan evitar.

Parker y Kristina, Kristina y Parker la pareja explosiva que ha revolucionado a la sociedad, que es el espejo en que el muchas mujeres lesbianas se reflejan en como viven y luchan por los derechos de todas ellas.

CONOCIÉNDOSE, SEGÚN LA VERSIÓN DE KRISTINA

Cuando conocí a Parker, trabajaba de niñera para los Douglas. Una pareja que tenía dos niños. Eran muy acaudalados. Tanto como despegados de sus hijos. A veces era un infierno porque los niños de 5 y 7 años estaban muy mal educados. Los bañaba, acostaba y vigilaba por la noche. A la mañana siguiente los levantaba aseaba, vestía y daba el desayuno. Entonces su padre se los llevaba a la escuela. Sobre las 8:00 de la mañana salía de aquella casa que me agobiaba muchas veces. Esperaba el ascensor y sabía que cuando las puertas se abrieran allí estaría la mujer que todas las mañanas me encontraba de lunes a sábado. Toda ella era impactante para mí, siempre con su impecable elegancia, con una belleza que llamaba la atención, y hasta su más mínima sonrisa podía derretir el polo norte. Todos los días que entraba al ascensor, la saludaba.

—Buenos días —le sonreía mínimamente.

—Buenos días —me contestaba con otra pequeña sonrisa.

Me colocaba a su lado y sentía su mirada, era como si me estuviera juzgando por ir con vaqueros, un chaquetón y mis cómodas zapatillas deportivas. Cada día que pasaba, durante los nueve pisos que descendíamos, me ponía más nerviosa porque su mirada era mucho más insistente.

—Adiós —le decía al salir en la planta baja.

—Adiós —me respondía siempre con cierta frialdad.

Entonces yo me marchaba a la calle, mientras ella bajaba al parking. Así pasamos dos semanas y los últimos días estuve a punto de recriminarle su modo de mirarme. Pero no lo hice porque me daba mucha vergüenza, aquella mujer imponía un profundo respeto. Sin embargo, me hizo sentir más pequeña de lo que ya soy de tamaño.

Mientras ha narrado esto Parker la mira con ese amor reflejado en su mirada, pero también con cariño y respeto. Kristina que me habla con una sonrisa de oreja a oreja, da una carcajada al llegar a este punto y mira a su mujer con el mismo amor reflejado en sus ojos.

CONOCIÉNDOSE, SEGÚN LA VERSIÓN DE PARKER

Para mí las mañanas transcurrían siempre igual, me levantaba pronto, hacía un desayuno relajado nada de leer noticias, ni escuchar la radio, mi momento de escuchar algo de frases inspiradoras de Depra Kopra, y después me duchaba para arreglarme con tranquilidad. En mi vida la relajación es muy importante para afrontar mi trabajo. Pero desde el primer día que el ascensor se detuvo en el piso nueve y vi a Kristina, algo de aquella chica joven me llamó la atención. Me hacía gracia verla con sus vaqueros y zapatillas deportivas, su melena descuidada. Sabía que debía estar cuidando a alguien, era evidente que no vivía allí. Con el paso de los días su presencia a mi lado me iba despertando una curiosidad hacia ella cada vez más insistente. Siempre era educada, algo complicado de encontrar hoy en día. Su saludo a la hora de entrar y a la hora de salir. Una noche tuve un sueño que me excitó bastante y aparecía Kristina a mi lado. Al abrir los ojos aquella mañana suspiré con fuerza. Ni siquiera una ducha larga y caliente me ayudó a sacar de mi pensamiento a la chica del piso nueve. Y aquel día cuando el ascensor se detuvo y poco a poco fueron abriéndose las puertas mostrándome su presencia, dejé que mi cuerpo me enviara alguna señal, sin duda esa chica me excitaba.

—Adiós —me saludó al marcharse.

—Adiós —le dije mordiéndome el labio sin poder dejar de mirar como caminaba hasta que se cerraron las puertas del ascensor.

Entré en el coche sonriendo, salí del garaje lentamente porque la vi, ella iba caminando por la acera con gesto algo distraído al pasar por su lado, me di cuenta que aquella chica tenía algo especial que había despertado una parte un tanto salvaje en mí. Ese fue mi pensamiento mientras mi mirada se fijaba en el espejo retrovisor y seguía observándola con una sonrisa ladeada en mis labios.

Y aquí, Kristina sonríe con el rostro sonrojado, mientras Parker saca un poco la lengua entre sus dientes y arruga la nariz de manera graciosa.

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2 comentarios en “PARKER Y KRISTINA. UN AMOR INESPERADO. Cap. 1

  1. ¡¡Kris, qué alegría!! Te echaba de menos. Espero que la disfrutes.

    Un abrazo enorme. Y bienvenida.

  2. Hola escritora, no me habia dado cuenta del inicio ee esta nueva historia “, que por los vientos que sopla es tan gratificante como las previas, por lo que digo presente de aqui hasta el final de la misma, saludos con un gran y fuerte abrazo

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